Cuando se toma la decisión de elegir una pareja para la vida, nadie quiere cometer un error. Más aún, con un índice de divorcio de cerca del 50 por ciento, ¡parece ser que muchos están cometiendo serias equivocaciones en su intento por encontrar al Sr. (Sra.) Perfecto(a)!

Si le preguntas a la mayoría de las parejas que están comprometidas, por qué se están casando, ellos dirán: "Estamos enamorados".

Yo creo que este es el error #1 que la gente comete cuando sale con alguien. Escoger un compañero para la vida nunca debería estar basado en el amor. Aunque esto pueda no sonar políticamente correcto, existe una profunda verdad aquí. El amor no es la base para contraer matrimonio. Más bien, el amor es el resultado de un buen matrimonio. Cuando los demás ingredientes están en orden, el amor vendrá.

Permítanme repetirlo: No se puede construir una relación para toda la vida basándose tan sólo en el amor. Se necesita mucho más. He aquí cinco preguntas que debes preguntarte a ti mismo, si eres serio acerca de encontrar y preservar un compañero para toda la vida.

Pregunta #1:

¿Compartimos un propósito común para nuestras vidas?

¿Por qué es esto tan importante? Déjenme ponerlo de esta forma: Si llevas casado 20 o 30 años, eso es bastante tiempo para vivir con alguien. ¿Qué planeas hacer con ella todo ese tiempo? ¿Viajar, comer y salir a correr juntos? Necesitan compartir algo más profundo y significativo. Necesitan un propósito común para la vida.

Dos cosas pueden pasar en un matrimonio. Pueden crecer juntos, o pueden crecer por separado. 50 por ciento de la gente allá afuera está creciendo por separado. Para hacer que un matrimonio crezca, necesitas saber qué quieres de la vida – los aspectos principales – y casarte con alguien que quiera lo mismo.

Pregunta #2:

¿Me siento seguro expresando mis sentimientos e ideas con esta persona?

Esta pregunta va directo al centro de la calidad de tu relación. Sentirse seguro significa que puedes comunicarte abiertamente con esta persona. La base para tener una buena comunicación es la confianza. – esto es, confianza en que no voy a ser "castigado" o herido por expresar mis ideas y sentimientos verdaderos.

Un colega mío define a una persona abusiva como alguien de quien tengo miedo de expresar mis ideas y emociones.

Se sincero contigo mismo(a) en esta. Asegúrate de sentirte emocionalmente seguro(a) con la persona con la que planeas casarte.

Pregunta #3:

¿Es el/ella un mench?

Un mench es una persona que es refinada y sensible. ¿Cómo puedes evaluarlo? Aquí van algunas sugerencias. ¿Trabajan en su crecimiento personal regularmente? ¿Son serios acerca de mejorarse a sí mismos?

Un maestro mío define a una buena persona como "alguien que siempre se está esforzando por ser bueno y hacer lo que es correcto".

Así que pregúntate en el caso de tu pareja: ¿Qué hace con su tiempo? ¿Acaso esta persona es materialista? Generalmente una persona materialista no es alguien cuya prioridad principal sea pulir su personalidad. Hay esencialmente dos tipos de personas en el mundo: Personas que están dedicadas al crecimiento personal y personas que se dedican a buscar comodidad. Alguien cuya meta en la vida es estar cómodo va a poner su bienestar personal por delante de hacer lo que es correcto. Debes saber eso antes de recorrer el camino.

Pregunta #4:

¿Cómo trata a las demás personas?

La cosa más importante, que hace que una relación funcione, es la habilidad para dar. Por dar, nos referimos a la capacidad de entregar placer a otra persona. Pregúntate: ¿Es ella alguien que disfruta entregándole placer a los otros o está envuelta y absorta en ella misma?

Para medir esto, piensa en lo siguiente: ¿De qué forma trata a la gente con quien no debe ser amable, tal como un mesero, el chofer del bus, un taxista, etc.? ¿Cómo trata a sus padres y hermanos? ¿Siente gratitud y aprecio? Si no tiene gratitud hacia aquellos que le han dado todo, no puedes esperar que tenga gratitud hacia ti – ¡que no puedes hacer tanto por ella!

¿Acaso chismea y habla mal de los demás? Alguien que chismea no puede ser una persona que ama a los demás. Puedes estar seguro de que alguien que trata a los demás mal, va a terminar tratándote igual a ti también.

Pregunta #5:

¿Hay algo que estoy esperando cambiar de esta persona luego que estemos casados?

Mucha gente comete el error de casarse con alguien teniendo la intención de "mejorar" al otro una vez casados. Como un colega mío lo pone, "Probablemente puedes esperar que alguien cambie luego del matrimonio... ¡para peor!".

Si no puedes aceptar completamente a esta persona tal como es ahora, entonces no estas listo para casarte con ella.

En conclusión, salir con alguien no tiene que ser difícil ni peligroso. La clave es intentar decidir un poco más con tu cabeza y un poco menos con tu corazón. Ser lo más objetivo posible cuando estás saliendo trae beneficios, sin duda alguna el hacer estas preguntas te ayudará a llegar a los asuntos clave. Enamorarse es un gran sentimiento, pero cuando te despiertas con un anillo en el dedo, no quieres encontrarte en problemas por no haber hecho tu tarea.