El proceso de las citas es similar a una teoría económica llamada la ley de la disminución del retorno. La primera cita es a menudo divertida y excitante, y llena de una tremenda sensación de expectación y esperanza. Si embargo, a medida que este proceso comienza a repetirse a si mismo hasta ser nauseabundo, los sentimientos se vuelven menos intensos, menos esperanzados y a veces hasta depresivos. A continuación presento una breve guía para encontrar a la persona correcta, manteniendo una perspectiva adecuada y permaneciendo optimista a través de un proceso que a veces es agotador.

Encontrando a la Persona Correcta

 Fijando las prioridades

 Al vivir en un mundo físico y materialista como el nuestro, es fácil quedarse atrapado en las cosas que consideramos importantes hoy en día, sólo para desilusionarnos al darnos cuenta de que no son esenciales en el futuro. Es críticamente importante para todos quienes actualmente o en el futuro saldrán de citas, compilar una lista de las diez cosas más importantes que buscan en el compañero. Después de repensar esta lista por lo menos una semana, la mayoría debería darse cuenta de que la ropa, el peinado, la altura, la edad, etc., no están entre las primeras cinco y puede que ni siquiera entre las primeras diez cosas críticas que uno está buscando.

Mientras que el aspecto seguramente es importante, no lo es tanto en comparación a la verdadera esencia de un individuo. Podría ser irrealista, y poco sabio, esperar que alguien pase por alto completamente la apariencia física de un compañero potencial. Sin embargo, sería imposible exagerar qué tan crucial es para uno ser honesto consigo mismo sobre sus características físicas y las que cree que son expectativas realistas para una pareja potencial. Y esto es aún más cierto en el caso de la gente observante que quiere construir un hogar lleno con Torá y mitzvot.

Las características personales de uno, incluyendo dulzura, bondad, ternura, dedicación, y sobre todo la habilidad para comunicarse de manera digna y sofisticada, deberían ser los primeros asuntos a considerar. Todos hemos visto gente que se casa por la apariencia física o por el dinero, y luego de terminar el período de la “luna de miel” solamente quedan conflictos ilimitados, dolores de cabeza y una eventual separación. Aunque es cierto que una sonrisa encantadora puede iluminar un cuarto y un gran diamante brilla, una hermosa alma los hace parecer opacos, especialmente cuando uno se da cuenta que necesita vivir con ella todos los días.

Utilizando todos los caminos posibles

 Imagina que hay tres caminos diferentes que llevan al lugar a donde uno quiere ir. Llamaremos a esos caminos A, B y C. el camino A es un sendero derecho que es fácil de transitar y generalmente es el más corto de los tres. El camino B es ventoso y generalmente el segundo más corto. El camino C está lleno de baches y es siempre la ruta que más tiempo lleva.

Si los caminos A y B estuviesen cerrados, ¿elegiría uno tomar el camino C para llegar adonde necesita o simplemente lo olvidaría y se quedaría en casa? Dependiendo de cuán importante es para la persona llegar a su destino, puede llegar a tomar el camino C y hasta estar contento por haber tenido la opción.

Hay muchas maneras para conocer a la pareja ideal. Posiblemente se conocerán en la escuela, en el shul o simplemente por ahí. Éste sería seguramente el camino más tranquilo y fácil para conocerse.

Puede haber una sugerencia de un amigo o un shadján para conocer a alguien a quien él conoce. Aunque no sea ésta una estrategia llana y directa, sigue siendo una manera placentera para conocer a alguien.

Las citas on-line se han convertido en la versión moderna de los bailes judíos en los que nuestros padres y abuelos acostumbraban conocerse.

Entonces llegamos al camino menos deseable, que hoy en día es Internet. Las citas online se han convertido en la versión moderna de los bailes judíos en los que nuestros padres y abuelos acostumbraban conocerse. Existen muchos peligros para quienes tienen citas por Internet, incluyendo individuos inescrupulosos que mienten sobre ellos mismos o sus intereses. Sin embargo, si uno está dispuesto a hacer esto y seriamente y se lo toma como un trabajo, entonces transitar este camino puede llevar al lugar que uno realmente desea.

A fin de cuentas, cualquiera que esté descontento con los métodos tradicionales, debe mirar a todas las oportunidades que existen y no sentirse avergonzado por la forma. Dios nos da todo lo que necesitamos pero espera que nosotros hagamos nuestra parte en el proceso, no que nos quedemos sentados esperando que las cosas nos caigan del cielo. Si uno quiere ganar la lotería, debe comprar un boleto. Entonces no temas invertir tiempo, dinero y energía para tener la posibilidad de encontrar a tu alma gemela.

Manteniendo la perspectiva correcta durante las citas.

 Primero trabaja en ti mismo

 Cuando una persona busca a su bashert (alma gemela), primero debe sentirse completamente cómoda consigo misma. Debería ser completamente consciente de sus fortalezas y debilidades, y debería conocer todas las áreas en las que debe trabajar. Ésto es generalmente un proceso muy difícil porque somos rápidos para poner excusas para nuestros errores y para enfocarnos en nuestras cualidades buenas. Pero para estar listo para comenzar una nueva vida con otra persona, uno necesita ser honesto consigo mismo y comenzar a hacer los cambios que considera necesarios para mejorar y para crecer.

Cambiar la personalidad de uno es una tarea casi imposible, pero con la motivación correcta (en este caso prepararse a si mismo para conocer a su alma gemela) se puede lograr una transformación significativa. La mejor manera de reconocer áreas para cambiar y mejorar, tanto como para implementar esos cambios, es aprendiendo Torá y mediante la introspección. El hecho de leer o escuchar sobre nuestros grandes rabinos y líderes judíos debería servir como inspiración y como punto de reflexión para todos. Además, pasar mucho de nuestro tiempo alrededor de gente que honramos, respetamos y admiramos transformará nuestros sentimientos y actitudes.

Es imprescindible continuar creciendo y desarrollándonos cada día para poder alcanzar nuestro potencial.

Podemos pensar que estamos listos para conocer a nuestro bashert (alma gemela), pero en realidad, sólo Dios sabe si lo estamos o no. La persona correcta puede estar aquí pero puede que uno no haya alcanzado su potencial verdadero y el alma gemela esté esperando a que uno lo haga. Con eso en mente, es imprescindible continuar creciendo y desarrollándonos cada día para poder alcanzar nuestro potencial. Y más aún, si uno espera hasta después de conocer a su bashert para comenzar este proceso, puede resultar que no son tan compatibles entre ellos como consideró antes de que el desarrollo comience.

Nunca deprimirse

Es bastante fácil deprimirse después de salir con varios prospectos durante un buen tiempo. Estos sentimientos son más exagerados cuando todos nuestros amigos se están comprometiendo y casando.

Lo más importante que uno puede hacer en el momento de desesperanza es pelear contra los sentimientos de depresión, permanecer optimista y volverse hacia Dios para pedirle ayuda. Él quiere que le pidas ayuda y guía en la búsqueda. Todos sabemos que en el matrimonio hay tres socios (y no dos): el hombre, la mujer y Dios. Esta sociedad también existe en el proceso de citas, aún antes de que se conozcan.

Además de permanecer esperanzado de que la persona correcta vendrá pronto, uno debe tratar de ayudar a otros a buscar a sus almas gemelas. El rabino Pésaj Krohn cuenta una historia sobre un hombre que estaba muy consternado porque su hija no conseguía encontrar un shíduj. El hombre sabía lo maravillosa que era su hija y no podía tolerar ver cómo su hija sufría después de cada cita fallida.

Como resultado, este hombre decidió hacer una lista con todos los hombres solteros y mujeres solteras que conocía en la ciudad y trató de formar parejas. Unos meses después de este emprendimiento, su hija conoció a su bashert. El rabino Krohn explica que sabe de primera fuente que esta historia es verdad, ya que él es ese padre.

Si uno reza y trabaja para que otros sean ayudados primero, entonces sus plegarias serán respondidas. Una advertencia para esta anécdota: uno debe trabajar y rezar sinceramente para ayudar a otros sin la expectativa de recibir algo a cambio.

Probablemente no hay nada menos atractivo para una persona que ver a otra persona deprimida. Por eso es vital (y sí, es realmente muy difícil) mantenerse, sin importar qué, positivo y optimista, y no permitir que la depresión se meta en el medio.

Sólo hace falta uno

 Una forma de permanecer optimista es recordándote a ti mismo que sólo hace falta una persona para que esté todo bien. No estamos buscando diez personas grandiosas, sólo una. Antes de cada encuentro, di en voz alta: “Esta persona podría ser la indicada”. Aunque uno puede temer hacer esto por miedo a la desilusión, es esencial mantener la fe y confianza de que Dios nos quiere dar toda la ayuda que necesitamos para alcanzar nuestro potencial. En cualquier momento en que uno comienza a deprimirse, puede recordar las muchísimas historias de gente que conoce a su bashert cuando menos lo esperaban y en el más inesperado de los lugares.

Aprovecha este tiempo

 Hay muchas oportunidades disponibles de crecimiento personal y satisfacción para solteros. En lugar de mirar a este período de tiempo como una situación desafortunada, uno debería tomarlo por las astas y aprovecharlo. Éste es el momento en que uno puede tomar la clase que quiera, viajar, o hacer muchas otras cosas que no es seguro que podría hacer si estuviese casado.

Hay una famosa conferencista que fue soltera durante mucho tiempo. Mientras era soltera, pasó incontables horas estudiando y refinando sus habilidades de oratoria para que eventualmente, cuando se casara y tuviera familia, pudiera seguir enseñando e inspirando a miles de individuos con su conocimiento de Torá y su forma de hablar. Agradécele a Dios por este tiempo, y utilízalo lo más eficientemente e inteligentemente que puedas.

Que estas ideas fortalezcan la resolución de todos aquellos que están buscando a su compañero/a en la vida.