Queridas Rosie y Sherry,

Soy una mujer soltera a punto de cumplir 38 años y muy preocupada por mi fertilidad, luego de haber leído recientemente reportes en los medios sobre la baja en la fertilidad de la mujer después de los 35 años. No he tenido mucha suerte con las citas, y ser la única soltera entre todas mis amigas ya es suficientemente fastidioso como para enfrentarme ahora con la posibilidad de nunca cumplir mi sueño de toda la vida, tener hijos.

Mi reloj biológico está avanzando y se me viene encima como una nube negra. Nunca me imaginé que esto pasaría. Estoy tan nerviosa por el tema que no puedo dormir, concentrarme o desempeñarme bien durante el día. Hay tantas cosas que me gustaría hacer en mi vida, pero siento que si inicio proyectos a mi edad solamente van a estorbar mi disponibilidad, tiempo y recursos que debo enfocar en tener citas y llegar al matrimonio, para poder tener un hijo. Por lo tanto mis manos están atadas para perseguir mis otros sueños también, cosa que resulta contraproducente; ¡¿Cuán interesante puedo ser para un hombre si no hago nada conmigo misma?!

Más aún, no se puede apurar al amor, y no creo que casarse con cualquier persona solamente para tener un hijo sea una buena idea.

Por estas razones, es que he comenzado a considerar seriamente tener un hijo fuera del matrimonio. Ser una madre soltera puede entorpecer mis oportunidades de casarme en el futuro, pero al menos me quitará la presión y podré disfrutar mi vida. Así podré concentrarme en encontrar un marido a quien ame, en vez de lanzarme a alguna relación por apuro. Se que la situación ideal para un hijo es tener dos padres, pero las relaciones toman tiempo, lo que precisamente yo no tengo en este momento.

He leído también, que las mujeres mayores quedan embarazadas con mayor rapidez de hombres jóvenes que de hombres mayores, por lo tanto casarme con un hombre unos cuantos años menor que yo probablemente aumentará mis posibilidades de concebir. (Pero como probablemente saben y de la información personal que he estado recibiendo, no hay muchos hombres buscando casarse con una mujer mayor).

Por esta razón he pensado también en salir con hombres no judíos para ampliar mis horizontes. Puedo tomar el riesgo he intentar cultivar un matrimonio judío (que es mi primera opción), y tener fe en que podré tener hijos cuando quiera, pero tengo miedo de perder estos años de fertilidad y terminar sujeta a caros y dolorosos tratamientos, que ni siquiera sé si podré pagar.

Por favor díganme su opinión sobre este asunto. Si quiero verme alguna vez convertida en madre, necesito tomar grandes decisiones rápidamente. Puede ser que la naturaleza no espere.

Patricia

Querida Patricia,

Es tan difícil responder una carta como la tuya. Eso es porque realmente sentimos el dolor que estás sintiendo, y nos damos cuenta de que si nuestras vidas hubieran tomado un curso diferente, podríamos fácilmente ser nosotras quienes escribiéramos tu carta. De hecho, el apuro de las mujeres judías solteras a finales de sus 30, a quienes les gustaría casarse y tener hijos, nos perturba tanto que hemos pasado horas pensando y discutiendo las diferentes opciones.

Tú sugieres la posibilidad de inseminación artificial para que puedas concebir, un hijo incluso siendo soltera. Francamente, ninguna de nosotras está a favor de esta elección, por varias razones. Como terapeuta y como abogada de familia, ambas hemos visto cuanto sufren los niños, tanto emocional como económicamente, cuando no tienen a un padre en escena. Desafortunadamente, algunas madres no tienen opción sobre su estado marital; son viudas o divorciadas y hacen lo mejor que pueden para criar a sus hijos por si mismas. Sin embargo, estas mujeres comenzaron su maternidad confiando en que su hijo sería criado por dos padres.

Poner a un niño intencionalmente en esa situación es injusto, y los rabinos describen esto como una violación del ideal de la Torá de "No le Hagas a tu prójimo lo que no te gustaría que te hicieran a ti". Si estás considerando seriamente esta idea, deberías consultar con un rabino para que te guíe más personalmente.

También te sugerimos que busques a unas cuantas mujeres que hayan tomado esta opción, para escuchar de sus experiencias. Nosotras conocemos varias mujeres que tuvieron hijos a pesar de no estar casadas. Cada una de ellas nos ha dicho que nunca se imaginaron lo difícil que sería para ellas ser madres solteras.

Puede ser también muy difícil para un niño, y esto es algo que las posibles madres solteras, cuyo deseo propio de tener un hijo es tan abrumador, no siempre piensan antes. Un niño pequeño preguntará, "¿Por qué no tengo un papá? ¿Quién es él?" y puede salir más perturbado por las respuestas a medida que crece. Pueden también ser molestados y cuestionados constantemente por sus pares en relación con la identidad de su padre. Y en la vida comunitaria, surgirán preguntas como ¿quien le enseñará al niño los rituales de transición? O incluso ¿Quién llevará a la hija o hijo hasta la jupá? Todos estos pueden ser temas dolorosos para un niño que no tiene padre.

El tema de la inseminación artificial es también, un asunto complejo dentro de la ley judía. Consultar con un rabino debería ser parte importante de tu proceso de toma de decisión.


La siguiente posibilidad es la adopción. Nosotras conocemos personalmente a pocas mujeres solteras que han adoptado niños, quizás porque la mayoría de las mujeres solteras no quieren considerar esta opción y también porque las agencias de adopción prefieren entregar bebes a hogares con dos padres. Adoptar puede ser físicamente menos demandante que dar a luz a un bebé, pero después del período de post-parto las madres adoptivas solteras se encuentran con los mismos problemas que las madres biológicas solteras.

Una mujer que adopta a un niño un poco mayor tendrá desafíos diferentes, ya que muchos de los niños en adopción fueron abusados o descuidados y necesitan cuidados y atención especiales para ayudarlos a superar las faltas que sufrieron durante unos de los períodos formativos de su vida. Para muchas personas, los beneficios de la adopción superan con creces a sus desafíos; un padre adoptivo, incluso si es soltero, entrega amor y un hogar estable a un niño que de otra forma estaría solo.


La tercera posibilidad es algo que nosotras vemos como muy viable, pero que va en contra del concepto que la cultura moderna nos ha inculcado como lo que es correcto hacer. Nosotras lo llamamos, "salir para casarse", en vez de salir por amor. Esto no debe confundirse con "conformismo", que es algo que nunca sugeriríamos a nadie que hiciera. El conformismo no es una solución, y quienes optan por ello usualmente descubren que no funciona.

Francamente, la idea que tú has barajado de salir con personas no-judías es una forma de conformismo. Sin excepción, toda mujer judía que conocemos que siempre había planificado casarse con un judío, pero decidió casarse con un buen no-judío porque "ya quiero casarme y no puedo encontrar un hombre judío", está ahora divorciada.

Los psicólogos reportan que muchos de los hijos de "doble religión" expresan una gran cantidad de enojo contra sus padres por ponerlos en el medio de un problema que los padres mismos no pudieron resolver. Cuando una persona deber elegir una religión por sobre otra, siempre hay un sentido inconciente de estar eligiendo a un padre por sobre el otro.

¿Y que hay de nuestro despertar espiritual? Las personas que no profesan ninguna religión en particular, a menudo se acercan a la religión más adelante en la vida. Una encuesta de la consultora Gallup mostró que el compromiso con una religión es más bajo entre los 18 y los 39 años – precisamente el momento en que las personas están tomando decisiones sobre matrimonio. Tengo una carpeta llena de correos electrónicos de personas en matrimonios mixtos para quienes la vida se transformó en un horror cuando ellos (o su cónyuge) retornaron a la religión. Los problemas se vuelven insuperables.

Este no es un camino de culpa, es un problema práctico y real. Es un hecho documentado que las parejas de matrimonios mixtos tienen una tasa de divorcio tres veces más alta (según la revista USA Today en su edición del 4 de diciembre de 2002). ¿Considerarías entrar a un negocio con un socio que trae consigo un gran riesgo de fracaso?


¿Qué es "salir para casarse"? Es cambiar tus expectativas para que sean más realistas. Es entender que la forma en que has estado saliendo durante los últimos años puede no haber sido productiva, y cambiarla para mejor. Es hacer un esfuerzo concertado para conocer a un hombre mentalmente estable y funcional que también tenga la esperanza de casarse en un futuro cercano, y cuyos valores y metas sean similares a los tuyos. Es darse cuenta que algunos de los hombres que parecen ser los más indicados, han estado casados antes y puede ser que tengan hijos de otras relaciones.

Hablemos un poco sobre la "brecha de género". Una mujer que nunca ha estado casada, a fines de sus 30, generalmente tiene las cosas más claras que un hombre de la misma edad que nunca se ha casado. Generalizando (y es precisamente eso, así que pedimos a nuestros lectores masculinos que se aguanten los comentarios), las mujeres siguen "trabajando" en si mismas durante sus años de adultez. Toman clases que enriquecen su conocimiento y expanden sus intereses, se involucran en organizaciones comunitarias, trabajan en "mejorarse" a si mismas, llevan rutinas de ejercicio, mantienen uno o más círculos de amistades, y se comunican muy abiertamente con amigos, conocidos y compañeros de trabajo. La mujer de 38 años promedio se ve bastante resuelta y realizada.

Por otro lado, como regla general, los hombres solteros no maduran de la misma forma. Con un contado numero de excepciones, los hombres no casados tienden a aislarse más con la edad. (Generalmente, los hombres casados no sufren el mismo destino porque aprenden muchas de sus habilidades sociales de sus esposas – y las esposas aprenden cualidades beneficiosas para ellas de sus maridos). La mayoría de los solteros no desarrollan muchos intereses, no socializan tanto como lo hacen las mujeres, y con el pasar del tiempo se vuelven un poco inadaptados socialmente. (No tenemos nada en contra de los hombres inadaptados socialmente – se pueden transformar en excelentes maridos y bajo su apariencia externa en realidad son tipos excelentes).

Por lo tanto, cuando la mujer soltera promedio de 38 años y un hombre soltero son propuestos como posibles citas, ella probablemente lo rechazará por aburrido o porque necesita "demasiado trabajo", y él la rechazará a ella por ser intimidante o demasiado exitosa para sus necesidades. Para abrirte a la posibilidad de salir con uno de estos hombres, tienes que entender porque esto ocurre, y aprender a mirar detrás de las apariencias de los logros, para descubrir lo que hay bajo la superficie.

Nos gustaría ver que los hombres y las mujeres reconozcan este fenómeno y trabajaran para superarlo de dos formas. Una es que los hombres intenten ser un poco más multidimensionales, tomando clases, participando de un equipo deportivo, una organización que les interese o un proyecto comunitario y agregando unos cuantos amigos a su círculo social (incluyendo unas cuantas parejas casadas – que usualmente tratan de encontrar pareja a sus amigos y pueden ser buenos portavoces y consejeros de citas para los hombres solteros).

La otra forma es que las mujeres dejen de buscar hombres que sean tan multidimensionales y exitosos como ellas pueden serlo, y se concentren en alguien que comparta sus metas y valores, que sea una persona funcional y que parezca flexible y abierto a la idea del crecimiento personal. Estas dos últimas cualidades son importantes, porque si ambos van a casarse algún día, se encontrarán aprendiendo mucho uno del otro y ayudando mutuamente al crecimiento y desarrollo personal de cada uno.

Hay mucho más que podríamos decir sobre cambiar tu enfoque hacia las citas, pero ya que esta es una carta y no un libro, tendremos que dejarlo hasta aquí. Esperamos que intentes ser más abierta a futuros candidatos de cita en la forma en que te sugerimos, y que pases 3 o 4 citas buscando bajo la superficie para ver destellos de su personalidad y formas en como él podría contribuir a un gran futuro matrimonio.

Esperamos haber sido de ayuda, y te deseamos la mejor de las suertes.

Rosie y Sherry