Uno escucha con frecuencia: "Si todo el mundo lo está diciendo, entonces debe ser cierto".

Pero no necesariamente.

A veces falsos rumores, presentados como "hechos", pueden hacer que juzguemos equivocadamente a las personas y ciertas situaciones. Y nuestros juicios equivocados pueden tener consecuencias muy desagradables.

La Torá describe cómo el Pueblo Judío se preparaba para entrar a la Tierra de Israel a vivir allí como Dios les había ordenado. De antemano, Moisés envió a un grupo de meraglim, "exploradores", para que entraran en la tierra y elaboraran un informe.

Pero cuando regresaron, casi todos los exploradores optaron por tergiversar los hechos, entregando informes negativos acerca de lo que habían visto allí. Esto asustó a la gente y por lo tanto se negaron a creer en la promesa de Dios de que estarían seguros cuando entraran en la tierra.

La consecuencia de este pánico colectivo, y ésta casi-rebelión, es que posteriormente tuvieron que experimentar muchos acontecimientos desagradables, y no tuvieron el privilegio de entrar y establecerse en la tierra durante otros casi 40 años.

Dios quiere que pensemos de manera independiente y no que creamos que todos los rumores que escuchamos son verdad sólo porque "todo el mundo lo dice".

 

 En nuestra historia, los rumores maliciosos casi echan a perder las vacaciones de verano de una niña.

" Rumores de Verano "

 ¡Era el último día de clases! Janet Goldman estaba como en las nubes mientras limpiaba su escritorio y su casillero. Es cierto, su cuerpo todavía estaba en la escuela, pero su mente, al igual que la de la mayoría de los niños, ya estaba definitivamente en la "tierra de las vacaciones de verano".

 Ella no se detuvo a observar con calma todos los anuncios y noticias de fin de año que se entregaban a la salida. Ojeando rápidamente vio escrita, en la esquina superior izquierda de la página, la clase que le habían asignado para el próximo año escolar: "Señora Walters - Sala 212". Con un verano lleno de diversión por delante, el nombre de la maestra y el número de sala no tenían mucha importancia en ese momento.

 Esto fue así hasta que comenzó a oír "los rumores". Parecía ser que a cualquier parte que fuera, Janet escuchaba constantemente acerca de ésta Sra. Walters que sería la nueva maestra de la escuela el próximo año.

 "La maestra más malvada de su antigua escuela"... "Ella tuvo que dejar su puesto, ¡porque era tan malvada!"... "¡Todos los que estuvieron con ella el año pasado tuvieron un año miserable!".

 En un comienzo Janet intentó hacer caso omiso de los rumores, pero después de un tiempo comenzó a decirse a sí misma, "Si todo el mundo lo dice, debe ser verdad". Ella comenzó a entrar en pánico.

 A medida que avanzaba el verano y el año escolar se acercaba, Janet estaba cada vez más preocupada y llegó a temer el encuentro con la nueva maestra. Ella se formó una imagen de la maestra en su mente, una mujer grande, de edad avanzada, de aspecto severo, con una gran vara para azotar a cualquier estudiante que se atreviera a respirar en el momento equivocado.

 Janet temblaba mientras se imaginaba como, en unas pocas semanas, iba a convertirse en una virtual prisionera de "la maestra más malvada de toda la escuela".

 Finalmente, llegó el temido día. ¡El primer día de clases! Janet temblaba cuando se bajó del autobús. Aunque había llegado unos minutos antes y la campana para ingresar a clases aún no había sonado, Janet se dirigió hasta el salón de clases. "Por lo menos no quiero ser castigada por llegar tarde", ella se dijo a sí misma.

 Ella avanzó lentamente por el corredor del segundo piso observando los números de las salas. 208... 210... y por último, 212.

 Janet abrió cautelosamente la puerta esperando lo peor. "¡Fiuuu!", suspiró aliviada. "La maestra aún no ha llegado". Sólo había unas cuantas niñas sentadas en la esquina posterior de la sala de clases, conversando con una mujer joven, pequeña, de aspecto muy agradable.

 Janet estaba a punto de retomar su pánico para sentarse a esperar a la maestra grande y malvada, cuando la joven mujer capturó su mirada con una sonrisa e hizo un gesto con su mano. "Bienvenida a la sala 212", dijo ella alegremente. "El hecho de que usted haya llegado temprano demuestra que usted es una estudiante seria. Mi nombre es Señora Walters, ¿cuál es su nombre señorita?", preguntó.

 Janet quedó en shock, pero después de un breve momento recuperó su compostura, gracias a la cálida sonrisa de la joven mujer. "Eh, eh, Janet Goldman...", dijo tartamudeando.

 A medida que avanzaba el año escolar, Janet se dio cuenta que la Sra. Walters era una de las mejores maestras que jamás había tenido, y se sintió muy mal por haber dejado que unos cuantos rumores absurdos prácticamente arruinaran todo su verano.

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Janet cuando escuchó los "maliciosos rumores" sobre su nueva maestra?
R. En un principio intentó no creer en ellos, pero después de un tiempo comenzó a sentir miedo de que realmente fueran verdad, ya que todos decían lo mismo.

P. ¿Cómo se sintió ella después de conocer a la nueva maestra?
R. Ella se dio cuenta de que la maestra era muy buena y que finalmente los rumores no eran ciertos. Ella se lamentó por haber creído en los rumores y por haber dejado que arruinaran su verano.

De 6 a 9 años

P. ¿Por qué crees tú que comienzan los falsos rumores?
R. Puede haber una serie de razones. Por una parte, las personas a veces se sienten avergonzadas de admitir que no saben nada acerca de un determinado tema. Prefieren inventar algo en lugar de admitir que no saben, y así nace un rumor. A veces una persona puede tener un deseo personal de "vengarse" de alguien, entonces inventa un rumor, que por supuesto no es el camino correcto. Por ejemplo, podría ser que una ex-alumna de la señora Walters, que justificadamente recibió un castigo por falta de disciplina, decidió comenzar a decir crueles rumores para vengarse. Por todas estas razones debemos ser muy cuidadosos de no creer todo lo que escuchamos.

P. ¿Cómo podría haber reaccionado Janet, frente a los rumores que escuchó acerca de la nueva maestra, para no experimentar el estado de estrés que finalmente experimentó?
R. En primer lugar, podría haberse convencido a sí misma de que la mayoría de los rumores no son verdaderos, y que incluso, los que tienen algo de verdad, a menudo son exagerados. Además, podría haberle otorgado a la maestra el beneficio de la duda, y asumir que ella era una buena maestra hasta que se demostrara lo contrario. Al mismo tiempo, se podría haber preparado para el "peor de los casos", (es decir, que los rumores si eran ciertos), pensando con calma en estrategias para establecer una buena relación con la maestra. Por último, podría haberse recordado a sí misma que todas las situaciones que experimentamos, incluso las más difíciles, provienen de Dios y son para nuestro propio bien, para aprender de ellas y para crecer.

10 años y más

P. ¿Dirías tú que es razonable creer en todo lo que se informa en las noticias? ¿Por qué sí o por qué no?
R. Existe la tendencia de creer todo lo que escuchamos en las noticias. Sin embargo, muy a menudo recibimos información que está siendo interpretada por los informantes. Los reporteros son sólo seres humanos y pueden malinterpretar lo que han visto u oído, e inadvertidamente (o incluso intencionalmente), pueden presentar los hechos y las imágenes de una manera que apoya sus propias creencias. Teniendo esto en cuenta, un consumidor de noticias que tiene la capacidad de discernir, se relacionará con ellas como se relaciona con cualquier otro "rumor", ni negándola ni aceptándola por completo. Es aconsejable mantener nuestras mentes abiertas antes de sacar conclusiones.

P. Janet realmente no sabía qué esperar del encuentro con su nueva maestra. Los sabios nos enseñan que cada vez que nos encontramos con alguien nuevo debemos "respetarlo, pero siendo cautelosos". ¿Cómo entiendes tú esta idea?
R. Cuando nos encontramos con alguien nuevo es fácil tener sentimientos encontrados. Por una parte, queremos ser abiertos y amistosos. Pero, por otra parte, hasta que llegamos a conocer a alguien, no podemos estar seguros de si la persona es de confiar. Siguiendo el consejo de los sabios nos damos a nosotros mismos la oportunidad de llegar a conocer a la persona lo suficientemente bien como para decidir cuan cercanos queremos ser.