En un solo enunciado Dios dijo: “Guarda y recuerda el Shabat”.

Amar a Dios, tener tiempo para la familia, reconectarnos con amigos y con uno mismo… Todo esto cumple el mandamiento de “recordar” el Shabat.

Pero estos bellos conceptos también deben estar arraigados en una base firme, una estructura que provea la tierra necesaria en donde estas ideas puedan aferrarse, echar raíces y florecer.

La base es el mandamiento de “guardar” el Shabat tal como lo detalla la halajá, la ley judía.

Sin embargo, la traducción literal de la palabra halajá no es “ley”, porque viene de la raíz halaj, que significa “ir, “caminar”. Halajá implica un “camino”. No se trata de frías órdenes de “hacer” y “no hacer”, sino que es un movimiento. Cuando se aprenden las leyes de una forma profunda y se las aplica dentro de un estilo de vida judío, la halajá se convierte no en una restricción sino en una dirección. Y cuando se la acompaña con la belleza de “recordar”, esta pareja abre un mundo ilimitado, un mundo de infinita profundidad y oportunidades.

Los dos mandamientos de guardar y recordar el Shabat fueron pronunciados por Dios en una sola emisión, porque uno sin el otro estaría vacío.

Si tienes una relación y escuchas que la otra persona te dice: “te amo”, te sientes bien. Pero supone que esa persona nunca hizo nada, nunca te demostró su amor de ninguna manera. Las palabras sin acciones son simplemente… palabras.

Si deseas volver real la idea de que Dios es el creador, debes dejar de crear. De lo contrario es un concepto bello que sólo queda en la teoría.

En Shabat el mundo está completo. Yo estoy completo. Shabat es el recordatorio semanal de esta completitud. Lo reconocemos, pero la única manera de lograr que sea así es si lo imitamos.

Cuando Dios dijo: “Seis días trabajarás y harás todas tus labores”, Él no estaba hablando sólo de las tareas de la oficina. Él hablaba de nosotros, de cómo nos esforzamos para trabajar sobre nosotros mismos.

Shabat está allí, convocándonos a donde deseamos estar: el desarrollo personal, la naturaleza, la singularidad, la completitud. Las ideas están a nuestro alcance; aferrarnos a ellas significa ir en la dirección correcta. El camino es la halajá.

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Lo básico

¿De dónde salen todas estas leyes?

¿Recuerdas la parte de la película Los Diez Mandamientos cuando el pueblo judío salió de Egipto y deambulaba por el desierto? En un momento, Dios les instruye construir un Mishkán, el santuario portable donde estarían, entre otras cosas, las tablas de los Diez Mandamientos. El pueblo judío llevaría el Mishkán a lo largo de su travesía.

La tradición nos enseña que al entender el Mishkán entenderemos el Shabat.

Este era el lugar central donde se posaba la Presencia de Dios. El Mishkán ayudaría a traer la presencia de Dios a este mundo. Todas las actividades utilizadas para construir la casa del Creador serían consideradas como actos creativos.

En Shabat también nos esforzamos por traer la presencia de Dios a este mundo. Evitamos crear para reafirmar que no tenemos dominio sobre nuestras vidas. Hay otro que está al mando.

Para aprender qué se considera “crear” estudiamos los principios que se encuentran en la creación original del Mishkán. Nuestra tradición identifica 39 categorías de labores.

Hay muchos libros que discuten estos conceptos y enumeran las leyes del Shabat de forma detallada. Allí se cubren prácticamente todos los casos que pueden presentarse en Shabat y cómo actuar correctamente. (Por ejemplo: “Un cuadro enmarcado se cae de la pared. ¿Tengo permitido volver a colgarlo en Shabat?)

Sin embargo, hay algunas áreas muy básicas de la ley que se refieren a la acción o a evitar actuar, y que ocurren de forma habitual en Shabat (asumiendo que no estás aislado en una isla desierta ni en un barco en medio del mar).

Cocinar

No está permitido aplicar calor a las cosas para cambiarlas de ninguna manera. Para el Mishkán se formaban y se horneaban hogazas de pan, y en consecuencia en Shabat evitamos cocinar de cualquier manera.

Cómo solucionarlo: básicamente se trata de cocinar previamente y mantener la comida caliente, ya sea utilizando un blej (una chapa de metal que cubre el gas) o una olla de cocción lenta. El agua se mantiene caliente con una urna que se enchufa y se enciende antes de Shabat. Para cumplir correctamente este importante aspecto del Shabat es necesario estudiarlo con cuidado.

Manejar

En Shabat no se puede encender ni apagar fuego, y manejar (que enciende y quema combustible) cae dentro de esta categoría.

Cómo solucionarlo: ¡Camina! No hay mejor sentimiento que salir a caminar. Te ayuda a detenerte, te da tiempo para pensar, observar alrededor, respirar. Es sorprendente cuánto nos perdemos al pasar rápidamente por la vida dentro de un automóvil. Disfruta de este descanso de tener que ir a todas partes y simplemente goza de estar presente.

Si tu sinagoga queda demasiado lejos, puedes elegir viajar en la tarde del viernes, antes de que comience Shabat y dejar el auto estacionado hasta la noche del sábado. Entonces sólo tendrás que hacer una caminata para regresar a casa en la noche del viernes. Durante el día, la caminata de ida y vuelta a la sinagoga es un placer.

Planifica visitar a amigos o vecinos que vivan cerca o arreglen para encontrarse en la mitad del camino o en el parque en la tarde de Shabat.

Tocar dinero

En Shabat evitamos las actividades de la semana tales como hacer compras, y en consecuencia el dinero es muktze, es decir que se encuentra entre los objetos que no tienen un propósito en Shabat y por lo tanto no se pueden mover. También las cuentas (que obviamente no se pueden pagar) son muktze.

Cómo solucionarlo: Deja a un lado las billeteras, bolsos y monedas antes de que comience el Shabat.

Teléfonos

Existe una prohibición de utilizar artefactos eléctricos en Shabat, tales como teléfonos, radios y televisores. También es un área que al cumplirla provee uno de los aspectos más placenteros del Shabat. La isla de paz que deseas alcanzar sólo puede lograrse cuando disfrutas del bello silencio que no es interrumpido por el sonido de los teléfonos.

Cómo solucionarlo: Puedes avisar a tu familia y amigos que no responderás al teléfono durante el Shabat. Por lo general la gente lo entiende rápido y acepta que deben esperar hasta la noche del sábado para llamarte. Si realmente deseas una atmósfera de Shabat, desenchufa los teléfonos para que no te molesten.

Luces

La iluminación interior también es generada por la electricidad, lo cual está prohibido en Shabat

Cómo solucionarlo: Decide qué luces deben dejarse encendidas y cuáles apagadas antes de que comience el Shabat. Puedes pegar un trozo de cinta adhesiva en los interruptores de luz en los lugares con mucho tráfico, como los baños, para que nadie los apague o los encienda sin darse cuenta. (¡Cuando uno va medio dormido al baño en medio de la noche a menudo enciende automáticamente la luz!)

Se pueden usar un timer para que apague o encienda automáticamente las luces en Shabat, siempre y cuando se lo programe antes de que comience el Shabat.

Papel higiénico

Las cosas que están unidas (con pegamento, cosidas o incluso con perforaciones) no pueden desconectarse para usarlas en Shabat. Esto implica tomar algo que está de una forma y cuidadosamente dividirlo en otra forma para poder utilizarlo, lo que crea algo nuevo. Las toallas de papel también entran en esta categoría.

Cómo solucionarlo: Corta el papel antes de que comience el Shabat o usa pañuelos de papel. Para las toallas de papel, corta antes de Shabat las que puedas llegar a utilizar, o usa servilletas de papel.

Regar plantas/ recoger flores

Si en Shabat está todo completo y evitamos hacer cosas que indicarían que nosotros tenemos dominio sobre el mundo, entonces por supuesto se debe evitar provocar que las cosas vivan (o en algunos casos provocar que mueran). Por lo tanto, una vez que comienza el Shabat no regamos nuestras plantas (ni colocamos flores cortadas en agua)

Cómo solucionarlo: Asegúrate de colocar las flores en agua y de regar las plantas antes de que comience el Shabat. Si alguien te trae flores una vez que ya comenzó el Shabat, agradécele y simplemente colócalas en un florero sin agua. Por lo general se mantienen bien, sólo agrégales agua cuando termine el Shabat.

Escribir/borrar/romper letras

Se debe evitar escribir, dibujar, borrar e incluso romper letras en un paquete. Los lápices, gomas de borrar, etc. caen dentro de la categoría de muktze.

Cómo solucionarlo: Guarda lápices, marcadores, etc. para no llegar a usarlos. Todos los paquetes y las tapas de las botellas que se van a usar en Shabat se deben abrir antes (o abrirlos con sumo cuidado durante Shabat), para no romper ninguna letra.


Importante: Cuando se trata de la vida humana, se puede hacer todo para salvarla. Por lo tanto se puede manejar en Shabat para llevar al hospital a alguien que está en una situación de emergencia, se pueden usar los teléfonos, etc. Para salvar una vida se dejan de lado las leyes del Shabat.