Mi concepto de las citas judías de alguna manera se sesgó cuando comencé a buscar seriamente a mi otra mitad. Nunca vi "El Violinista en el Tejado", y por lo tanto las palabras "Casamentera, Casamentera, me quiero casar..." no flotaban en mi subconsciente. Nunca pensé que un tercer involucrado, exceptuando a Dios, tendría que ver con mi éxito. Todo dependía de mí.

Tener una cita significaba ir a los eventos de solteros judíos de la sinagoga local y conversar un poco con el sexo opuesto, lo que parecía un foro más que una vida social.

Como un soltera de 20 y tantos que vive en Los Ángeles, establecí una red de contactos y asistí a fiestas de solteros, pero sólo para terminar pasando de una mala relación a otra, siempre traumatizada por el final.

Por un tiempo, me consolé a mí misma con la noción de que cada mala experiencia tenía algo de educacional y me servía para no repetir los mismos errores otra vez. Por un tiempo esto funcionó. Después se volvió un cuento viejo y me di cuenta que el tiempo estaba pasando. Llegué a la conclusión de que necesitaba entender por qué estaba saliendo en citas.

Me refiero a... ¿Por qué salir del todo?

Después de mucha introspección, decidí que el propósito de mis salidas no era adquirir una vida social, y tampoco una cura para la soledad. Mi propósito era casarme.

Existen tres puntos a considerar cuando se sale para casarse: Atracción, rasgos de carácter, y metas de vida en común.

Me forcé a preguntarme porque seguía saliendo con tipos que no eran buenos (para mí). Salir, en mi libro, todavía significaba simplemente aparecer y esperar a que algo hiciera mágicamente clic. Yo pensé que simplemente iba a encontrar a alguien de mi libreta de teléfonos.

En general, salía con chicos lindos que tenían un buen trabajo, y desechaba a todos los que estaban desempleados. Pero los chicos lindos con trabajo generalmente se comportaban como unos idiotas y de alguna manera con el tiempo cada vez parecían menos y menos lindos. Entonces ¿Qué debe hacer una agradable chica judía?

Decidí que si yo estaba saliendo para casarme, tenía que averiguar como maximizar mi tiempo y minimizar mi sufrimiento.

Con el tiempo me fui interesando más en los consejos del judaísmo para las citas. Aprendí que hay tres puntos principales a considerar cuando se sale para casarse: atracción, rasgos de carácter y metas de vida común. Los dos últimos puntos nunca habían entrado en mi radar, pero cuando lo pensé, me di cuenta de que sin ellos había estando perdiendo mi tiempo.

Por necesidad aprendí que hay mucho más que decir sobre el tema de las citas. Con esta nueva información cambié mi manera de salir, lo que tuvo un profundo impacto en mi vida.

Una cosa que noté, fue que la gente no quiere desperdiciar su tiempo o enfocarse en asuntos triviales cuando están saliendo en busca de "la" persona. Pero de todas maneras es difícil saber que enfatizar o qué rechazar cuando se evalúa a una persona como un/a potencial compañero/a de vida. Concentrándome en estos tres puntos me mantuve enfocada:

Atracción

Aunque parece obvio, me gustaría enfatizar la importancia de la atracción. Tienes que sentirte atraído por la persona para casarte con ella; físicamente, espiritualmente, mentalmente, emocionalmente e intelectualmente. Incluso si la "casamentera" te junta con alguien que parece espectacular en teoría, no es sabio comprometerse con una persona a menos que estés realmente excitado de pasar el resto de tu vida con ella.

Es importante mencionar que el concepto de atracción puede significar diferentes cosas para diferentes personas. Desafortunadamente los medios de comunicación tienen una gran influencia en el subconsciente con respecto a quien y a que definir como atractivo y en que grado. A pesar de que puede tomar un tiempo desarrollar o conocer si hay un nivel básico de atracción, si después de un par de citas te tienes que convencer a ti mismo de que podrías tolerar que te diera la mano, pero tú sientes que sería un acto de caridad de tu parte, no necesitas otra cita como confirmación. Sé educado y di buenas noches.

Rasgos de Carácter

Alguien puede tener una personalidad agradable y no ser una persona agradable.

Asumiendo que la atracción existe entre las dos partes, el próximo punto a considerar son los rasgos de carácter. Cuando digo carácter no me refiero a su personalidad. Alguien puede tener una personalidad agradable y no ser una persona agradable. Una buena manera de conocer el carácter de alguien es viendo como trata a los animales, como se relaciona con los niños, como trata a los meseros, vendedores, taxistas, etc.

Una vez yo estaba en una cita y fuimos a tomar algo. El lugar no estaba terriblemente lleno y el servicio parecía estar un poco lento pero no lo considere de gran importancia. Mi compañero de cita fue realmente grosero con el mesero y yo estaba totalmente avergonzada por nosotros dos. No me importó que me haya traído rosas. Fue innecesariamente grosero con el mesero y eso es todo lo que recuerdo de la cita. Es fácil para alguien comportarse de la mejor manera cuando están tratando de causar una buena impresión, pero observar el comportamiento en una situación menos obvia puede revelar mucho del carácter de la persona.

Metas de Vida en Común

Algunas veces las personas cometen el error de quedarse en una relación simplemente porque "Él es tan simpático" o "Tenemos tanta química". Pero si "tu compañero químico" ha admitido abiertamente que no tiene interés en casarse, entonces estás perdiendo tu tiempo.

Es necesario que ambas partes de una potencial pareja tengan metas de vida en común. La gente generalmente confunde estilos de vida con metas de vida. Si dos personas aman jugar tenis comparten un deseo común de un estilo de vida. Pero si esas dos mismas personas no concuerdan en si quieren o no quieren tener hijos, entonces, ellos definitivamente tienen una falta de comunión en una meta importantísima de la vida.

Un error común es casarse con alguien por su potencial; por la persona que crees que se va a convertir. Si alguien tiene una adicción a las drogas, mal genio y es derrochador de dinero, pero fuera de eso es "perfecto" para ti, no te cases pensando que va a cambiar. Tienes que ser real acerca de quien eres y acerca de la vida que quieres. Por ello también tienes que ser real con quien estás saliendo y hacia donde va tu relación.

Tomarme el tiempo de investigar el tema de las citas a través de los años me dio herramientas para obtener la claridad que necesitaba para conocer a mi marido. Desarrolle un acrónimo, CITA, que me ayudó a permanecer enfocada durante la búsqueda:

  • Compartir metas de vida en común
  • Intentar (salir 3 veces). Si no te gusta... ¡Siguiente!
  • Tantear el nivel de atracción
  • Analizar los rasgos de carácter.

Compartir metas de vida en común – Tienes que saber cuales son tus metas de vida para apreciar si tú y tu cita tienen metas en común.

Intentar – Debes salir más de una vez, pero si en la segunda o tercera cita ya tienes claro que no hay futuro, no le estás haciendo un favor a nadie continuando con las citas.

Tantear el nivel de atracción – La atracción es como la aprobación de Dios. Sin ella, es virtualmente imposible construir una relación duradera.

Analizar los rasgos de carácter – Todos estamos tratando de perfeccionarnos a nosotros mismos. Es un viaje que dura toda la vida; sin embargo, no hay compensación por las infracciones en esta área.

¿Necesitas una Lista?

Antes de salir de compras ayuda tener una lista. Sin embargo, muchas personas en el mundo de las citas, expresan un profundo desagrado por las listas. Algunas veces puedes desaprovechar a alguien fabuloso por menos de una razón crucial. Simplemente porque tienes una lista de "10 cosas" y esta persona realmente buena sólo tiene nueve, ¿acaso es inteligente rechazarlo a la primera?

Puedes querer muchísimo casarte con un fanático de béisbol. Sin embargo, si esa persona te respeta a ti y a tu amor por el béisbol, a pesar de que no sepa nada de béisbol vale la pena pasarlo para una segundo cita. Si te apegas a una formula simple puedes ser capaz de enfocarte en una atracción genuina y apreciar a la otra persona como un compañero de vida.

Si después de unas cuantas citas el nivel de atracción no aumenta, o no comparten metas de vida en común, etcétera, entonces déjalo ir. A pesar de que terminar es difícil, es mejor hacerlo después de tres citas que después de tres hijos.

Mientras que yo nunca volvería al camino de la soltería voluntariamente, la claridad que obtuve mientras aprendía como salir más efectivamente finalmente me llevó a conocer a mi marido. Enfócate en lo que quieres en la vida y quien es la mejor persona para compartirlo. No te distraigas; utiliza tu tiempo sabiamente, en otras palabras, debes salir inteligentemente, no presionadamente... espero que tu viaje sea rápido y dulce.