"La agonía y el éxtasis..." de una relación a larga distancia. Rara vez un cliché resume tan concisamente una cosa.

Todos los que hemos pasado por esto podemos atestiguar que: es difiiiiiiiicil.

Hay distintos tipos de relaciones a larga distancia, y cada una requiere diferentes cosas.

Algunas comienzan cuando conoces al Sr. Perfecto en la boda de tu amiga en Venezuela, y tú vives en Argentina.

O quizás, el Sr. Perfecto con el cual has estado saliendo los últimos cinco meses en Venezuela es transferido a Chile por seis meses para realizar un trabajo específico. O aún peor, el trabajo de sus sueños implica mudarse a Chile permanentemente y tú no quieres escoger entre tu propio trabajo soñado (en Venezuela) y el novio de tus sueños.

La diferencia entre estas tres opciones es vasta. Tú y el príncipe azul que conociste en la boda de tu amiga se están conociendo a larga distancia, mientras que en los otros dos casos la re-ubicación se lleva algo que ya conoces.

Construir una nueva relación es mucho más difícil que mantener una ya existente. Lo mas fácil de aguantar es el traslado temporal, si es que tú estas comprometida a la relación; sólo necesitas encontrar una manera de sobrevivir esos 6 difíciles meses. Pero incluso eso es difícil.

Define Tus Condiciones

Puedes prevenir muchos de los problemas y confusiones en las relaciones a larga distancia definiendo tus expectativas por adelantado.

Por ejemplo, a menos que estés buscando una relación casual y superficial, en algún momento uno de los dos se tendrá que mudar. Esto puede agregar mucho estrés en su relación ya estresada. Así que, definan un plan desde el comienzo.

¿Están evaluando si alguno de los dos se va a mudar? Y si es así, ¿eso implica matrimonio? ¿O sólo desean mantener la relación igual que ahora pero en un lugar diferente?

Reconoce que no podrás comparar una relación a larga distancia con una basada en la proximidad física. Pero estarás sorprendida al ver lo mucho que puede crecer una relación si trabajas en ella. Las charlas a media noche y las cartas pueden revelar muchos de los aspectos más importantes a largo plazo: metas, valores y sueños.

Pero la simple compañía y conexión es generalmente la carne y los huesos de la relación. Incluso tendrás que prepararte para la ausencia de su calor, sonrisa y todas las maravillas de la comunicación no verbal.

Cuando un novio y yo tuvimos que separarnos por tres meses, yo lo volví absolutamente loco, ya que necesitaba (no negociable) hablarle todos los días.

Descubrimos esto cuando sin querer nos saltamos dos llamadas telefónicas planeadas y yo me decepcioné completamente. Sentí que estaba a millones de kilómetros de distancia (en verdad, eran sólo 14.000), me sentí despreciada, olvidada... yo estaba segura de que había sido chocado por un bus y que por eso no había llegado al teléfono.

Definitivamente uno de mis momentos más racionales.

Lo que había sucedido era que la diferencia de horario (9 horas) se había interpuesto en el camino. Él estaba en Israel y yo estaba en los Estados Unidos, y él pensó que llamar a las 3 AM era inapropiado.

Soy una tonta.

Acuérdate de esto: saltarse un día (36 horas en mi caso) no significa que tu relación esta en peligro. Si te quedaste esperando una llamada que no llegó, o algún mail se perdió en el camino, no asumas que tu príncipe ha huido con la mucama o que fue secuestrado.

Discutan sus necesidades de comunicación y sus límites. Seguramente uno de los dos necesitara más comunicación que el otro. Estén preparados para ser flexibles.

Si tú quieres más contacto que tu pareja, trata de no ser tan exigente. Si necesitas menos, trata de ser más comunicativo de lo que normalmente eres. Enfócate para estar siempre en la mitad.

Por ejemplo, si él quiere hablar todos los días y tú no, quizás te puedes comprometer a mandar un e-mail todos los días; sólo para que sepa que estas pensando en él.

Otras Alternativas Fuera Del Teléfono

El e-mail es un maravilloso invento para las personas que se quieren pero que se encuentran separadas.

Por otro lado, ten cuidado de no apoyarte en el e-mail para resolver conflictos.

El problema aquí es que el e-mail parece igual de informal que una llamada telefónica, pero es permanente. Las palabras están ahí escritas en negro y blanco. El tono, las intenciones y el contenido pueden ser fácilmente malinterpretados.

Recuerda: el e-mail es sólo una nota, no es un pasaje del Talmud que debe ser leído y releído para descubrir cada mensaje, matiz o sub-texto escondido. (Ser ultra analítica puede ser un gran problema). Si tienes que resolver un problema, trata de hacerlo a través del teléfono o en persona.

Incluso tienes otras opciones.

Para disminuir los gastos de las llamadas, intenta llamar a tu amado cuando sabes que no va a contestar, y déjale un mensaje de voz para que sepa que estás pensando en él.

Además, antes de que naciera Alexander Graham Bell, las personas mantenían el contacto a larga distancia escribiendo palabras sobre un pedazo de papel, luego colocaban este papel dentro de un sobre, pegaban una estampilla (en esos días había que lamerlas para que se pegaran), y luego lo enviaban a través del correo. Estas cosas se llamaban "cartas" y es una de las tantas otras opciones.

También puedes mandar pequeños paquetes o regalos, o examinar la gran selección de tarjetas amorosas en la tienda más cercana.

Compartan Los Gastos

De la manera en que lo hagan, sean conscientes de los gastos y traten de dividirlos de una manera justa. Puede causar resentimiento si uno de los dos tiene que pagar la cuenta entera.

Esta es una situación doblemente complicada ya que la persona que termina pagando toda la cuenta se sentirá de alguna manera en control de la relación.

Con las visitas, altérnense, y consideren encontrarse en la mitad de vez en cuando.

Recuerda esto: si no puedes discutir abiertamente tus sentimientos acerca de cuanto dinero estás gastando, la pasarás mal construyendo una relación a distancia con esa persona. Ten en cuenta que las tensiones que surgen ahora son oportunidades para fortalecer su relación a futuro.

Aprovechen al Máximo los Momentos Juntos

Cuando estén juntos habrá presión de por medio (ya sea porque hay problemas que discutir o no). No pases mucho tiempo agonizando y planeando asistir a un concierto que no disfrutarás. Cada momento no debe ser perfecto, o perfectamente planeado.

Por otra parte, tienes que saber que la perfecta y romántica relación que comparten en las escapadas de los fines de semana no será siempre así una vez que la relación sea normal.

Al final de cuentas, una relación normal es la meta. Utilizando algunas de estas herramientas podrás evitar un poco la "presión de estar separados", y así, alcanzarás esta meta.