Queridas Rosie & Sherry,

Me pregunto si tienen algún consejo para mí.

Yo fui hija única en un hogar abusivo, y sufrí las predecibles consecuencias – dificultad en establecer una carrera, dolorosas rupturas de relaciones amorosas y amistosas, algunos daños físicos perdurables, y un contacto muy limitado con la familia. A pesar de que finalmente me casé a los 45, el hombre también era abusador, y lo dejé en menos de un año.

Tengo 51, he pasado por terapia extensiva, he tenido un trabajo estable por varios años, tengo un departamento propio, ahorros y buena apariencia. Ahora, me gustaría tratar de conocer a alguien. Sin embargo, mi situación familiar y las cosas que he tenido que atravesar son muy inusuales, y los intentos de explicar mi pasado han terminado en incredulidad, incomprensión, o en la visión de mi como un “caso”. No quiero exponerme nuevamente a más humillación y dolor.

No se si todavía debería tratar de conocer a alguien, o tal vez simplemente debería estar contenta con lo que ya he logrado. Si realmente trato de conocer a alguien, ¿Tienen alguna sugerencia sobre la manera en la que debería manejar mi pasado?

Esther

Querida Esther,

Muchas personas con pasados incluso tan difíciles como el tuyo son capaces de disfrutar de un matrimonio saludable. Sería una lastima si te rindieras en frente de esta posibilidad ahora, cuando todavía eres relativamente joven y tienes mucho que ofrecer, así también, que ganar.

Puede haber una razón bastante simple del porque tienes tanta dificultad en empezar algo con alguien nuevo. ¿Puede ser que estés revelando demasiado de tu pasado en una etapa muy temprana de tus salidas?

La mayoría de las personas no están preparadas para escuchar detalles privados y desagradables sobre la vida personal de sus citas cuando recién se están comenzando a conocer. No importa cuanta facilidad exista entre tú y tu cita para conversar o cuan aliviada te sientes cuando te descargas, si abres tu corazón, revelas una historia familiar desagradable, lloras sobre un matrimonio fallido, o tocas algún otro tipo de información sensible – demasiado temprano, antes de que la otra persona esté preparada para escuchar – virtualmente has garantizado que no volverás a ver a esa cita otra vez.

Una mujer nos dijo una vez: “Muchos de los hombres con los que he salido me dicen que pueden hablar conmigo con mucha facilidad. Y terminan contándome todos los detalles de su vida en la segunda o en la tercera cita. Yo pienso para mí misma, ‘¡Que desagradable! ¿Como puede contarme todo esto cuando apenas lo conozco? Debe haber algo mal con él”.

En tu caso, los detalles de tu vida personal son probablemente más desagradables que un cuento triste común.

Nosotros sugerimos que la próxima cita que tengas, te abstengas de revelar información por varias salidas. Puedes responder cualquier pregunta que necesite respuesta diciendo algo así: “Tuve una niñez muy difícil” o “Estuve casada con alguien que no era apto para el matrimonio”. Y luego añadir que estás muy feliz con tu vida actual y que estás muy orgullosa de todos tus logros.

Una vez que hayas salido por varias semanas, y hayan comenzado a hablar de aspectos más profundos de sus vidas, puedes introducir apropiadamente el tema de tu difícil pasado.

Incluso entonces, nosotros sugerimos que “edites” tu historia. Piensa en lo que deseas lograr con “contarlo todo”. Si desvelar tu alma es liberador, trata de escribirlo en un diario. Si quieres mostrarle a tu cita que tuviste una vida difícil y la sobrellevaste, puedes hacerlo sin dar todos los detalles sórdidos. Ten en mente que tú y tu cita tienen todavía mucho que aprender el uno del otro, y diciendo demasiado te arriesgas a que no te crea, o a que piense que cualquiera que ha experimentado una vida tan terrible debe tener graves cicatrices.

Deben existir partes de tu pasado que no compartas del todo con otras personas. También deben existir detalles que puedas introducir solamente cuando ambos hayan construido una sólida fundación de confianza, afecto e intimidad emocional.

Si tienes problemas discerniendo donde poner los limites cuando se trata de tu pasado, puedes volver siempre donde tu terapeuta para que te guíe.

Deseándote el mejor de los éxitos,

Rosie & Sherry