Queridas Rosie y Sherry,

Estoy saliendo con una mujer divorciada y estoy preocupado por lo que esto conlleva, particularmente por las razones del fracaso de su matrimonio.

Cuando sales con alguien divorciado, en que punto está bien preguntar: “¿Por qué razón se disolvió tu matrimonio anterior?”.

Steven

Querido Steven,

El tiempo puede hacer o deshacer un noviazgo, por lo que la pregunta que tú haces es muy importante. Preguntarle prematuramente a tu cita información personal probablemente la hará sentir incómoda y podría ponerle frenos a una relación prometedora. Nosotras sugerimos que las preguntas sobre los detalles del matrimonio previo esperen hasta que ya hayan salido varias veces y ambos hayan comenzado a hablar de asuntos más personales.

Algunos de nuestros lectores podrían amedrentarse de salir con alguien que se ha divorciado, por miedo a que los mismos problemas que contribuyeron al fin del primer matrimonio afecten al matrimonio siguiente. Esta angosta perspectiva los hace cerrarse a una gran población con gran potencial. Los matrimonios terminan por muchas razones, y regularmente no es por la “culpa” de alguna de las partes. Muchos divorcios se podrían haber impedido si la pareja hubiera aprendido más temprano a nutrir constantemente su relación y a desarrollar habilidades en áreas como la comunicación y la resolución de conflictos. Muchos hombres y mujeres aprenden de los errores de su primer matrimonio y son capaces de tener una relación mucho más exitosa la segunda vez.

Claramente, son individuos los cuales sus desventajas emocionales u otros problemas hicieron de su primer matrimonio una experiencia extremadamente difícil. No esperes que esto salga a la luz cuando tu cita te explique por qué falló su primer matrimonio. Muy pocas personas pueden ser objetivas con sus propios divorcios, y seguramente vas a recibir una explicación la cual es su percepción particular de la realidad, aliñada con algunos detalles imaginarios.

Sin embargo, cuando llegues a conocer a tu cita mejor, puedes poner su explicación en una mejor perspectiva.

Después de que una pareja ha estado saliendo por varias semanas, hacen distintas cosas juntos, se ven a ellos mismos en la presencia de sus amigos y parientes, observan como cada uno reacciona cuando están cansados o bajo estrés y ganan un entendimiento más balanceado de las cualidades positivas y negativas de ambos. Si la cita se ve disminuida por asuntos de personalidad que harán difícil o imposible para ellos tener un matrimonio estable y feliz, esto generalmente (pero no siempre) se presentará una vez que la pareja se sienta cómoda con la presencia del otro. 

Nuestro mejor consejo en este punto es darle al noviazgo el tiempo que necesitan ambos para conocerse y desarrollar cercanía emocional. Confía en ti mismo que serás capaz de poner todo en perspectiva cuando pase el tiempo.

A propósito, hay un libro excelente que puede ayudar a muchas parejas comprometidas y casadas a construir matrimonios fuertes y felices. Se llama ¿Qué fue lo que dijiste? Haciéndote entender en el matrimonio, escrito por el conocido consultor matrimonial, Rab Simja Cohen. La versión en Hebreo fue un gran bestseller en la sociedad Israelí, y es una excelente ayuda para la comunicación interpersonal. Debería estar en casi todas las tiendas de libros judíos.

Rosie y Sherry