Queridas Rosie & Sherry,

Tengo 24 años, estoy recién graduado de la universidad y he comenzando a ganar mi sustento. He estado saliendo con una mujer durante dos años y estamos comprometidos a seguir este noviazgo hasta que seamos capaces de pagar nuestros gastos y una boda. Todo esto está bien, pero hay algunos problemas que considero sensibles.

Últimamente la familia de mi novia ha estado enfrentándose con algunos problemas legales y económicos, y esto está afectando su humor. ¡Ella se está deprimiendo!

Sus padres y hermanos actúan de un modo muy diferente al que a mí me gustaría que mi propia "futura familia" actuara. Los niños no están obteniendo buenas notas, la mayor parte del tiempo ellos discuten, y a menudo son irrespetuosos. Mis "futuros suegros" no buscan modos de mejorar esto, y mi impresión es que ellos no se preocupan tanto por el tipo de personas que sus hijos serán en el futuro.

Mi futura prometida no es así en lo absoluto. Ella es respetuosa y amable, pero últimamente se ha sentido incómoda con todo esto. Vivir con ellos no ha sido fácil porque tiene que enfrentarse a la situación y ha comenzando a volverse más insensible frente a éstas conductas. Ella tiene 20 años y acaba de volver de una experiencia judía por un año en Israel que enriqueció su vida enormemente y la cambió muy positivamente desde muchos puntos de vista.

Mi gran pregunta es esta: estoy dispuesto a casarme apenas tenga dinero para comenzar a alquilar nuestro propio lugar, pero sigue molestándome la idea de casarme con alguien cuya familia no me gusta debido a como ellos piensan y actúan hacia los demás. ¡He oído varias veces que los niños de una mujer tienden a parecerse a sus propios hermanos, y yo no querría definitivamente que mis niños sean de aquella forma!

¿Cómo puedo evaluar la situación para tomar una decisión correcta antes de seguir este noviazgo? ¿Qué debería yo buscar en esta mujer que me de una pista sobre cómo será ella una vez que deje a sus padres? ¿Se convertirá en muchas de las cosas con las cuales creció en su casa, o seguirá nutriendo la línea de valores judíos que ha adquirido en años recientes? ¿Es su actual depresión una cosa seria, o debería yo esperar mejores momentos? ¿Cómo puedo saber que hacer?

Estoy feliz saliendo con ella, pero estoy comenzando a sentirme inquieto con estas situaciones. Quiero tomar las decisiones correctas en la vida. ¿Qué sugieren ustedes?

Hank

 Querido Hank,

Volviendo a casa después de un año espiritualmente elevador en Israel puede deprimir a cualquiera. Debe ser sobre todo difícil para esta mujer volver a un ambiente de casa que la derriba espiritualmente y emocionalmente. Esperamos que cuando "aterrice" de su experiencia de Israel, ella puede descubrir como incorporar la mayor parte de lo que ha interiorizado, de modo que pueda ser su propia persona a pesar del ambiente no tan ideal.

Puede ayudarle adoptar la actitud de "la vida es dura y hay que aguantarlo". Además, en un tiempo relativamente corto ella debería ser capaz de marcharse de su casa. Quizás ustedes dos se casarán, quizás ella pueda vivir en un dormitorio universitario... hay muchas opciones, y ella debería formular un plan para cuándo mudarse.

Mientras tanto, puede adoptar mecanismos de adaptación que la ayuden a ser mucho más feliz. En primer lugar, recomendamos que ella estructure su día para pasar menos tiempo en la casa. La escuela, el trabajo, algún voluntariado, actividades comunitarias y salir con amigas son modos productivos de llenar su semana, y también le permitirán seguir creciendo intelectualmente, espiritualmente y emocionalmente.

La mayor parte de las personas de 20 años no pasan mucho tiempo en casa, entonces nada de lo que sugerimos es extraño. Cuando esté en casa, ella debería tratar de equilibrar su propia necesidad de tranquilidad y tiempo personal con el hecho que sus padres apreciarían, y posiblemente hasta esperarían, que ella participara en algunas actividades de familia y/o ayudara en la casa. A pesar de su infelicidad con la situación, ella debería ser capaz de hablar acerca de estas expectativas con sus padres de modo que no haya conflictos sobre cómo y cuándo ella ayude, y cómo y cuándo ella estará con la familia. Y, por supuesto, a pesar de que ella no está tan de acuerdo con el modo en que sus padres conducen su vida en casa, ella debería hablarles a ellos respetuosamente.

A medida que ustedes dos maduren, ambos entenderán que sus padres han resuelto un modo de enfrentarse con la vida de familia que es el mejor para ellos. Esto no significa que ella emulará este estilo cuando tenga su propia casa, pero esto realmente significa que tendrá que hacer un esfuerzo concertado de actuar de manera diferente, comenzando ahora.

En primer lugar, les sugerimos que hablen de los valores que son importantes para ustedes, y lo que les gustaría impartir a sus hijos. También pueden hablar de los modos en que les gustaría relacionarse el uno con el otro como una pareja casada. Cuando tengan esta discusión, despersonalicen lo que tengan que decir. No digan, "no me gusta que tus padres no tienen ninguna ambición para sus niños", porque aun si tú novia está de acuerdo contigo, este abordaje la pondrá a la defensiva. (Y una regla general consiste en que tú siempre deberías evitar hablar negativamente sobre tus parientes políticos, aun si ella misma los critica).

En cambio, pueden hablar de las cualidades que han visto en muchas familias que ustedes admiran y que les gustaría emular, así como aspectos que le gustaría mantener lejos de su casa. Entonces pueden hablar de cómo copiar aquellas cualidades positivas en la forma en que ustedes se conducen cotidianamente, hasta antes de que se casen.

Por supuesto, no pueden esperar estar de acuerdo en todo, pero encontrarán probablemente que están de acuerdo en la mayor parte de las cosas. Lo importante consiste en que ella acepte el hecho de que no será capaz de cambiar la forma en que su familia se comporta, pero puede encontrar modos de enfrentarse con su comportamiento.

Esto también les ayudará a tener una actitud madura sobre la modificación del comportamiento. Es fácil para alguien caer en los mismos modelos de comportamiento que observó mientras crecía, pero es posible cambiar comportamientos negativos y sustituirlos por positivos. Esto realmente toma tiempo, sin embargo, cuando dos personas están casadas ellos deberían trabajar con paciencia juntos para ayudarse el uno al otro a hacer cambios graduales. Para lograr esto pueden leer nuestro libro, In The Beginning, y también pueden leer una excelente guía del matrimonio escrita por el Rabino Simja Cohen llamadaWhat Did You Say? Making Yourself Understood In Marriage.

Habiendo dicho esto, concluiremos contestando a tu pregunta sobre las cualidades que deberíamos buscar en una pareja cuando pensamos en casarnos. En primer lugar, ustedes deberían tener valores compatibles y objetivos en común. Además de esto, hay unos cuantos componentes básicos que son la base de una buena relación:

1. Atracción física. Uno debe sentir atracción física por su pareja.

2. Admiración. Hay cualidades que cada uno de ustedes debería admirar en el otro – por ejemplo, que ella sea una doctora dedicada, que él sea un carpintero talentoso, que ella realice muchos actos de bondad, etc.

3. Afecto. El afecto significa preocuparse por alguien más. Nota que no utilizamos la palabra "amor" para describir un ingrediente básico de una relación. Esto es porque cada uno tiene una definición diferente de lo que significa "amor". Además, la mayor parte de las parejas encuentran que el amor del uno por el otro realmente no crece sino hasta que ellos viven juntos como una pareja casada.

4. Aceptación. La aceptación significa que ustedes se aceptan el uno al otro como seres humanos que tienen defectos así como virtudes. Cada uno de ustedes posee algunos rasgos de carácter que le molestan al otro. Sin embargo, lo importante es que las cualidades positivas pesen mucho más que las negativas, y que ustedes acepten el paquete completo sin pensar que van a cambiarlas.

5. Intimidad. Particularmente intimidad emocional. Esto es, cercanía emocional, ser muy buenos amigos que pueden abrirse, confiar, brindar apoyo emocional y disfrutar de la compañía de cada uno.

6. Respeto. Cada uno de ustedes tiene que respetar la opinión del otro, el estilo de vida, etc. El respeto es esencial para una relación, y cuando falta, la relación está en problemas.

Si tienen todos estos ingredientes, entonces, ustedes ya tienen las bases para un buen matrimonio. Les deseamos la mejor de las suertes.

Rosie & Sherry