No siempre es fácil estar en el juego de las citas durante mucho tiempo. 

Además de la lucha por encontrar mi pareja, recibí numerosos comentarios que a veces me hicieron sentir indigno y señalado. Aunque todos tienen buenas intenciones, quiero compartir mi experiencia para que las personas puedan saber cómo ayudar mejor a un soltero veterano que está buscando a su pareja. 

Esta es mi lista de qué hacer y qué no: 

1. No te refieras a una persona no casada como “un soltero”.

Puede parecerte una tontería, pero es un término que a menudo lleva una connotación negativa. Es cierto, somos solteros, pero no debes definir a una persona por su estado civil. 

2. No le digas a alguien por qué todavía no se ha casado. 

No eres profeta, así que no sabes la razón por la que no se ha casado. 

Esto no significa que no puedas darle consejos, pero exprésalos de forma digna y respetuosa. Si sientes que tienes algo constructivo que decir, mantiene una conversación afectuosa, honesta y auténtica, que venga de un lugar puro respecto a lo que tú piensas que esa persona puede mejorar. Pero nunca asumas que tú sabes la razón por la que no se ha casado. No la sabes.

3. Refuerza a la persona, no la debilites ni la quiebres.

Ya es bastante difícil ser un soltero mayor, no lo hagas más difícil siendo cínico, crítico y haciendo que pierda las esperanzas diciéndole que está perdido y que necesita moverse. ¡Hazlo más fácil! Bríndale apoyo y ánimo y recuérdale sus muchas cualidades positivas.

4. Al sugerirle una posible cita, no digas: “Tengo una idea para ti, pero probablemente ya has salido con él/ella”. 

Esto lo presenta como si ya no quedara nadie más disponible y puede provocar que pierda las esperanzas. Si eres suficientemente amable como para sugerirle una cita (y a propósito, todos deberían esforzarse más por hacerlo), entonces hazlo de forma respetuosa y positiva y no asumas que ya se lo propusieron o que ya se han conocido.

5. No le digas a una persona no casada que por ser mayor, ya no hay disponibles muchas parejas potenciales.

Esto no ayuda. En cambio, por ejemplo puedes aconsejarle que puede haber muchas más oportunidades en otra comunidad o en otro país. Sólo Dios decide quién es para ti. Quizás tenemos que empezar a recordarlo y tomarlo más en serio en lo que respecta a otras personas. 

6. No digas: “Eres demasiado quisquilloso”. 

Estas palabras implican que esa persona debería conformarse con lo que hay. Nadie debe conformarse porque piensa que “se le acaba el tiempo”. 

Por supuesto, el hecho de que al comer él haga más ruido de lo que estás acostumbrada o que ella no sea tan rubia como te gustaría que fuera, objetivamente puede implicar ser “demasiado quisquilloso”. 

Si tú sientas que en realidad alguien es demasiado quisquilloso y poco razonable en sus citas, entonces transmite esto con calma y compasión. Constrúyelo en vez de derrumbarlo. Expresa que se merece lo mejor, pero que tiene que entender que nadie es perfecto y, por lo tanto, quizás su perspectiva podría ser un poco diferente. Se logra el mismo resultado, pero el mensaje es completamente diferente. 

Estas son algunas cosas que experimenté y aprendí en el camino. Ser sensible, consciente y amable lo ayudará más de lo que te puedes imaginar. 

Que Dios les conceda una pronta salvación a todos los que están buscando a su pareja.