Pregunta

Criamos a nuestros hijos en un hogar que observaba todas las festividades judías importantes. Hice que mis hijos tuvieran consciencia de su cultura y su legado. Nuestro hijo tuvo su bar mitzvá y asistió a la escuela judía durante cinco años. Sus amigos de la juventud eran todos judíos, y él también participó en Marcha por la vida.

Es el último hombre judío de nuestra familia, ya que soy hijo único y sólo tengo una prima. Si él no tiene hijos judíos, nuestra línea familiar morirá. Ahora tiene una novia no judía y la relación se está volviendo seria. Tiene el apoyo de todos sus amigos que no son judíos.

Expresé mis sentimientos de oposición. Mi esposa dice que si no somos cuidadosos, lo perderemos como hijo, por lo que debo ser suave con mis comentarios y acciones.

Tengo el corazón destrozado. ¿Qué debo hacer?

Respuesta del Rabino de Aish

La mejor solución es generar dudas serias sobre la posibilidad de que la relación se mantenga a largo plazo. Algunas ideas:

1. Haz que hablen sobre Jesús. Es la diferencia cultural más arraigada entre judíos y no judíos. El Movimiento Reformista de los Estados Unidos realizó un video documental que describe una serie de sesiones de terapia grupal para parejas mixtas, diseñado para ayudarlas a enfrentar los problemas singulares de los matrimonios mixtos.

En este video, una mujer judía dice: "En nuestro matrimonio todo estaba bien hasta que nació un hijo varón. Yo me emocioné y quise que un mohel realizara la circuncisión. ¡Mi esposo creyó que estaba loca! Él dijo: '¡No permitiré ese barbárico y sangriento ritual digno de una secta!' ¡Debíamos estar celebrando el nacimiento de nuestro hijo y en cambio tuvimos una discusión terrible! Finalmente aceptó realizar el brit, pero me dijo: 'Sin duda entenderás cuando lleve al bebé para que lo bauticen'. Me quedé helada. Ya no estoy segura de que nuestro matrimonio vaya a funcionar".

El video muestra a estas parejas (ninguna de ellas religiosa) describiendo cómo el mayor obstáculo en su matrimonio es Jesús. No siempre lo comprendemos, pero la creencia en Dios es una parte esencial de nuestra identidad. Pregúntale a tu hijo: ¿Te repugna la idea de rezarle a Jesús? ¿Sabes que para tu futura esposa Jesús es la imagen suprema de la trascendencia espiritual? Está enraizado en su mente desde el primer día, al igual que lo están tus creencias judías.

Una película como "La pasión" brinda una oportunidad para hablar de estos temas. La película probablemente generará en ellos reacciones muy diferentes, y los elementos antisemitas les serán muy difíciles de reconciliar. Por otro lado, visitar un museo del Holocausto también generará en ellos reacciones emocionales muy diferentes.

2. El problema de los futuros hijos. Muchas parejas mixtas dicen: "Vamos a dejar que nuestros hijos elijan su propia religión. Cuando crezcan podrán elegir lo que quieran. Así obtendrán lo mejor de los dos mundos".

Pero la verdad es que los niños de matrimonios mixtos sufren una crisis de identidad. Unos abuelos tienen un árbol de Navidad, los otros una menorá de Janucá. Para el joven ya es difícil forjar una identidad en nuestro mundo tan complejo. Los niños necesitan saber quiénes son. Necesitan una identidad sólida e inequívoca que les brinde su lugar en el mundo. Necesitan una tradición espiritual con la que puedan acompañar el ciclo de la vida y tener una comunidad que los haga sentirse en casa.

Si la pareja aceptó “criar a los hijos de forma judía”, de todas formas vuelve a pensarlo. Sylvia Barack Fishman, investigadora de la Universidad Brandeis, descubrió que la mitad de las parejas mixtas que crían a sus hijos de forma judía celebran en sus hogares Navidad y Pascuas.

Los psicólogos reportan que muchos niños "de religión dual" manifiestan mucho enojo hacia sus padres por haberlos puesto en medio de un tema que ellos mismos no pudieron resolver. Cuando tienen que elegir una religión sobre otra, siempre está la idea inconsciente de estar eligiendo a un padre sobre el otro. De hecho, el 92% de los hijos de matrimonios mixtos se casan con no judíos, desligándose para siempre del pueblo judío. Esa es la elección más fácil en nuestra sociedad predominantemente no judía.

Imagina ahora que el hijo se compromete firmemente con el judaísmo o el cristianismo. ¿Qué pensaría de su padre judío? Si se volviera un cristiano creyente, creerá que su padre judío irá al infierno por negar la fe. Por el otro lado, si se acerca al judaísmo, considerará al padre un traidor por haberse casado con una persona no judía.

¿Y qué pasa con su propio despertar espiritual? A menudo, quienes no profesan una creencia en ninguna religión particular terminan volviendo a la religión a una edad más avanzada. Una encuesta Gallup mostró que el compromiso religioso es más débil entre los 18 y los 39 años, precisamente cuando las personas deciden con quién casarse. Tengo un archivo repleto de emails de personas con matrimonios mixtos cuyas vidas se convirtieron en una pesadilla cuando ellos (o sus parejas) volvieron a la religión. Los problemas se vuelven insuperables.

Finalmente, necesitarás brindar una razón positiva además de todas estas negativas. Pregúntale: Cuando hay un ataque terrorista en Israel, todos los judíos se preocupan. ¿Estás dispuesto a luchar por el pueblo judío? ¡Entonces busca una esposa judía con quien compartas este sentimiento! Tus hijos serán judíos y tu vida matrimonial no tendrá estos problemas estructurales. ¡Mereces y puedes tener todo lo bueno!

Una vez que hayas generado suficientes dudas, puedes aconsejarle que intenten separarse. Entonces pregúntale: ¿Necesitas casarte con esta persona para ser feliz, o estarías mejor si buscas casarte con otra persona? Hasta esa separación de prueba, no tendrá suficiente claridad respecto a la decisión correcta que debe tomar.