1) Cada persona tiene una sola alma gemela. En realidad, cada persona tiene mucho más que solamente una persona con la que podría casarse y establecer una relación amorosa, feliz y duradera. La mentalidad de que en un mundo de más de siete billones de personas hay solamente una persona deambulando ahí afuera que es para mí —mi alma gemela, mi beshert— y que si la encuentro me proveerá felicidad eterna pero en caso contrario me veré condenado a la desesperanza y desgracia por el resto de mi vida, es una peligrosa ilusión. Hay un enorme grupo de cientos —y quizás incluso miles— de parejas apropiadas que valen la pena. Un matrimonio exitoso depende menos de la identidad de la persona elegida y más de la habilidad de conducirse a sí mismo en ese matrimonio sabiamente. Por lo tanto, tu tarea no es decidir si "¿esta es mi alma gemela?", sino que debes escoger a una persona afín con quien puedas construir un hogar lleno de amor. Esto transforma la búsqueda de pareja en algo mucho más lógico y alcanzable.

Hace muchos años, escuché a Rav Aarón Soloveichik zt"l explicar que el concepto de beshert garantiza solamente una cosa: Dios arregla que te encuentres con esa persona. Beshert no es una garantía que te casarás con esa persona, o que el matrimonio será un matrimonio lleno de felicidad y sumamente gratificante; eso depende de tu libre albedrío y buenas características de personalidad. E incluso lo que hacemos después del encuentro inicial —perseguir a esa persona o ignorarla, enfocarnos en lo bueno u obsesionarnos con las fallas— también depende de nuestro libre albedrío. Por lo tanto, es mejor quitar el concepto de beshert de nuestros radares ya que confunde en vez de clarificar. Éste concepto debería mantenerse en el plano de los secretos divinos a los cuales no tenemos acceso y que no juegan ningún rol en nuestras decisiones.

2) Cuando sea el momento indicado, ocurrirá. Esta afirmación es en parte cierta pero también hay una condición para que se cumpla: que tú no interfieras con lo que debe ocurrir. Desde la perspectiva de Dios, Él ha deseado durante mucho tiempo ver a muchos de sus hijos e hijas parados felices bajo la jupá (palio nupcial). Él incluso está preparado para ayudarnos en el proceso. Pero el problema es que hay quienes sabotean el proceso con sus propias manos. ¿Cómo? A través de sus patrones de análisis, su manera de buscar pareja y su conducta mientras salen en citas. La pregunta central es: ¿lo que se interpone entre tú y la jupá es una falta de información o de opciones? ¿Necesitas más consejos y más recomendaciones, o sería mejor hacer un cambio de enfoque y quitar obstáculos (auto impuestos)? Si esto último es correcto, entonces una pareja apropiada ya está disponible y está esperando por ti.

3) Yo simplemente no he conocido a la persona correcta. ¿Cómo sabes? Quizás ya lo hiciste y le dijiste "¡no!". Quizás la persona correcta está cerca de ti —incluso a un metro de distancia— pero la ignoras porque estás enfocado —u obsesionado— con cierta modelo inalcanzable (o con un ideal que es una fantasía) y por lo tanto estás indeciso sobre si la persona con la que estás saliendo es la correcta o no. ¿Quizás estás mirando en una dirección y él/ella está parado/a en la dirección opuesta?

4) Sin ti, soy media persona; sin ti, no soy nada. Una persona soltera no es "media persona". Una persona soltera no es una vasija quebrada. Una persona soltera es una personalidad completa, productiva y generosa. A veces a las personas se les olvida que los solteros tienen vidas más allá de las citas, y que tienen otros objetivos en la vida aparte de encontrar una pareja. Por lo tanto, además de las preguntas que suenan generales e interesantes pero que en realidad implican algo más, como: "¿Qué novedades tienes?", y las alentadoras pero finalmente tormentosas palabras "pronto para ti", también está permitido preguntarle a un soltero "¿Cómo va el trabajo?", "¿Te gusta tu auto nuevo?", "¿Qué te parece si nos juntamos a tomar un café mañana en la noche?" o simplemente decirle "¡Esa nueva blusa te queda muy bien!".

Antes de ser un soltero, eres un ser humano. Si todo en tu vida depende de las citas, entonces quizás es tiempo de hacer un poco de introspección. Hay otras cosas sustanciales en tu vida como el estudio, trabajo, familia, servicio de Dios, pasatiempos, etc. Y si Dios quiere, una relación también será parte de esa vida.

5) Los hombres descalifican a las mujeres basados en cosas superficiales como la apariencia. Esto no sólo es cierto para los hombres, sino también para las mujeres. No pasa todo el tiempo, pero sí ocurre con gran frecuencia. ¿Qué dice esto de nosotros y de la cultura de "aparentar" y del "show" en que vivimos? ¿Qué dice sobre nosotros el hecho que hayan imágenes de modelos continuamente en nuestras cabezas, provenientes de los medios de comunicación, películas y propagandas, las cuales atestan nuestras mentes y complican nuestras elecciones y el proceso de elección? Estas son buenas preguntas para las cuales cada persona deberá encontrar su propia respuesta. (Nota: ten cuidado con las fotografías que publicas en facebook. No sabes cuantas potenciales citas se pierden por esto).

6) Cuando sea "el indicado" lo sabrás. Está claro que has visto demasiados dramas románticos, pero… la vida real no funciona así. La mayoría de las parejas llega a esta crucial decisión cuando algo en sus corazones se estremece, cuando no todo parece perfecto. Además, si todo parece perfecto entonces más vale que revises otra vez. Quizás estás cegado/a e ignoras algo importante. En relación con otras elecciones significativas en la vida (dónde estudiar, dónde trabajar, etc.), los asuntos son complicados y hay pros y contras para cada lado. Uno tiene que tener confianza y fe en la persona con quien te gustaría dar el siguiente paso, pero el que espera escuchar un "eco divino", sentir mariposas en el estómago o la sensación de amor ardiente en la punta de sus dedos, seguirá esperando y esperando.

7) Conocerse por Internet es para los patéticos y desesperados. Amigo, estás pasado de moda. A pesar de que puede que haya habido algo de esto en el pasado, aquellos días han quedado atrás. Hoy en día, es posible encontrar en los sitios web de relaciones muchos individuos excepcionales que entienden que es un error rechazar categóricamente cualquier opción que Dios nos ha dado para que podamos alcanzar nuestro destino. Obviamente uno debe ser cuidadoso antes de que un encuentro real tenga lugar, pero sería una lástima descartar cualquier medio que nos pueda llevar a la meta sagrada.

La desacreditación de muchos —si no de todos— estos mitos, te ayudará a tener un proceso de citas más sano y un matrimonio más satisfactorio.

Basado en un artículo en hebreo por Rav Yoni Lavi que apareció originalmente en Zomet. Una versión ligeramente revisada de este artículo apareció originalmente en ou.org.