¿Has estado alguna vez enamorado(a)? ¿Has mirado a los ojos a otra persona y sabido que tu búsqueda finalmente ha terminado?

Luego de cinco años de citas, había encontrado al hombre con quien quería construir un hogar. Él era todo lo que yo había estado esperando. David era tan amable, tan real; era una persona con quien sentía que podía compartir mi vida. Él me entendía. Nos sentíamos imparables. Nos íbamos a comprometer.

Y luego sonó el teléfono.

Nos dijeron que nuestros hijos iban a tener un 25% de posibilidades de sufrir aquella debilitante y fatal enfermedad.

Era Dor Yesharim llamando para decirme que David y yo éramos ambos portadores de fibrosis quística (FQ). La fibrosis quística es una enfermedad genética que lentamente destruye los pulmones. La expectativa de vida promedio es de 32 años con medicamentos diarios, hospitalizaciones frecuentes y dolor. Nos dijeron que nuestros hijos iban a tener un 25% de posibilidades de sufrir aquella debilitante y fatal enfermedad.

Consultamos con expertos médicos y expertos en ley judía. Podríamos haber escogido casarnos y reducir drásticamente las posibilidades de concebir un bebe con FQ. Pero nada era certero, y decidimos que era un riesgo que no podíamos tomar.

La vida que yo estaba tan ansiosa por comenzar me había sido negada. No estoy segura si alguna vez sabré porqué. A veces las cosas simplemente ocurren y no las podemos controlar.

Pero aprendan de mí. Ser portadora de una enfermedad genética no es poco común; Uno de cada 20 caucásicos lleva consigo el gen de la fibrosis quística. Uno de cada 25 judíos provenientes de Europa Oriental porta el gen de Tay-Sachs, una enfermedad que mata a sus víctimas en los primeros cinco años de vida. Ser portador no puede afectar a las futuras generaciones a menos que ambos padres sean portadores de la misma enfermedad.

Haz el test – descubre si eres o no un portador(a). No existe ningún peligro en saber. Las probabilidades de amar a otro portador son escasas, y simplemente serlo no significa nada para la salud de tus futuros hijos. Si eres portador(a), chequea el status de la otra persona al principio de la relación. La alternativa – esperar a que te importe alguien tanto, que el encontrar una incompatibilidad te va a doler tan profundamente que levantarte en la mañana pueda parecer no valer la pena – es terrible.

Nadie debería pasar por lo que yo pase y enterarse en una etapa tan tardía. Yo fui ingenua y creí que nunca iba a haber un problema con los resultados de nuestros exámenes. Después de todo, nunca había tenido ningún problema con otro hombre con quien haya salido. Pero cuando realmente era importante, quedé severamente decepcionada. No quiero que esto te pase a ti. Les insisto a todos en el mundo de las citas, a hacerse el examen y estar más conscientes. Ser un portador no debería ser un estigma. Yo soy 100% sana, pero el resultado de la unión con otro portador puede llevar a un niño enfermo.

Si esto te llega a pasar a ti, no estás solo(a); mucha gente ha pasado por esto antes. Todo pasa por una razón. Sólo puedo rezar para que en retrospectiva, llegue a ver que las decisiones que he tomado – y las que han sido tomadas por mí – son para lo mejor. La vida a veces puede darnos malas pasadas. Nosotros podemos escoger ser enterrados bajo ellas o superarlas. Ellas prueban nuestra fe y nuestra resistencia.

Mi situación no es inútil si los demás se benefician de ella. Siento que tengo que usar mi voz para llegar a los demás e informar a la comunidad judía que esté atenta. Rezo para algún día entender por qué fui probada de esta forma. Este era mi destino, pero no tiene porque ser el tuyo.

Existen dos formas en que puedes chequear tu status – directa e indirectamente. Tu doctor puede tomar un muestra de sangre y mandarla a un laboratorio para examinar si eres portador(a) de alguna de nueve enfermedades. No debería haber gastos más allá de los co-pagos de oficina y laboratorio, siendo que las compañías de seguro conocen la posibilidad de alto riesgo en la población judía. Los resultados deberían estar de vuelta en dos semanas.

Alternativamente, en Estados Unidos, puedes hacerte el examen por medio de Dor Yesharim, una organización Judía que hace el test para una de cinco enfermedades. Cada vez que sales con alguien, debes chequear tu número con el de él o ella, para ver si coinciden. No vas a saber si eres portador(a) a menos que la persona con quien estas saliendo también lo sea. Dor Yesharim puede ser contactado en el 718-384-6060 y cuesta $200.

En Israel algunos test genéticos son gratuitos, y se realizan en los hospitales.