Pregunta

¿Qué dice el judaísmo sobre los ángeles? ¿Están involucrados en nuestra vida? Siempre sentí que tengo un ‘ángel guardián’, pero me gustaría saber más al respecto. ¿Tiene un nombre? ¿Cómo me comunico con él?

Respuesta del Rabino de Aish

En primer lugar, tratemos de entender qué es un ángel.

Si ves niños pequeños volando alrededor de tu cabeza, revoloteando con las alas que tienen en la espalda, no creas que son ángeles. ¡Son alucinaciones! Los ángeles reales no tienen cuerpo, alas ni nada material.

Sin embargo, la razón por la que a menudo son descriptos como seres humanos con alas (por ejemplo, en Éxodo 25:17, Isaías 6:2, Ezequiel 1:5 y 10:18), es para ayudarnos a entender algo sobre su esencia. Esto es similar a la manera en que la Torá describe que Dios tiene "mano fuerte y brazo extendido". ¡Obviamente Dios no tiene brazos! Pero de esta manera la Torá nos transmite una idea sobre la fortaleza de Dios, utilizando una imagen que nosotros podemos entender (Maimónides, Libro del conocimiento 2:4).

Los ángeles son definidos como seres metafísicos cuya función es ser mensajeros de Dios. Son espirituales, pero no tienen libre albedrío. Sólo pueden hacer exactamente lo que su Creador les ordenó.

La palabra malaj ("ángel" en hebreo) significa "mensajero", y también se puede traducir como "trabajo". En otras palabras, un ángel es un "mensajero" de Dios que lleva a cabo Su "trabajo". De forma similar, la palabra "ángel" en español deriva de la palabra griega "angelos", que significa "mensajero" o "agente".

Muchas veces encontramos referencias a los ángeles como la "Corte Celestial", debido a que ellos administran la obra del Rey, de Dios. Es decir, así como un Rey planifica, pero su corte lleva a cabo esos planes, así también Dios planifica y Sus ángeles los llevan a cabo.

Este es el significado del Midrash que dice: "Ninguna brizna de césped crece sin un ángel que le diga: '¡Crece!'" Esto nos enseña que todo lo que existe en la tierra se ve influido por una contraparte espiritual. Incluso una brizna de césped tiene un ángel que la cuida y se asegura de que reciba nutrición, o que hace que muera cuando llega el momento apropiado. También las naciones tienen sus propios ángeles. Por ejemplo, la Torá relata la historia de la lucha de Iaakov con Samael, el ángel de Esav (ver Génesis 32:5, Midrash Génesis Rabá 10:6, y El camino de Dios 2:5:3).

Cada ángel tiene que cumplir sólo una tarea particular. Los ángeles más conocidos son:

• Mijael – Quién es como Dios: lleva a cabo las misiones de bondad de Dios. Él acompaña a la persona del lado derecho, porque la "derecha" siempre se asocia con la bondad.

• Gabriel – Dios es mi fortaleza: está del lado izquierdo, que siempre se asocia con los atributos de fortaleza y juicio.

• Uriel – Dios es mi luz: va delante de la persona, como si iluminara el camino adecuado a seguir.

• Rafael – Dios es mi curador: protege a una persona de daños, y va detrás de ella para cubrirle la espalda.

Es interesante que tres de estos ángeles visitaron a Abraham en Génesis 18:2. Mijael (bondad) fue para darle a Sará la buena noticia de su embarazo, Gabriel (juicio) fue para destruir Sodoma y Rafael (curación) fue para curar a Abraham después de su circuncisión. Estos ángeles que hablaron con Abraham eran fuerzas exclusivamente espirituales que aparecieron con forma humana.

Debido a su singular naturaleza, es imposible comunicarse con los ángeles, aunque hay historias de grandes Sabios que sí lograron hacerlo.

Obviamente está prohibido rezarles a los ángeles. No sólo está prohibido, sino que sería una pérdida de tiempo, porque los ángeles sólo pueden hacer lo que Dios les ordena.

Sin embargo, Dios siempre está atento a Sus hijos y espera sus plegarias. Una buena forma de comenzar es decir el Shemá antes de ir a dormir, que incluye una bella plegaria sobre los cuatro ángeles protectores que mencionamos antes.

Cuando cumples una mitzvá, creas un ángel que te acompaña. Los mandamientos que crean ese apego son los verdaderos "ángeles guardianes" de la persona.