Me gusta el helado... ¡y mucho! Casi no hay sabor que no me guste. Hasta el helado con albahaca me resulta delicioso. Ponme en un cuarto con 50 potes de helado y una caja de cucharitas y seguramente los probaré todos. Puede que salten uno o dos botones de mi camisa, pero nadie saldrá lastimado.

Ahora, ¿qué pasaría si en lugar de sabores de helado estuviéramos hablando de personas? ¿Qué pasaría si David fuese soltero, lo pusieran en un cuarto con 50 mujeres y le dijeran que puede salir con todas ellas? ¿Le resultaría fácil comprometerse con alguna de ellas? ¿O estaría tentado a salir con muchas y a dejarlas apenas surja el más mínimo desafío, sabiendo que tiene 49 posibilidades más?

¿Y si le dijeran a David que puede salir con 500 o 5.000 mujeres diferentes que aparecen en su laptop desparramadas en una docena de sitios diferentes de citas? ¿Y si David recibiera emails de todos esos sitios con fotos de cientos de potenciales parejas sonrientes incluso después de haber desactivado su perfil por estar saliendo con alguien? ¿Lo ayudaría eso a permanecer comprometido en su relación después de tener una discusión seria con su novia? De pronto, ya no sé si nadie saldría lastimado…

En el libro Love in the Time of Algorithms (Amor en el tiempo de los algoritmos) de Dan Slater, se describe el aumento de las citas por internet y se analizan las miles de consecuencias con detenimiento. El consenso entre la investigación, las encuestas y los expertos en citas es que el aumento de las citas online generará una disminución general en el compromiso. Las citas por internet hacen que las personas sean más desechables.

Las citas por internet hacen que las personas sean más desechables.

Los propietarios de los sitios de citas están encantados: ellos no ganan dinero con las personas felizmente casadas. Dan Winchester, propietario de un sitio de citas inglés, reflexiona: “Conocer a una persona maravillosa en Internet es tan fácil y el proceso tan disfrutable que el matrimonio se esté volviendo obsoleto”. Greg Blatt, director ejecutivo de la compañía propietaria de match.com, toma otro rumbo: “Históricamente, las relaciones eran consideradas difíciles porque, históricamente, el compromiso era el objetivo. Puede decirse que las citas online están cambiando la percepción de las personas respecto a si el compromiso es un valor en la vida o no”.

Las estadísticas parecieran concordar con estas opiniones: hoy en día sólo el 51% de los adultos norteamericanos está casado; en 1960 la cifra era del 72%. Además, la edad media del primer matrimonio es más alta que nunca, 26.5 años para las mujeres y 28.7 años para los hombres, mientras que en 1960 las edades eran 20.3 y 22.8 respectivamente. La cantidad de gente que se casa en Norteamérica ha disminuido constantemente durante los últimos cinco años, a pesar de haber un crecimiento en la población general (no sorprende que la tasa de fertilidad en Estados Unidos, 1.9, esté en su punto más bajo desde 1920 y que esté por debajo del 2.1 que es la tasa promedio de sustitución para una población).

Todos los retos a la institución del matrimonio pueden valer la pena si eso significa que la persona soltera que tiene miles de opciones para citas está feliz por toda la libertad y la elección. Sin embargo, pareciera ser que ese no es el caso. Cuando hay tantas alternativas, las personas no invierten en sus relaciones y, por ende, encuentran mucho menos significado y satisfacción en ellas.

El aumento de opciones también crea un aumento en las dudas.

De acuerdo a Dan Slater, el aumento de opciones también crea un aumento en las dudas —uno puede haber elegido mal y la mejor opción aún puede estar ahí esperando—. De acuerdo a un estudio reciente, las personas que eligieron un chocolate de entre seis opciones creyeron que sabía mejor que quienes eligieron el mismo chocolate de entre 30. Las personas no sólo están desaprovechando las relaciones significativas que resultan del trabajo duro, también están constantemente plagadas por la duda de haber perdido opciones mucho mejores.

Slater también reporta que científicos han encontrado que cuando se le ofrece a las personas un enorme subconjunto del cual elegir, se sienten “cognitivamente abrumadas” y “lidian con la sobrecarga adoptando perezosas estrategias de comparación y examinando menos detalles. Como resultado, son más vulnerables a tomar decisiones descuidadas que si tuvieran menos opciones, lo que lleva potencialmente a emparejamientos menos compatibles”.

Hay muchas lecciones positivas sobre citas que podemos derivar de todo esto.

1. Vive en el momento. Cuando sales con alguien, debes concentrarte en la persona con la que estás saliendo y evitar compararla con la gente imaginaria con la que podrías salir. Nadie es perfecto, pero la mayoría de la gente se esfuerza para crear un perfil online que parezca perfecto. Nuestras citas humanas reales no pueden igualar los perfiles “perfectos”. Si queremos disfrutar a la persona con la que estamos saliendo tenemos, sí o sí, que aislarnos de los sitios de citas y de los emails con potenciales prospectos (en general es una buena idea permanecer alejados de los sitios de citas rapaces que envían emails con nuevos perfiles tratando de seducir a las personas que han desactivado su cuenta para que la vuelvan a activar).

2. Ama el desafío. Cuando la persona pasa de vivir en un modo “yo” a un modo “nosotros”, es inevitable que surjan desafíos. Cuanto más nos esforcemos en superar los desafíos, más aprenderemos sobre cuándo ceder y cuándo permanecer firmes; cuanto más nos adentremos en el proceso de alisar las asperezas que surgen en la relación, mayor será nuestra apreciación por la otra persona y encontraremos más satisfacción en las relaciones. Cualquiera puede disfrutar de una relación en la suave y romántica etapa inicial, pero las grandes relaciones son construidas por personas que también enfrentan los baches de la vida con buena cara.

Nuestros sabios nos enseñan: “De acuerdo al esfuerzo es la recompensa”, algo que también aplica a las parejas. Las relaciones gratificantes son aquellas en las que nos esforzamos mucho para que funcionen. Ama el desafío porque es el camino a las relaciones gratificantes.

3. Elige con cuidado. En un mundo lleno de opciones, es fácil ingresar en una relación poco compatible basándote en factores simples y consideraciones externas. Si definimos un criterio para lo que estamos buscando con anticipación y sólo entramos en relaciones con personas que satisfacen ese criterio, estaremos destinados a tener relaciones en menor cantidad pero más profundas.

4. El compromiso es un valor de la vida. Salir con muchas personas puede resultar divertido al principio, pero termina cansando. Las alegrías del matrimonio y la familia vienen del sentimiento de sentirse parte de algo en donde el todo es mejor que la suma de las partes. Ninguna cantidad de opciones puede superar la satisfacción de elegir y construir. Los estudios muestran que las personas casadas son más felices, ahorran más dinero y son menos propensas a la depresión, la obesidad y las migrañas, pero todo eso es sólo la cereza del postre. La razón verdadera por la que el compromiso es un valor de vida es, porque es el acto de dar supremo; estás entregándote a otra persona. Además, como es sabido, cuanto más das, más recibes.

Puede que las citas por Internet hayan cambiado al mundo para siempre, pero la forma en que cambian nuestras vidas está en nuestras manos. En todas las áreas de la vida tenemos que ser consumidores inteligentes; cuando nos educamos apropiadamente sobre el mundo de las citas por Internet y personalizamos nuestras opciones con cuidado, podemos obtener los beneficios de las salidas por Internet evitando los peligros. Para el consumidor consciente, Internet puede ser el portal para encontrar el amor que todos estamos buscando.