1. Cerrar el capitulo

No se puede seguir adelante hasta que no se cierra por completo ese capítulo. Esto significa saber que la puerta se cerró y que no hay opción de que vuelvan a estar juntos. A veces la persona que pone fin a la relación lo hace de una forma vaga, lo que deja en la mente del otro la puerta un poquito abierta. Si no estás seguro si el otro terminó definitivamente con la relación, entonces tienes que preguntárselo directamente. Es mejor hacer esto a través de un email, no por teléfono ni en persona. No es justo para ninguno de los dos tener contacto directo, porque hablar probablemente sólo logrará despertar viejos deseos y anhelos que ninguno necesita.

Otro tema importante de explorar es si aún te aferras a la leve esperanza de que tal vez pudiera funcionar. Sé honesto contigo mismo. Mientras sigas aferrándote a ese hilo de esperanza, será difícil seguir adelante. O le propones a tu ex volver a intentarlo o lo dejas partir y definitivamente dejas de tener esperanzas con esa relación.

2. Hacer duelo por la pérdida

Ante una pérdida, hay cinco etapas de duelo. Una vez que sabes intelectualmente que la relación terminó, es necesario pasar por estas cinco etapas para lograr un cierre emocional. Las cinco etapas son: negación, enojo, negociación, depresión y aceptación.

Muchas personas pierden mucho tiempo y energía en la etapa de negociación (etapa 3), repensando cada detalle de lo que estuvo mal, imaginando cómo se puede resolver eso para poder volver a estar juntos. Puede ser que te sientas abrumado de tristeza, pérdida y depresión (etapa 4). Si tu depresión dura más de un mes, sería bueno buscar ayuda profesional. Eventualmente querrás llegar a aceptar por completo que se acabó, tanto intelectual como emocionalmente (etapa 5).

3. Revisa tu autoestima

¿Cómo te sientes respecto a ti mismo? Es importante mantenerse en un lugar positivo y no deprimirse. Si te mortificas y te sientes un perdedor, es difícil seguir adelante y comenzar una nueva relación. Sentirte bien contigo mismo te vuelve atractivo ante los otros. ¿Cómo te sientes respecto a cómo manejaste tu parte en la relación? ¿Te sientes avergonzado de la forma en que te comportaste y cómo trataste a la otra persona? ¿Te culpas a ti mismo porque no funciono? Si luchas con alguna de estas preguntas, trabaja sobre ellas solo o con un poco de ayuda. La meta es perdonarte por cualquier error que hayas cometido y darte permiso de ser humano. Aceptarse a uno mismo es la base de una autoestima saludable.

4. Escucha tus sentimientos

Es crucial escuchar tus sentimientos. Si te sientes enojado o culpable es importante procesar esos sentimientos para entender por qué los sientes. Por ejemplo, puedes sentir enojo hacia tu ex porque te mintió en varias ocasiones. Mirar más profundamente ese enojo puede revelar que en realidad estás enojado contigo mismo porque no lo confrontaste la primera vez que mintió y dejaste que resolviera el tema con su mentira. Puede que te sientas culpable por el dolor que le causaste al descuidarlo y por jugar con él. Al escuchar tus sentimientos y aprender de ellos, puedes llegar a conocerte mejor, lo que te ayudará a convertirte en una mejor persona para tu próxima relación.

5. Aprende de tu experiencia

En la vida, cada experiencia es una oportunidad de aprendizaje y crecimiento, en especial las experiencias dolorosas. Ten cuidado de no quedarte atascado en culpar o sentir compasión por ti mismo. En cambio, esfuérzate parar hacer un inventario detallado de la experiencia. ¿Qué errores cometiste y qué puedes aprender de ellos? Explora lo que aprendiste sobre ti mismo y cómo puedes convertirte en una mejor persona. ¿Qué características específicas podrían beneficiarse de un poco de refinamiento, como por ejemplo bondad, sensibilidad, escuchar, paciencia, ser fiabilidad, confianza, etc.? Cada relación que no funciona debe ayudarte a tener más claro lo que estás buscando. Esta claridad te ayudará a identificar a la persona que realmente es correcta para ti.

6. Haz una ruptura completa

Es crucial deshacerte de todos los objetos que te recuerden a tu ex. Por más difícil que sea, tíralos. Algunas personas crean un ritual de las separaciones, por ejemplo, arrojar las fotografías al fuego y despedirse a medida que las llamas convierten los recuerdos en ceniza. También es sabio hacer todo lo posible por evitar ver a tu ex en las redes sociales y, sobre todo, ¡no acosarlo en las redes sociales! Aferrarse a los recuerdos sólo prolonga la agonía y retrasa el proceso de seguir adelante.

7. Clarifica qué quieres y hacia dónde vas

No comiences a salir de nuevo hasta que sepas lo que quieres. ¿Estás listo para el matrimonio? Si es así, ¿qué necesitas hacer para estar más preparado? También asegúrate de estar listo emocionalmente para comenzar a salir, lo que queda en evidencia cuando has pasado por las cinco etapas de duelo. Tienes que sentir que estás emocionalmente disponible para una nueva persona.

No hay un termómetro para medir cuánto tiempo lleva seguir adelante después de una ruptura, porque cada persona es diferente. De todos modos, si después de seis semanas sientes que no hubo ningún progreso y sigues pensando de forma obsesiva en la ruptura y en tu ex, esto podría indicar la presencia de problemas emocionales más profundos que vienen de dificultades anteriores en tu vida. En esa situación, yo te alentaría a buscar ayuda profesional para que te guíen a explorar qué problemas emocionales más profundos te están estancando.