Queridas Rosie y Sherry,

Soy una mujer recientemente divorciada de 41 años. Nuestro hijo de seis años y yo nos mudamos para estar más cerca de mi familia, y tanto él en la escuela, como yo en mi nuevo trabajo, ya nos hemos instalado.

Creo que exclusivamente por soledad y también miedo, contacté a un hombre con el que salí hace 20 años. Ambos éramos jóvenes de 20 años y no estábamos ni siquiera pensando en algo serio (aunque ahora me gustaría que hubiera sido diferente). No tenía sentimientos malos hacia el cuando dejamos de estar juntos, y a pesar de que no seguimos en contacto, siempre me pregunté que habrá sido de su vida.

Le escribí una carta pidiéndole que nos viéramos nuevamente, y mencioné que me gustaría que conociera a mi hijo. El me llamó por teléfono y acordamos juntarnos en nuestra ciudad natal durante las vacaciones de invierno. Fue maravilloso verlo, él fue encantador con mi hijo y muy dulce conmigo. A pesar de que sentí una fuerte atracción hacia él, en mi interior me cuestionaba la fuente de esos sentimientos. El no está casado y participa de un exitoso negocio internacional que le requiere dividir su tiempo entre Estados Unidos y otro país.

Después de nuestro encuentro, le he enviado correos electrónicos y le he escrito frecuentemente. Él ha respondido de una manera muy cuidadosa y poco romántica. No tengo información acerca de su vida sentimental, excepto por lo que él me contó, de que nunca había estado casado por no haber conocido aún a la mujer adecuada. Por más doloroso que sea, no soy tonta y me queda bastante claro que él no está interesado en mí para casarse. Mis amigos más cercanos sienten que puedo estar equivocada y que él solamente tiene puesta una barrera defensiva, que yo no debería darme por vencida.

No estoy dispuesta a renunciar a algo que tiene potencial. Hemos compartido una relación, tenemos valores similares, y él y mi hijo se llevaron bien inmediatamente. Por otro lado, no puedo forzarlo a sentir algo que yo sencillamente no creo que él sienta. Yo se que estoy muy vulnerable en este momento por lo que ocurrió con mi matrimonio. Tampoco puedo ver como voy a conocer a algún hombre nuevo, mientras trabaje 40 o más horas semanales y atienda las necesidades de mi hijo el resto del tiempo. ¿Podrían darme algún consejo honesto en esta área? Obviamente estoy muy confundida y estoy comenzando a deprimirme por la situación.

Mimi.

Querida Mimi,

Hemos recibido muchas preguntas de mujeres que se han divorciado recientemente, y quienes al igual que tú, están aún en su proceso de sanación del divorcio, poniendo las vidas de sus hijos en orden y preguntándose cómo y cuándo podrán comenzar nuevamente a salir.

El hecho de que tantas mujeres estén en circunstancias similares muestra cuan normales son tus sentimientos. Tú estas esperando que el salir con alguien te ayude a reanimar tu autoestima y reemplazar el vacío que sientes; por lo que tus vulnerabilidades te llevan a buscar hombres que, a la larga, pueden no ser correctos para ti y en el corto plazo, no es lo que necesitas en este momento de tu vida.

El mejor consejo que podemos ofrecerte es darte a ti misma suficiente tiempo para estar de duelo por la pérdida de tu matrimonio. Cualquiera de los muchos libros existentes sobre el tema pueden ayudarte a entender y superar la etapa de duelo, o quizás quieras recurrir a la terapia, individual o grupal, para ayudarte a superar la situación.

También debes aprender a balancear tu nueva vida como madre soltera con tu trabajo y con tu necesidad de tener cierto tiempo para ti misma. Quizás nunca habrán suficientes horas en el día para que atiendas a tu hijo, te preocupes de la casa y además de las demandas del trabajo. Sin embargo, sin importar cuan ocupada pueda ser tu vida, debes apartar unas cuantas horas cada semana para tu propio bienestar emocional y físico. Haz ejercicio, lee, toca el piano, anótate en alguna clase, date un baño caliente. Necesitas nutrirte. Usa algo de tu tiempo personal para desarrollar y mantener una red de apoyo de parientes y amigos. Si te mudaste a una nueva zona, puedes construir un marco social con las madres de los amigos de tu hijo, personas que conozcas en la sinagoga, clases de ejercicios, o proyectos comunitarios.

Dale tiempo para que tú y tu hijo puedan acostumbrarse a la vida estando ustedes solos, este es un proceso que tomará al menos unos cuantos meses, y posiblemente un par de años. No sientas que debes forzar las citas con una vida, que ya de por si, está bastante ocupada. Cuando tengas más confianza en ti misma, y tú y tu hijo se hayan acostumbrado a su nueva vida, puedes reconsiderar las citas.

En cuanto al hombre de tu pasado, nos parece que tus instintos sobre el son correctos. El te tiene cariño de amistad, pero te ha enviado mensajes sutiles de que no está interesado en un noviazgo. Presionarlo solamente te causará decepción, y en esta etapa de tu vida lo que necesitas son refuerzos positivos. Es mucho más sabio concentrarse en mejorar la calidad de tu propia vida y nutrir la relación con tu hijo. Te deseamos una vida maravillosa.

Rosie y Sherry