Siento vergüenza cada vez que pienso en ello, de hecho estoy sintiendo vergüenza en este momento.

Todo empezó años atrás cuando yo vivía en Los Ángeles, como una mujer judía en mis treintas (si consideras los 37 como punto medio, como yo lo hacia en ese momento). Las cosas eran bastante desoladoras en el frente de las citas, así que hice lo que generalmente hacia en momentos aburridos, o de dificultad con mi vida, empecé a soñar despierta. Demasiado.

Desde que era una niña, siempre tuve una rica vida de fantasía. A veces eran fantasías realizables que me ayudaban a tratar de lograr algo que quería. A veces eran fantasías muy irreales que sólo me brindaban alegría y entretenimiento por unos minutos. Las fantasías que empezaron en mi cumpleaños número 37, sobre cierto actor de películas, estaban obviamente en la segunda categoría. Él era un apuesto y muy talentoso actor, no era realmente una “estrella de cine”, pero definitivamente estaba en camino hacia el estrellato.

Tenía fantasías sobre mí misma cruzándome en su camino y trayéndolo de vuelta al judaísmo.

Pero lo que cautivó mi imaginación fue el hecho de descubrir que su madre era judía. Él no fue criado como judío. De hecho, el probablemente nunca se consideró a sí mismo judío. Pero yo sí lo hice. Porque si el era judío, entonces, teóricamente podíamos casarnos. Está bien, yo también estoy riendo. Pero en ese momento, tenia algunas pequeñas y muy divertidas fantasías sobre mí misma cruzándome en su camino, usualmente en un vuelo de Los Ángeles a Nueva York, y en el curso de nuestra conversación, lo convencía de volver totalmente al camino del judaísmo. Empezábamos a estudiar Torá juntos, a ser amigos, y eventualmente comenzábamos a salir y luego nos casábamos.

Poco después de que comencé a fantasear, mi vida real arremetió con toda su fuerza y rápidamente desistí del Sr. Actor de Cine. Había conocido a un hombre real y ya no necesitaba un sueño que llenara mi tiempo. El hombre real y yo nos comprometimos y mi vida empezó a exceder cualquier fantasía que yo pude haber soñado. Entonces, de pronto, todo terminó y el hombre real se salió del compromiso.

Después de mudarme a Nueva York, intenté sanar mi corazón roto. Otra vez volví sobre el Sr. Actor de Cine por ayuda. Él nunca me dejaría caer. Cada conversación que teníamos (en mi cabeza por supuesto), era profunda, ingeniosa y sincera. Cada vez que nos conocíamos la primera vez, era usualmente en un vuelo de Nueva York a Los Ángeles, pero a veces era mientras conducía la carriola del bebé de una amiga por el parque. En cualquier caso, el Sr. Actor de Cine veía inmediatamente la profundidad de mi alma.

En mi fantasía, él se volvía, por supuesto, observante de la Torá, lo que significa que ya no trabajaba en Shabat. Y cuando me llevaba a sus estrenos de cine, yo causaba una mínima sensación en mi recatado vestido, dando un ejemplo a las mujeres de todo el mundo.

Durante ese tiempo, salí en citas con muchos hombres. Hombres reales. Pero desafortunadamente, ninguno de ellos tuvo alguna oportunidad en comparación con el esposo perfecto que yo había creado en mi cabeza. De hecho, mucha gente crea algún tipo de fantasía de lo que ellos desean en una pareja para el matrimonio, lo cual generalmente obstaculiza el camino para encontrar a sus almas gemelas reales. El mío era un poquito más famoso. Y se estaba metiendo en mi camino.

Entonces la cosa más loca sucedió. Tenía programado volar a Florida desde el aeropuerto Kennedy, pero no queriendo dormir en Queens, Nueva York, cambié mi vuelo para salir del aeropuerto de Newark, 20 minutos después. ¿Acaso fue Dios quien encontró ese nuevo vuelo para mí?, porque mientras estaba comprando una revista en el kiosco del aeropuerto, la persona que pasó por mi lado no era nada más ni nada menos que el Sr. Actor de Cine. El verdadero. No podía creerlo.

¿Podría él estar en mi vuelo? Estaba segura de que mi fantasía finalmente se haría realidad.

Mis ojos lo siguieron y yo estaba casi segura de que él se había sentado en el área en frente a mi puerta de embarque. ¿Podría él estar en mi vuelo? Esta era mi oportunidad. Yo me sentaría a su lado, yo estaba segura de que mi fantasía finalmente se volvería realidad. Sólo una cosa se interpuso en mi camino. En todos mis sueños, nunca se me había ocurrido que él probablemente se sentaría en primera clase. Pero en la realidad, eso fue exactamente lo que él hizo.

Mientras lo veía abordar tempranamente el avión, me di cuenta que sólo tendría una oportunidad de deslumbrarlo con mi mejor sonrisa mientras pasara por su lado en el pasillo del avión, camino hacia la clase económica. El vería mi sincera, dulce expresión y vería directo a mi alma, justo como lo planeado. Desafortunadamente, mientras abordábamos, me di cuenta que la puerta de acceso estaba entre primera clase y el resto de nosotros los shlubs (perdedores), con una cortina cerrada que nos separaba. Mi deslumbrante sonrisa que tenía congelada innecesariamente en mi cara, se derritió.

Durante todo el vuelo, traté de ver como podía encontrarme con él. Después de todo, Dios nunca habría creado este increíble milagro, si no estuviera destinado que nos juntásemos en la realidad. Entonces cuando el avión aterrizó, me apuré en ir hacia delante, y corrí hacia abajo al lugar donde se recibe el equipaje. Quizás era allí donde finalmente nos conoceríamos.

¡Ciertamente! El Sr. Actor de Cine y yo éramos los primeros esperando el equipaje. Estábamos parados cerca uno del otro, y yo estaba actuando de manera casual. Él no notó mi presencia detrás de sus lentes de estrella de cine. Yo estaba intentando reunir un poco de valor para decir algo. Sabía que cualquier cosa que dijera tendría que ser brillante, ingeniosa y que lo ayudara a ver directo a mi alma.

Estaba tan nerviosa, después de todo, él era mi marido potencial, ¿Cierto? Pero en mi cabeza, sabía que habíamos tenido cientos de conversaciones, y él ya sabía cuán ingeniosa era yo y como podíamos hacernos reír el uno al otro. Entonces, en mi más encantadora, dulce y sensual voz dije, “No engañas a nadie detrás de esos lentes”.

Sé que mis palabras suenan un poco invasivas y rudas en el papel, pero honestamente, lo dije de una manera muy dulce. Yo sabia que el Sr. Perfecto sonreiría y miraría directo a mi alma y diría, “Yo nunca me escondería de ti”, o alguna otra frase igual de dulce como aquella.

En vez de eso, frío y áspero, me enmudeció completamente. “No estoy tratando de engañar a nadie. Simplemente no quiero que me molesten”.

Pude ver que mi fantasía perfecta no era verdadera y que la realidad no se trata de "perfección".

¿Él no había percibido mi tono sensual? ¿Acaso no quedó encantado con mi encantadora sonrisa? En mi imaginación, habíamos compartido tantas maravillosas e ingeniosas bromas y él me adoraba. Pero allí, en el aeropuerto, el Sr. Actor de Cine había malentendido completamente mis intenciones. El Sr. Perfecto podría haber entendido que yo sólo estaba tratando de ser graciosa y dulce. Entonces me di cuenta que el Sr. Actor de Cine no era el mismo que el Sr. Perfecto que yo había imaginado. Mi fantasía comenzó a desmoronarse.

Estuve obsesionada con este incidente durante algunos días. Al principio, no entendí realmente porque Dios lo puso en mi camino si él no era mi Sr. Perfecto y mi futuro esposo. Y luego lo entendí. Dios me estaba dando un hermoso regalo – ver que mi fantasía perfecta no era real y que la realidad no se trata de "perfección". Ahora podía finalmente empezar a vivir otra vez, y abrirme para darle, a un hombre real, con defectos y todo, una oportunidad. Quizás no sería perfecto, pero por lo menos sería real.

Eventualmente conocí a mi alma gemela. El no es rico ni famoso, pero es mejor que cualquier fantasía que pude haber imaginado, porque él es real. ¿Y sabes qué? Cuando nos conocimos por primera vez, él observó directamente la profundidad de mi alma.