Queridas Rosie y Sherry,

Soy una mujer de 35 años. Estuve soltera mucho tiempo, y finalmente me casé este año. Sus cartas me han hecho darme cuenta de lo fóbica que era al compromiso; y que aún lo soy.

Mi pregunta es: ¿Esto desaparecerá alguna vez? Estaba muy asustada cuando decidí casarme. No quería que mi vida cambiara. Me gustaba la comodidad de vivir sola. Decidí casarme porque sentí que era una vida "más normal" que ser soltera, y porque no quise sucumbir a mi cobardía.

De todas formas, he comenzado a acostumbrarme al estar casada y a perder de cierta manera algunas cosas que solía disfrutar – como quedarme despierta hasta tarde solamente para leer, ver películas viejas en televisión o hablar con amigas, por ejemplo. Ahora creo que podría estar embarazada. Mi marido está emocionado, y yo estoy muy asustada. Siento que nunca más tendré una noche de sueño, y que pasaré mis días llenos de tensión. Me imagino, como veo muchas veces, una casa llena de suciedad, ruido y gritos.

Siento que he pasado de tener una vida a no tener vida en absoluto – y ahora voy a estar cumpliendo cadena perpetua. Quizás este miedo al compromiso puede tener algo que ver con la situación. Quizás algunas personas no están hechas para tener familias. ¿Podrían aconsejarme sobre cómo llegar a tener una mirada más positiva del asunto?

Judy.

Querida Judy,

¿Te sorprendería si te dijéramos que los sentimientos que expresaste en tu carta son típicos de las personas que se casan pasados sus 25 años? De hecho, sentimientos como esos se incrementan a medida que la persona está más tiempo soltera. Piensa – por mas que quieras compartir tu vida con alguien, también tenías un estilo de vida bastante bueno cuando eras soltera. Disfrutabas de la libertad que viene asociada al estar sola, y es difícil acostumbrarse a compartir la vida con otra persona – por más que te guste estar con él.

Todo recién casado tiene que hacer muchos ajustes y acostumbrarse a los ritmos de su pareja, logrando equilibrar sus propias necesidades. El problema es que nadie te advierte de cuán difícil puede llegar a ser esto. Así que, cuando tus amigas te dicen cuán increíble es que estás casada, y tú sonríes y aceptas sus buenos deseos, parte de ti se siente culpable por la ambivalencia que sientes.

Una de las primeras formas para manejar mejor estos cambios que estás viviendo es dejar de sentirte culpable. Tus sentimientos son normales y no hay nada de malo en tenerlos. Probablemente experimentarás muchas emociones mezcladas y "dolores del crecimiento del matrimonio" durante los próximos meses, pero definitivamente las cosas van a mejorar. Gradualmente verás que hay muchas ventajas en concentrarse en "nosotros" en vez de en "mi" (aunque de todas formas debes dejar espacio para algo de "mi"), y te darás cuenta que el intercambiar esto por cierta libertad personal vale la pena.

Hay otras cuantas cosas que puedes hacer para calmar tu "transición" a la vida de casada:

1) Date crédito por cada ajuste que hagas. El primer año de matrimonio es de trabajo duro, e incluso si otros no se dan cuenta de cuán duro estás trabajando, ¡tú si lo harás! Felicítate de vez en cuando y siéntete bien por el progreso que estás haciendo.

2) Recuerda que toda persona que tiene una vida intensa hace ciertas concesiones. No puedes tenerlo todo, pero puedes buscar lo mejor en lo que tienes.

3) Desarrolla una rutina diaria que te haga sentir bien. Esto puede ser el agregar algún ejercicio a tu día, o participar en alguna actividad extra-curricular que te guste. O también darte 15 minutos de tiempo personal todos los días para leer un capítulo de un libro, ver un programa televisión tú sola, pintarte las uñas o chatear por Internet. Elige algo que te haga feliz – y siempre que te sientas un poco deprimida, esto te dará el animo que necesites.

4) Asegúrate de mantener el romance en tu matrimonio. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo. La mayoría de las parejas se ven gradualmente envueltas en la rutina del día a día e inconcientemente dejan que el romance y la intimidad emocional salgan de la relación. Si resulta que estás embarazada, la paternidad puede acelerar ese proceso. La pareja a veces se enfoca tanto en su rol de padres, que descuidan su rol de esposa y esposo.

Sin embargo, no tiene que ser así. Cada pareja puede continuar "cortejándose" el uno al otro después de la boda. Y sin han dejado de "cortejarse" pueden volver a hacerlo en cualquier momento.

Destinen unas cuantas horas para estar solos cada semana, en una cita que los involucre sólo a ustedes dos. Encuéntrense para almorzar, desayunar, cenar, ver una película, o incluso un paseo por el parque. No hablen sobre temas estresantes como dinero, suegros o disciplinar a los niños. Sigan teniendo "citas" incluso después de que tengan niños, y mantengan esto incluso si conseguir una niñera es complicado o una dificultad financiera.

Otra forma para mantener un poco de romance en sus vidas es estar en contacto durante el día. Esto puede ser el mantener una rutina de conversar por 10 minutos antes de la cena sobre las actividades del día de cada uno, una llamada telefónica diaria durante la jornada de trabajo, incluso para mencionar solamente algo interesante que les ocurrió, o sencillamente para decir "te amo".

5) Mantén tus amistades haciendo tiempo en tu vida para reunirte con ellos. Por supuesto, algunas amistades cambiarán debido a tu matrimonio, y puede que sea un desafío encontrar el balance apropiado entre amigos y matrimonio, pero es importante para ti (y para tu marido) tener amigos propios. Si tus amigos inocentemente te dicen "El matrimonio te sienta muy bien" o "Debes estar tan feliz", no sientas que tienes que poner una cara falsa. Es perfectamente aceptable decir: "Gracias. Me gusta estar casada, ¡pero hay que acostumbrarse!"

6) Trata de no hacer más cambios grandes en tu vida durante los próximos meses – como cambiar de trabajo o mudarse de casa. El matrimonio y la posibilidad de un bebé ¡ya son bastante!

7) Finalmente, para ayudarte a sentirte mejor con tu decisión de casarte, te sugerimos un excelente libro, "The Case For Marriage – Why Married People Are Happier, Healthier and Better Off Financially", de Linda Waite y Maggie Gallagher.

Te deseamos una feliz vida matrimonial,

Rosie y Sherry