¿Las citas y relaciones frustradas causaron que construyeras un muro defensivo alrededor tu corazón? ¿Perdiste el contacto con tu dulzura interior: con esa parte inocente y cariñosa de ti que alguna vez estuvo sumamente emocionada ante la posibilidad de encontrar a su amor verdadero?

Quiero asegurarte que puedes revertir las cosas; puedes abrirte nuevamente al amor. En Rosh HaShaná —este tiempo de renovación y de manzanas con miel— puedes hacer que este año sea tu año para encontrar —y disfrutar— la relación más dulce, satisfactoria y edificante que hay.

3 cosas que puedes hacer todos los días para abrirte nuevamente al amor

1. Haz todos los días algo dulce para ti

Sal y haz algo que amas hacer únicamente con el objetivo de disfrutar.

Ser dulce contigo mismo puede ser muy fácil. Cómprate flores. Ve a jugar al golf con amigos. Escucha música y deja que tu cuerpo se mueva con el ritmo. Visita un museo solo o con amigos.

A veces necesitas un regalo grande y dulce, como ir finalmente a bucear o a un spa.

¿Qué tiene esto que ver con bajar la guardia y hacer lugar en tu vida para el amor?

Los adultos a menudo pasamos el tiempo haciendo lo que se supone que debemos hacer: trabajando duro para lograr el éxito financiero, viviendo a la altura de lo que nuestra familia y amigos esperan de nosotros para intentar demostrarles que somos valiosos, y haciendo lo que sea que nos haga ver bien ante los demás.

Sentirte bien y darte aunque sea unos pocos minutos al día para enfocarte en nutrir tu alma es muy esencial y vigorizante. Darte esta dulzura te ayudará a derribar las murallas defensivas que están obstaculizando tu camino hacia el amor.

Piensa en esto. ¿Acaso tu alma gemela es alguien cuyo corazón está cerrado y entumecido y no es fiel a su esencia?

Por supuesto que no.

Entonces tienes que permitirte tener esas mismas cualidades que encuentras atractivas en una pareja.

Si no eres fiel a tu esencia no podrás atraer a tu alma gemela.

Entonces, hazlo… date un poco de amor cada día, no importa la cantidad.

2. Haz todos los días algo dulce para otra persona

Permítete disfrutar la alegría de dar sin esperar nada a cambio. Intenta ponerte en los zapatos de otra persona y pensar en qué cosa la haría sonreír.

¿Conoces a alguien que está haciendo malabares para arreglárselas entre las responsabilidades del trabajo y la familia? Prepararle y enviarle una cena para la familia, y enviarle además un poco de comida extra para que metan en el congelador, puede ser exactamente lo que le levante el ánimo.

¿Hay personas en tu comunidad que no tienen qué comer? Ayuda en una cocina comunitaria una vez por semana o comienza una distribución gratuita de comida sana para asegurarte que todos los niños de tu área tengan acceso a alimentos que nutran sus corazones, sus mentes y sus cuerpos.

¿Amas a los animales? Pasa un tiempo ayudando al refugio para animales de tu zona.

¿Tienes un pariente que se siente solitario? Llámalo para reunirte con él.

Nuevamente debes estar preguntándote qué tiene que ver todo esto con encontrar el amor.

Después de salir durante mucho tiempo sin tener éxito comienzas a deprimirte. Una parte de ti entra en la peligrosa rutina de "pobre de mí", lo que lleva a la depresión y al ensimismamiento.

Obviamente eso no te va a ayudar a encontrar el amor. ¿Quién quiere estar con una persona negativa y egoísta?

Los actos dulces y generosos te sacan de esa rutina y te permiten volver a la maravillosa dinámica de dar y recibir, que es la base de las relaciones.

Incluso cuando das sin esperar nada a cambio de todas formas hay algo que sí obtendrás: la oportunidad de dar, de disfrutar esa maravillosa expansión de tu ser.

Es asombroso; deberías hacerlo todos los días. Inténtalo. Si esparces amor y alegría (en lugar de sentir frustración y pena por ti misma/o) tendrás muchas más posibilidades de conocer y atraer a gente que esté haciendo lo mismo… y una de esas personas puede ser tu media naranja.

3. Sé dulce con todas las personas con las que salgas de citas

Muchos fantaseamos con encontrar a nuestra pareja perfecta de la manera más rápida y directa posible, pero la realidad es que encontrar el amor no siempre funciona así.

Puede que tengas que salir mucho antes de encontrar a la persona indicada, pero no por eso puedes darte el lujo de sentirte mal por hacer tu parte en el proceso de encontrar el amor.

Lo último que quieres expresar cuando sales es antipatía.

Puede que la persona que esté sentada frente a ti no sea la indicada para casarte, pero de todas formas debes tratarla como si fuera una maravilla.

Todas las personas son especiales a su manera; cada una será la indicada para alguien. Así que escucha atentamente lo que tiene para decir. Puede que nunca la vuelvas a ver pero, por lo menos, habrás honrado la luz que hay en su interior, su chispa especial (puede que incluso conozcas a alguien con quien podría ser compatible).

Si sientes que tu cita tiene potencial, comparte tu visión del futuro y, lo más importante de todo, pregúntale: “¿Qué hay de ti?”. Deja de lado lo superficial y trata de enfocarte en las cosas importantes.

Cuando pongas estos tres consejos en acción, tu vida se va a abrir y será más dulce y satisfactoria.

Te sentirás con mucha más energía en tu travesía para encontrar a tu alma gemela.