Me gustaría compartir con ustedes la clave para encontrar a la persona correcta y casarse rápidamente. No es difícil, no cuesta dinero, y sólo se necesita un minuto al día. Ya tienes todas las herramientas necesarias, sólo tienes que hacerlo, sólo tienes que concentrarte diariamente en ello, un minuto cada día.

¿Qué te garantiza que vas a encontrar a la persona correcta y que vas a casarte rápido? La clave es creer en ti, y yo voy a demostrarte por qué funciona y como hacerlo de la forma correcta.

La palabra "manifestar" significa transformar un pensamiento en una realidad. Todo lo que ves a tu alrededor – autos, casas, mesas, una lapicera – eran pensamientos que alguien convirtió en realidad. Cuando manifiestas algo haces que esa idea aparezca en la realidad. Ahora bien, como una persona soltera, tú tienes la idea de querer contraer matrimonio y por lo tanto, lo que debes hacer es manifestar esta idea en la realidad.

La fuerza que te va a permitir manifestar esta idea en la realidad es la creencia de que puedes hacerlo. Todos sabemos que hay momentos en que todo parece estar mal, pero con determinación, ¡las personas cambian realidades!

Considera un escenario de "vida o muerte" estando solo en una jungla. Gordon Smith, un instructor que trabajó por 26 años en las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos dice lo siguiente: "Si tienes un hombre con todo el entrenamiento de supervivencia del mundo, pero tiene una actitud negativa y por otro lado tienes un hombre que no tiene idea de nada pero tiene una actitud positiva sobre la vida, yo te garantizo que el de actitud positiva sale con vida de la jungla. Tan simple como eso".

La alta motivación de la personas que se encuentran en este tipo de situaciones es la fuerza que en general los ayuda a salir de ellas exitosamente. Pero esa no es la historia completa. La parte increíble es lo que pasa tras bastidores, el real secreto para el éxito. Hay un fuerte componente metafísico que trabaja aquí.

¿Recuerdas la guerra de los Seis Días y la de Iom Kipur? El pequeño estado de Israel fue rodeado por los países árabes, con una población calculada sobre 200 millones de personas. ¿Qué ocurrió? Los países árabes deberían haber borrado a Israel del mapa. En cambio, Israel los venció a todos. ¡Milagro!

Llamamos milagro a una realidad que cambia drásticamente. En esas guerras observamos un cambio obvio de la realidad – como Dios cambia una derrota segura en una victoria absoluta.

En una escala menor, tú puedes utilizar el mismo principio para garantizar que vas a contraer matrimonio rápidamente. Paso a explicar:

Cuando crees en algo, la completa fuerza de tu deseo puede dar a Dios una razón para realizar tu deseo. Basado en tus creencias, Dios cambia realidades para hacer que eso que deseas se haga realidad. Por ejemplo: Tú quieres casarte, y si crees con total convicción que vas a conocer a la persona correcta, entonces Dios puede tomar tu deseo, cambiar la realidad y hacer que tu otra mitad venga hacia ti.

Veamos la fuente de donde proviene esta idea, una historia del Talmud (Taanit 8a) "La comadreja y el pozo". En la historia un joven promete contraer matrimonio con una joven. Ella pregunta: "¿Quienes serán testigos de esta promesa?". Las únicas cosas que habían en ese lugar eran un pozo y una comadreja que iba caminando. Sin ninguna otra opción y sinceramente, el joven dijo que la comadreja y el pozo serían los testigos.

El tiempo pasó, y el joven olvidó su promesa. Luego empezó a experimentar una serie de desgracias – todas tenían que ver con pozos y comadrejas. Al final, se dio cuenta de por qué estaban ocurriendo estas cosas y resolvió cumplir su promesa. Contrajo matrimonio con la joven y todas las desgracias dejaron de suceder.

Rab Jaim Shmulevitz nos explica como funciona esto. Obviamente el pozo y la comadreja tienen fuerzas extremadamente limitadas. Pero cuando el joven las designó como testigos reales de su promesa, Dios tomó su sinceridad en cuenta y cambio la realidad para que el pozo y la comadreja tuviesen la habilidad de sostener la promesa.

El mismo principio es verdad para ti. Si realmente crees en algo, Dios puede llegar a cambiar la realidad para que se vuelva real.

De todas maneras, esta es un arma de doble filo. De la misma manera que puede traer cosas buenas para ti, también puedes traer cosas malas. Digamos que conoces una buena persona en una cita, y decides que absolutamente esta es la persona con quien debes contraer matrimonio.

En realidad puede ser que sólo te encuentres cegado por esa persona, y no sea la persona correcta para ti – y contraer matrimonio puede ser un grave error. De todas maneras si lo deseas fuertemente y después de insistir es posible que Dios te lo conceda y termines contrayendo matrimonio con la persona incorrecta.

Por esta razón cuando estés conociendo a alguien debes pedirle a Dios que te ayude a contraer matrimonio con la "persona correcta", y no específicamente con alguien en particular.

En resumen, hay dos maneras de utilizar este principio de manera positiva:

1- Cree en ti mismo.

Si realmente crees que vas a contraer matrimonio y vas a conocer a la persona correcta, Dios puede llegar a cambiar esa realidad y hacer que suceda.

2- Pídele a Dios que te envíe la persona correcta.

La clave aquí es pedir por la personar correcta y no por una persona en particular.

En un nivel práctico, debes transformar tu creencia en algo real, manifestándolo por periodo de un minuto diariamente.

Así es como debes hacerlo:

1) Di en voz alta: "Estoy listo/a para contraer matrimonio ahora. Estoy listo/a para conocerlo/la hoy mismo. Me comprometo a ser un/a dador/a en vez de un/a arrebatador/a en la relación".

2) Haz un pequeño esfuerzo para encontrarlo/la: Chequea páginas Web. Llama a un amigo y dile que estás buscando.

Pequeños pasos consistentes son la clave del éxito. Lo que significa que si realizas una pequeña acción cada día, tu pequeño esfuerzo pasa a ser un esfuerzo significativo. No tienes que trabajar duramente, sólo debes ser consistente.

Cuanto más consistente eres, más refuerzas tu creencia interiormente. Mediante declaraciones positivas y pequeños esfuerzos, tu le envías un gran mensaje a Dios, que es el único que puede hacerlo realidad.

Uno de los dichos favoritos de mi madre es: "Piensa en grande, sé grande". Y es muy verdad.

"Piensa en contraer matrimonio, contráelo".