Querida Penina:

Tengo treinta y tantos años y estoy buscando una relación seria. He estado saliendo con hombres entre treinta y cuarenta años, muchos de ellos divorciados. ¿Cómo se puede saber si un hombre divorciado está listo para seguir adelante con su vida y está buscando una relación seria? ¿Es una mala señal si no hablan sobre el motivo del fracaso de su matrimonio anterior? ¿Qué es importante saber si es que busco una relación con un hombre divorciado?

Gracias,

Lisa.

Querida Lisa:

Desde una perspectiva judía, el propósito de las salidas es evaluar si alguien puede o no ser un compañero de vida apropiado para uno. Desde esta perspectiva, nadie que no esté buscando una relación seria debería estar saliendo. Lo mismo aplica a los hombres divorciados.

Antes de analizar los temas relacionados con salir con un hombre divorciado, es importante que sepas bien por qué estás saliendo. Si estás buscando un hombre para casarte con él, entonces sólo deberías salir con hombres que compartan este objetivo. Esto aplica tanto si el hombre con el que sales estuvo casado o no. Si te quieres casar, necesitas asegurarte de que ambos están en la misma página antes salir por primera vez.

El hecho de que sea divorciado es irrelevante; sólo concéntrate en tu objetivo.

El hecho de que sea divorciado es irrelevante; sólo concéntrate en tu objetivo. No dejes que el estatus marital previo de un pretendiente potencial nuble tu juicio. Y no temas decir que sales para casarte; utiliza las fortalezas de tu personalidad para dejarlo en claro: si eres divertida, dilo de un modo divertido. No alejarás al “indicado” siendo abierta y honesta.

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Asumiendo que ambos tienen el matrimonio en mente, enfoquémonos en las cosas más importantes a considerar cuando estás evaluando si alguien es el correcto para ti o no.

Primero, ¿la atracción que sientes por esta persona es genuina? El hecho de que estés dispuesta a salir con hombres divorciados es estupendo, significa que eres de mente abierta y flexible. Habiendo dicho eso, para que la relación tenga éxito necesitas que alguien te atraiga. Entonces, asegúrate de eso antes de empezar con el resto de las cosas.

Segundo, necesitas respetar a la persona con la que estás saliendo. Es difícil conocer a la otra persona por completo después de sólo una cita, pero puedes prestar atención a algunas cosas. Si van a un restaurante, ¿te alienta a ordenar cualquier cosa del menú o te hacer sentir materialista por pedir una Coca Cola en lugar de tomar agua del grifo para acompañar tu ensalada de entrada? ¿Cómo trata al mozo? ¿Da la propina apropiada o se queja teatralmente del lento servicio? ¿Si se pierden en el camino a casa, está dispuesto a parar y pedir ayuda sin enojarse por la sugerencia?

La forma en que alguien trata a los demás es un firme indicador de cómo te tratará a ti. Haz que pasar tiempo con las personas de su vida sea una de tus prioridades. ¿Se siente cómodo con la idea de que conozcas a sus amigos? ¿Y a su familia?

Tercero, ¿comparten objetivos de vida? ¿Están de acuerdo con respecto al papel de la religión en sus vidas? ¿Los dos quieren hijos? ¿Están dispuestos a mudarse si el trabajo de uno de los dos lo requiere? Si el hombre se toma el objetivo del matrimonio con seriedad no debería ponerse nervioso al hablar sobre los temas importantes. Si no puede, déjalo, tanto si estuvo casado antes como si no.

La comunicación es la clave para cualquier relación exitosa. Ambos necesitan poner sus cartas sobre la mesa antes de aceptar jugar. Por ejemplo, ¿tiene hijos de su matrimonio anterior? Si los tiene, ¿cómo te sientes por eso? Necesitas ser honesta contigo misma sobre lo que quieres de un compañero de vida y ser capaz de comunicarlo claramente. Si no coinciden en lo que buscan dentro de una relación, no desperdicies tiempo y emociones.

Tal vez hay muchas razones por las que un hombre no querrá contar por qué su matrimonio no funcionó. No todas son signos de peligro. Tal vez está ocultando algo, pero quizás es un buen hombre que simplemente no quiere hablar despectivamente sobre su ex-esposa. La clave es enfocarse en por qué no quiere entrar en detalles, no en los detalles mismos.

Conversen sobre tú y él, no sobre su ex-esposa.

Conversen sobre tú y él, no sobre su ex esposa. Si se divorció porque su familia lo presionó para que se casara con alguien que no le atraía, lo más probable es que no repita el error. Si siente que sus rasgos de carácter no encajaban bien con su antigua esposa, esperemos que también haya aprendido de esa experiencia.

Evalúa cuidadosamente su reacción hacia tu deseo de tener una conversación sobre su divorcio, y sobre el tema del matrimonio en general. Si alguien está realmente listo para avanzar, tendrá algo de objetividad sobre su situación anterior y estará dispuesto a expresar sus sentimientos sobre lo que pasó. Si trabajó en sí mismo con un consejero profesional y utilizó su experiencia como una herramienta para el crecimiento personal, mucho mejor. Si se pone a la defensiva o evita el tema por completo, entonces es un signo de peligro.

La falta de objetivos comunes en la vida es una razón típica por la que muchos matrimonios fracasan. La gente se deja convencer por la versión del matrimonio que presenta Hollywood y ni siquiera se molestan en discutir sobre lo que quieren del matrimonio. Puede que ambos sean personas geniales, sólo que no son el uno para el otro. No puedes evaluar esto si no sabes qué es verdaderamente importante para ti y hacia dónde te diriges en la vida.

Concéntrate en la atracción, los rasgos de carácter y los objetivos de vida en común, y asegúrate de que te comunicas honesta y abiertamente incluso antes del primer café. Dile que esas cosas son importantes para ti y que quieres estar segura de que comparten la misma perspectiva sobre la vida antes de embarcarse en una relación.

Además, tú tienes que saber por qué estás saliendo y debes confirmar que ambos están saliendo por la misma razón. Esas reglas aplican independientemente de la situación marital previa de tu pretendiente. Cualquiera puede cometer un error de juicio en una relación. Tu trabajo es hacer tu parte y aclarar tus prioridades antes de salir por primera vez. El objetivo es llegar a la jupá con tu príncipe azul, no desperdiciar tu tiempo con quien se puso el disfraz de príncipe azul sólo por esta noche.