Volver a ponerse de pie después de un divorcio o de enviudar puede ser un proceso largo. Una vez que has sanado, llega el momento de enfrentar nuevamente las citas.

La escena de las citas obviamente es diferente a la primera vez. Aquí hay algunos consejos para tener en cuenta al buscar nuevamente el amor.

Sé prudente al compartir tu pasado

En las primeras citas tu pareja no quiere escuchar cuán increíble o terrible era tu vida con tu pareja anterior. Todo el mundo tiene un pasado y habrá un momento para compartir esa información con más profundidad, pero durante las primeras citas es mejor no compartir demasiadas historias pasadas. Una vez que ambos estén cómodos con el otro, obviamente puedes abrirte y compartir más sobre tu vida anterior. Sólo recuerda que no tienes que decirle “todo”. No porque estés escondiendo algo, sino porque "todo" a veces es demasiada información. Encuentra un terapeuta, un mentor o un amigo con quien hablar y decidir qué es apropiado compartir y qué es mejor no decir.

Busca actividades que te interesan

Puedes encontrar tu verdadera pareja en una reunión de solteros en el museo o en una clase de escritura. Cultivarte a ti mismo es una excelente forma de cultivar relaciones. Este mes, encuentra el tiempo para salir a dos o tres actividades. Investiga qué opciones existen y luego agrega unos cuantos eventos a tu calendario.

Escucha a tu instinto

Si los hábitos de vida de algunas de tus potenciales citas son una señal de alerta o están del otro lado de la línea roja, confía en tus instintos y corre hacia la otra dirección. Pero si no estás seguro cuántas imperfecciones son aceptables, considera trabajar con un coach de citas, con un terapeuta o un mentor que pueda ayudarte a navegar los límites de lo que es aceptable para ti.

Ponte en forma

Esto no se debe a que tengas que perder peso para conseguir una cita. Ponerse en forma no se trata para nada del peso; se trata de la salud en general. El ejercicio físico es bueno para ti y hace que tu cuerpo y tu cerebro se sientan mejor. Encuentra una rutina de ejercicio que te guste o ve al gimnasio un día o a una hora especifica. Mientras estás en eso, puedes encontrar allí alguien interesante.

Protección financiera

Las parejas de segundas nupcias a menudo tienen más activos y portafolios financieros. Piensa en lo que tienes y decide cómo quieres protegerlo. Un segundo matrimonio no siempre implica combinar las finanzas al 100%. A veces tenemos obligaciones financieras con otros miembros de la familia, así como deseos respecto a cómo compartir nuestra riqueza. Por lo tanto, es una buena idea contratar un asesor financiero y quizás un abogado para emitir documentos legales que protejan tus bienes. Esto no significa que vayas a querer o a preocuparte menos de tu nueva pareja. Simplemente significa que tienes consciencia de los desafíos y las complicaciones que pueden surgir en las relaciones, por lo que tomas pasos proactivos y exploras tus opciones.

Incorporar niños a la ecuación

¿Estás dispuesto a unirte a una familia que tiene niños pequeños o quieres solamente salir con personas que tienen hijos mayores o que no tienen hijos? ¿Buscas un padre sustituto para tus hijos o simplemente quieres alguien con quien salir los fines de semana? Dependiendo de cuáles sean tus necesidades, asegúrate de considerar las emociones de todas las personas que se verán impactadas por un cambio en las condiciones de vida. No todas las familias se pueden llevar tan bien como "La tribu de los Brady".

Poner límites a los hijos adultos

Si tienes hijos adultos, ellos no tienen que opinar sobre tu vida de pareja e intenta no dejarlos meterse en tus asuntos personales. Esto no quiere decir que debas mantenerlos alejados, sino que necesitas tomar por ti mismo las decisiones respecto a tus relaciones. Por supuesto que tus hijos tendrán algo que decir. Da lugar a discusiones reales en las que puedas escuchar lo que ellos dicen, pero siempre manteniendo limites sanos.

Entrar a la escena de las citas cuando ya estuviste en una relación comprometida puede ser muy raro al principio. Después de todo, ya has establecido un hogar y una rutina. Comenzar de cero significa aceptar la incertidumbre, reconocer tus miedos y construir tu confianza.

Que tu próxima pareja sea excelente.