Queridas Rosie & Sherry,

Tengo una pregunta corta para un problema de larga duración. Yo quiero cuidar Shabat, y mi prometido no. Nosotros nos llevamos muy bien, y a esta altura yo no me puedo imaginar la vida sin él, pero estoy preocupada de que tendremos muchos problemas a futuro.

A mi me gusta ir a la sinagoga, tener cenas de Shabat, y hacer otras cosas que hacen de ese día un día especial y santo. Yo no viajo en Shabat y ya estamos teniendo problemas cada vez que se acerca el fin de semana y él quiere salir fuera de la ciudad los viernes por la noche o salir de paseo el sábado. Estoy segura que se pueden imaginar lo que sigue.

¿Qué tengo que hacer? Él no es religioso y no quiere cuidar Shabat de acuerdo a la ley judía. Sin embargo, ha aceptado hacer kidush, tener cenas y otros rituales de las grandes festividades, mandar a los niños a escuela judía, y comer casher dentro de nuestra casa.

Yo estoy desesperada. Incluso he pensado en acompañarlo en sus viajes en Shabat, a pesar de que odio la idea. ¿Me podrían ayudar?

 Judy

 Querida Judy,

Idealmente una pareja debe empezar su matrimonio con metas y valores en común. Eso es lo primero que aconsejamos a las personas cuando están buscando un compañero de vida. Desafortunadamente, hay algunas personas que buscan primero otros criterios, como alguien divertido con quien estar, que tenga una personalidad que les guste, se vea bien según su opinión, o que busque el mismo tipo de vida a nivel económico o cultural.

Todo esto es importante en una relación, pero nosotros no creemos que estos deban ser los criterios de búsqueda. Nosotros hemos visto muchas parejas que están en una situación similar a la de ustedes. Se quieren y respetan profundamente, y se pueden vislumbrar construyendo una vida juntos - excepto que cada uno de ellos tiene metas o visiones de mundo muy importantes que no son conciliables fácilmente con las del compañero.

Para una pareja, esto puede ser el eterno deseo de él de vivir en Israel y la imposibilidad de ella de hacerlo debido a la responsabilidad de cuidar a sus padres. Otra pareja puede estar atrapada en el deseo de él, de tener una carrera de negocios que le requeriría viajar por diferentes comunidades y las expectativas de ella de asentarse y desarrollar lazos fuertes en la comunidad en la que vive. Para ti y tu prometido, el dilema son las diferentes visiones con respecto a la incorporación del cuidado y la observancia de la vida judía a sus vidas personales y a su hogar. En cada caso las partes tienen ideas muy diferentes de cómo se vería su matrimonio, y se dan cuenta de que esto sería un serio impedimento para construir un hogar y una familia.

¿Qué pasa cuando una pareja que se quiere mucho y que se quiere casar, se da cuenta de que a menos que resuelvan sus conflictivas metas y valores, se encontrarán encerrados en un conflicto perpetuo? A veces, uno de los dos decide replantear sus metas y valores y descubren que la fuente de conflicto no era tan importante como pensaban. Por ejemplo, sabemos que un geólogo  pasa muchísimo tiempo trabajando en una región remota y que le encanta el clima riguroso y la soledad relativa de su trabajo. Sin embargo la mujer con la que sale no puede verse viviendo en esa relativa soledad, lejos de una comunidad judía y de oportunidades de trabajo. El geólogo decide que como también tiene otras oportunidades de carrera, también sería bueno para él echar raíces en una comunidad donde podría criar hijos y tener mayores oportunidades de completitud judía.

Las personas sienten por lo general que están cediendo su libertad y su auto respeto.

A veces, uno decide hacer una concesión por el bien del futuro matrimonial, sin haber pasado por el proceso de replanteamiento de los valores recurrentes y sin crear nuevos valores. Esa persona por lo general siente que está cediendo su libertad y su auto respeto. Hemos visto que ocurre esto cuando alguien que esta en un nivel superior de observancia religiosa cede el cuidar cashrut o Shabat por el bien de la armonía, pero se resiente por el hecho de ser él/ella quien ha hecho la concesión. Debido a que ese resentimiento avanza sin ser resuelto, puede ser una fuente continua de confusión interna para la persona que ha efectuado el cambio, y de conflicto para la pareja.

También hay parejas que se sienten cómodas con el compromiso de respetar los valores y las metas que son importantes para cada uno. Pero suena como que tú y tu pareja han tratado de hacerlo – él cuidando ciertos aspectos de la observancia religiosa y también aceptando educar a sus futuros hijos en escuelas judías, – mientras que tú aceptes olvidar parte de tu visión, como tú quieres que sea tu hogar en Shabat y en fiestas. Sin embargo, esta claro que ninguno de ustedes ha sido capaz de ver realmente lo que el otro quiere.

Lo que más te complica es lo mismo que más nos complica a nosotras. Tu prometido quiere que vayas en contra de algo esencial en la observancia del Shabat – no viajar en auto en Shabat – algo que te hace sentir muy incomoda y resentida. Él no puede respetar lo suficiente tu sensibilidad religiosa por que este punto es conflictivo con su propio deseo de “salir” el fin de semana.

Por un lado, podemos ver su perspectiva – la vida que el quiere para si mismo incluye la versión americana de fin de semana y lo quiere compartir con la mujer que ama. Debido a que él no esta tan ligado a su judaísmo como tú lo estás, no puede compartir tu visión de cómo Shabat debería ser. Él tampoco se da cuenta de que presionándote a que violes leyes sobre la observancia del Shabat, está generando mucho más que un compromiso acerca de estilos de vida; él espera que traiciones tus valores básicos.

Parte del tema es entender que para un judío observante, el judaísmo es muchísimo mas que un conjunto de tradiciones o consideraciones prácticas. Creer en la Torá de Dios da forma a todos los valores y creencias – e influencia la forma en la que uno define su hogar, cría a sus hijos, y toma decisiones personales en la vida.

 Conexión Espiritual

Nosotros entendemos que ha sido difícil para cada uno de ustedes comprometerse. Probablemente existen otros puntos sobre los que deben haber discutidos, tales como qué pasa cuando quieren ir a un restaurante juntos - ¿Van a discutir sobre ir a un restaurante casher? ¿Pueden ambos disfrutar de la misma atmósfera de Shabat en el hogar? ¿Qué van a decir cuando sus hijos cuestionen sus diferencias? ¿Él está dispuesto a aprender por qué la observancia judía es tan importante para ti? Es posible que aún cuando alcancen un acuerdo en el que las leyes de Shabat no sean transgredidas, igual te sientas resentida por no estar espiritualmente conectada, y él puede resentir el hecho de que no pueda vivir una vida como la que desea.

Hay otro punto que nos gustaría considerar. Parece por el tono de tu carta que estás emprendiendo un viaje hacía la observancia de un judaísmo más tradicional.

Pero, ¿qué pasaría si continuas creciendo espiritualmente después de tu matrimonio, y tu esposo te dice, “Yo ya cedí en esto… ¿Qué esperas de mí?”, como él se comprometió asumiendo que tú estabas en cierto nivel, no sería raro que preguntara esto?

Muchas parejas experimentan este viaje juntas, pero si uno de los dos no está interesado en crecer en este camino, tendrán muchos conflictos.

Te hemos dado mucho que pensar. Y si bien te hemos dado una idea de los problemas que hemos visto en tu situación, también es importante saber que hay matrimonios que han funcionado cuando ambas partes tienen diferencias religiosas significativas. En cada caso que conocemos, el más observante fue capaz de mantener su nivel de observancia religiosa y transmitirla a sus hijos, y las partes fueron capaces de respetar la opción del otro. También conocemos parejas que trataron muy fuerte de sobrepasar sus diferencias pero no tuvieron éxito.

 

Existe un principio de acomodación que no es negociable.

Sin embargo, existe un principio básico de acomodación que no es negociable: La parte más observante no debe ser presionada para comprometer su nivel de observancia en el judaísmo. Por qué la parte observante no puede comprometer filosóficamente un valor que es absoluto, de acuerdo con la ley judía. Mas allá de esto, obviar las adquisiciones espirituales que uno ha alcanzado no es algo que pueda durar indefinidamente, e inevitablemente te llevará al resentimiento.

Por supuesto que cada matrimonio requiere de compromiso y ajustes. Sin embargo, para aquellos que no están casados todavía, cuestionamos embarcarnos en un viaje cuando cada uno está siguiendo una ruta tan diferente. El matrimonio es suficientemente difícil, con desafíos inesperados y uno no quiere entrar a esta relación permanente cuando no pueden ir juntos gran parte del camino.

Puede ser una buena idea para ambos juntarse con una pareja rabínica o con algún Rav con experiencia en el tema. Ellos pueden ayudar a tu prometido a entender mejor las sensibilidades envueltas aquí, y sugerir algunos compromisos que ambos puedan realizar cómodamente. Sean o no exitosos estos esfuerzos, sabemos que ambos tienen difíciles decisiones que tomar.

Les deseamos éxito en su viaje.

 

Rosie y Sherry