Todo el mundo ve y hace las cosas de manera diferente. A veces, incluso las personas que tienen los mismos objetivos, encuentran maneras totalmente diferentes de llegar a ellos.

La parashá de esta semana enfatiza como el pueblo judío, a pesar de ser una nación, también se dividía en doce tribus diferentes. Cada tribu tenía su propio lugar especial en el campamento a medida que viajaban por el desierto. Cada tribu tenía su propia identidad y su forma especial de cumplir con el objetivo común de la nación judía de traer más bondad y espiritualidad al mundo.

De aquí aprendemos que existen muchos puntos de vista diferentes. Todos ganamos cuando aprendemos a respetar y apreciar la perspectiva única del otro y su forma de hacer las cosas.

 

En nuestra historia, un grupo de compañeros ven las cosas desde su propia perspectiva.

"Perfectamente Diferentes"

Era el final del año escolar y la profesora de naturaleza y ecología, decidió llevar a su clase a una caminata a través de la reserva natural "Montaña Azul". Ella les dijo a sus alumnos que, cada uno de ellos tenía permiso para traer de vuelta un pequeño objeto para recordar la experiencia, y les pidió que lo guardaran para una presentación cuando volvieran a la escuela.

Fue un viaje increíble. La cálida y lluviosa primavera había causado que los diversos tipos de plantas y de flores silvestres florecieran de manera deslumbrante, haciendo que partes del valle parecieran ramos de flores gigantes. Los arroyos que corrían junto al sendero, y la pequeña cascada al final de la caminata, les proporcionaron a los niños de agua pura y fría para refrescar su espíritu antes del viaje en autobús de vuelta a la escuela.

En el camino a casa, varias de las chicas charlaban acerca del viaje cuando de pronto, surgió el tema de la presentación. "¿Laura, qué objeto trajiste tú de regreso?", preguntó una de sus amigas. La niña acomodó sus gafas, abrió su bolsa y sacó un pedazo de papel perfectamente doblado, y lo extendió en el asiento junto a ella.

"Habían algunos de estos folletos en la entrada del parque", explicó. "Este folleto ilustra todos los hitos del parque y muestra los recorridos. Incluso cuenta con un pequeño mapa. ¿Qué mejor manera de recordar el viaje?", agregó con una sonrisa mientras doblaba el folleto.

"Bueno, quizás para ti no hay mejor manera, pero para mí este es mucho mejor", dijo Sharon, la niña en el asiento de al lado. Ella abrió el bolso desgastado que siempre llevaba consigo y sacó una pequeña piña de pino. Ella lo llevó a su nariz. "¡Mmm!", dijo. "El olor me lleva de regreso a ese increíble bosque".

Recién entonces otra niña, Ruth, se incorporó a la conversación haciendo un gesto con su mano. "Es muy bueno", admitió, "pero creo que ambas se quedaron atrás". Ella buscó en su bolso azul con verde que tenía una inscripción que decía "¡Salva la Tierra!" y sacó una envase de gaseosa aplastado.

"¿Qué es eso?", preguntaron sus amigas.

"¿Acaso no notaron que había toneladas de estas cosas en las inmediaciones de los recorridos?", preguntó Ruth. "Incluso en una reserva natural ¡las personas tiran basura! Esto va a recordarme que debo luchar aún más contra la contaminación. Después de todo, este fue un paseo de la clase de ecología, ¿no?".

De repente, se dieron cuenta que Deby, la ayudante de la profesora, había estado observando la improvisada presentación. Ella trató de disimular. Pero era demasiado tarde.

"Vamos, Deby, tú decides", dijo Ruth. "¿Cuál de nosotras recogió lo mejor para la presentación?".

Deby se sonrojó y trató de cambiar el tema, pero las chicas no lo permitieron. Finalmente se dirigió a ellas cariñosamente y dijo: "Todas eligieron perfectamente". Pero ellas no quedaron satisfechas con esta respuesta.

"Vamos, Deby", dijo Laura. "¿Cómo puede ser que todas elegimos algo perfecto? Eso es estadísticamente imposible".

Deby sonrió. "Lo que quiero decir es que la profesora le pidió a cada una de ustedes que recogiera un objeto que tuviera un significado especial. Y eso es lo que hicieron. Cada una de ustedes, desde su propia perspectiva del mundo, ¡cumplió la misión perfectamente! Conociéndolas bien, creo que cada una eligió justamente el objeto que la ayudará a recordar y apreciar la reserva natural".

Las amigas escucharon las palabras de Deby con una sonrisa.

En ese momento el autobús llegó al estacionamiento de la escuela. Las chicas bajaron del autobús, cada una con su pequeño objeto "perfecto", y con un poco más de sabiduría que adquirieron en el viaje de vuelta a casa.

 

De 3 a 5 años

P. ¿Qué sentían las chicas acerca de los objetos que habían elegido para mostrar y explicar en la presentación?
R. Cada una de ellas consideró que el objeto particular que había elegido realmente la ayudaba a recordar y apreciar el viaje.

P. ¿La gente siempre debe hacer las cosas de la misma forma para actuar correctamente?
R. No. Dado que todo el mundo es diferente, pueden existir maneras diferentes, pero igualmente correctas de hacer las cosas.

De 6 a 9 años

P. Cuando la profesora le pidió a cada una de las chicas recoger algo significativo para llevar de vuelta a casa, ¿Crees tú que ella pretendía que todo el mundo eligiera la misma cosa? ¿Por qué sí, o por qué no?
R. Cuando la profesora asignó la tarea ella sabía que cada una de sus estudiantes tiene una personalidad propia, y una forma única de ver las cosas; ella sabía que, naturalmente, se inspirarían con objetos distintos. La capacidad de Laura de relacionarse con datos y cifras, el amor de Sharon por la belleza de la naturaleza, y el deseo de Ruth de protegerla a toda costa, llevó a cada una de ellas a escoger los objetos que finalmente eligieron. El objetivo de la profesora era que cada estudiante buscara un objeto con el cual se relacionase verdaderamente, y no que simplemente copiara a las demás.

P. ¿Cómo puede ser que el estar conscientes de que cada persona tiene una manera diferente de ver las cosas, nos ayude a llevarnos bien con los demás?
R. Una de las razones podría ser que, cuando estamos en desacuerdo con cualquier otra persona, podemos ponernos a nosotros mismos en el lugar del otro y decir: "visto desde su perspectiva, lo que dicen puede tener sentido". Esta actitud nos ayuda a ser más tolerantes con los demás.

10 años y más

P. En tu opinión, ¿El mundo sería un lugar mejor si todas las personas hicieran las cosas de la misma manera o si todos tuvieran exactamente la misma opinión sobre las cosas? ¿Por qué si, o por qué no?
R. Si bien las diferencias entre las personas son una fuente potencial de conflicto, también proporcionan una gran oportunidad para el crecimiento y el aprendizaje. Cuando nos encontramos con personas que son diferentes a nosotros, de alguna manera, nos enfrentamos también al desafío de tratar de entenderlas y aceptarlas. En este proceso, aprendemos más sobre nosotros mismos – lo que somos y lo que no somos. Dios creó el mundo con una variedad infinita de plantas, animales y personas. Su decisión de no hacernos a todos iguales fue para nuestro beneficio, para apreciar y aprender de los demás, y para transformarnos en mejores personas en el proceso.

P. Relacionarnos positivamente con personas que aparentan ser diferentes a nosotros, con diferentes formas de vestir, gustos en la música, etc. puede ser algo muy difícil. ¿Puedes sugerir una manera de superar este obstáculo?
R. Nadie es exactamente igual a nosotros. Toda persona que conozcamos va a tener ciertas cosas en común con nosotros, así como algunas diferencias. Qué tan bien nos relacionemos con ellos va a tener mucho que ver con si elegimos concentrarnos en las semejanzas o en las diferencias. Cuando nos concentramos en lo que tenemos en común con cualquier otra persona, naturalmente comenzamos a sentir una conexión. Con algunas personas tendremos objetivos en común, a pesar de que eventualmente se manifiesten de formas diferentes. Con otros podremos compartir antecedentes familiares o amigos comunes. Habrá otros que parecerán tan diferentes a nosotros que tendremos que recordar que los dos somos hijos del mismo Dios. Una vez que encontramos el "denominador común" e ignoramos lo que no tenemos en común, estamos en camino hacia la construcción de relaciones más tolerantes y armoniosas.