Pregunta: Shabat es llamado "un día de descanso". Según la ley judía, en Shabat uno puede cargar un saco de papas de 50 kilos por su casa durante todo el día pero está prohibido apretar el interruptor de la luz.

¿Cómo es que esto tiene sentido?

Puntos de Conversación:

La Torá prohíbe hacer melajá, lo que es usualmente traducido como "trabajo," en Shabat. Este "trabajo" prohibido no significa trabajo manual, ya que está permitido cargar objetos pesados en Shabat.

Lo que está prohibido es la "actividad creadora", el tipo de actividad que Dios hizo durante los primeros seis días de la creación y que dejó de hacer en Shabat. Así como Dios descansó en Shabat, también lo hacemos nosotros; por lo tanto no escribimos, cocinamos o construimos en Shabat, ya que son todos actos creativos.

¿Qué se supone que ganamos al descansar de la "actividad creadora" en Shabat?

Durante la semana los seres humanos están inmersos en manipular y cambiar el mundo. Nuestra tarea es salir y construir nuestro mundo. Estamos ocupados conquistando espacio, cerrando tratos, creando productos, construyendo edificios, viajando por la súper-autopista de la información. Es fácil comenzar a pensar no sólo que somos como Dios al ser una fuerza creadora en el mundo, sino que incluso somos Dios mismo, los amos del universo.

Por eso cada siete días nos detenemos, dejamos de construir el mundo y recordamos que no somos Dios. Al cesar toda actividad creadora hacemos una declaración para nosotros y para la humanidad de que aunque podemos manipular el mundo, no somos su dueño; el universo le pertenece a Dios. No es nuestro para hacer con él como nos plazca. Tenemos pautas claras que determinan la manera apropiada según la cual podemos moldear el mundo.

Al desconectar los teléfonos, apagar la televisión y deshacernos de todo el ruido y ocupaciones en las que estamos atrapados seis días a la semana, nos demostramos a nosotros mismos nuestro verdadero sentido de libertad – y que no estamos esclavizados por nuestra rutina diaria.

En Shabat nos permitimos tomar un respiro profundo y reconectarnos a la Fuente de todo. Al salirnos del aluvión de nuestras actividades y recordarnos que no somos Dios, nos abrimos a la oportunidad de experimentar lo espiritual, que está más fácilmente accesible en Shabat. Paramos de trabajar para convertirnos en algo, y por un día a la semana nos concentramos en ser.

Cita de Erich Fromm:

"Trabajo" es cualquier interferencia de la humanidad, ya sea constructiva o destructiva, con el mundo físico. "Descanso" es un estado de paz entre el humano y la naturaleza. La humanidad debe dejar la naturaleza intacta, sin cambiarla en ninguna manera...

En la base de esta definición general podemos entender el ritual de Shabat. En efecto cualquier trabajo pesado como arar o construir es considerado trabajo según nuestra definición, así como también de acuerdo al sentido moderno de la palabra. Pero incluso prender un fósforo y arrancar una hoja de pasto, a pesar de no requerir esfuerzo, son símbolos de interferencia humana con el proceso natural, y son una brecha en la paz entre la humanidad y la naturaleza.