¿Deberíamos simplemente vivir el momento? Si todo está bien ahora, entonces, ¿para qué planear el futuro?

En la parashá de esta semana Yosef le advierte al Faraón de Egipto que, a pesar de que había mucha comida en ese momento, una hambruna se acercaba, y pronto no habría nada para comer. Yosef idea un plan para almacenar comida. Al final, su plan salva a Egipto de la muerte, e incluso sobra comida para vender a los países alrededor.

La Torá quiere que aprendamos que una persona sabia siempre mantiene sus ojos abiertos para ver el futuro y planifica con anticipación.

En nuestra historia, un chico aprende el valor de planificar con anticipación y de estar preparado.

"Excursión Feliz"

Steve y Barry eran dos buenos amigos con una cosa en común: amor por la naturaleza.

"Las computadoras y las películas simplemente no me interesan", solía decir Barry con voz fuerte. "Prefiero una montaña o un lago".

La habitación de Steve era prácticamente una escena de "National Geographic", él había empapelado los muros desde el techo hasta el piso con bellas imágenes de la naturaleza que había recortado de las revistas de su padre.

De esta manera, cuando Barry sugirió ir de excursión al monte Wichita aquel domingo, Steve estuvo absolutamente de acuerdo. Barry, que era un excursionista más experimentado, le recordó a su amigo que debía empacar todo lo necesario para el agotador paseo de medio día de duración. "Uno nunca sabe lo que puede pasar", advirtió.

"No te preocupes", aseguró Steve.

Aquel domingo, de acuerdo a lo estipulado, los chicos se encontraron muy temprano en el estacionamiento a los pies del monte, en el costado sur. Era un día cálido y soleado. "Clima perfecto para salir de excursión", pensó Steve, que llegó primero, mientras esperaba a Barry. Unos minutos más tarde, su amigo apareció cargando una gran mochila que era tan grande como él.

"Hey compañero", saludó Steve a su amigo. "Me alegra que hayas llegado. Pero, ¿por qué andas con tu casa en la espalda?, bromeó.

"Muy gracioso", respondió Barry. "Más vale que nos apresuremos, las horas pasan volando. ¿Donde está tu mochila?

"A que te refieres", sonrió Steve. "Aquí está", dijo, apuntando a una pequeña bolsa que colgaba de su hombro derecho.

"Estás bromeando". Preguntó Barry. "En esta época del año debes prepararte para cualquier tipo de clima. ¡Debes traer al menos dos litros de agua potable y también tu ropa abrigada!"

Pero Steve encogió sus hombros y dijo, "Mira, es un día soleado, y en el mapa dice que hay un arroyo con agua cristalina que corre a lo largo de todo el sendero. ¿Para qué voy a cargar una mochila gigantesca? Voy a arriesgarme pensando que el clima se va a mantener así como está".

Barry lo miró con incredulidad. "Pienso que estás loco, pero haz lo que quieras. Vamos andando, el tiempo vuela"

Los chicos partieron entusiastamente por el sendero de la montaña. Al comienzo Steve, con su liviana carga, subía mucho más fácilmente que su amigo Barry, quien respiraba profundamente con su enorme mochila en la espalda. "Que lástima que te has sobrecargado a ti mismo", incitó Steve.

Pero Barry sólo movió su cabeza y dijo, "ya verás", con un tono de voz que puso un poco nervioso a Steve, a pesar de que no lo demostró.

A medio camino, comenzaron a aparecer nubes grises, y bajó la temperatura. Barry se detuvo y se puso su atuendo para el frío, el cual Steve observó con avidez ya que vestía sólo una delgada camiseta. Los dos cansados excursionistas finalmente llegaron a la cima de la montaña, y tomaron un descanso antes de comenzar el descenso.

Barry se sentó cómodamente en una roca y bebió de su cantimplora mientras que Steve salió a buscar un poco de agua del arroyo, que terminó no estando tan cerca del sendero como aparecía en el mapa, sino que a una distancia bastante grande, a través del campo de rosas con espinas.

"¡Uhh!, ¡auu!", exclamaba Steve con cada paso que daba a través del campo con espinas. Cuando Steve finalmente regresó al sendero, comenzó a temblar con el fresco aire de la montaña. Justo en ese instante, los muchachos fueron sorprendidos por un trueno y por la lluvia que cayó a continuación.

Barry buscó en su mochila y rápidamente armó una pequeña tienda de campaña que había empacado para tal eventualidad. Steve observó a su confortable y seco amigo. Él trató de pretender que la lluvia no le molestaba. Pero después de unos cuantos minutos el se arrodilló a la entrada de la tienda y dijo con una avergonzada sonrisa, "Mmm... Barry, ¿tienes espacio extra dentro de tu tienda de campaña?".

"¡Seguro!, ¡métete adentro! La lluvia se detendrá pronto", respondió su amigo.

Y así fue, después de unos momentos el sol comenzó a brillar a través de la neblina montañosa. Los chicos empacaron las cosas y comenzaron a descender.

Steve se dio vuelta hacia su amigo y mostrando sus ropas mojadas dijo, "Barry, tenías razón, debería haberme preparado mejor. Estoy empapado. Desde el comienzo tú ya sabías que yo estaba "con el agua hasta el cuello".

Los muchachos rieron mientras descendían alegremente por el sendero.

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Steve cuando comenzó a hacer frío y no tenía ropa para abrigarse?
R. Se sintió muy mal, él deseó haber planeado desde antes la excursión para haber empacado todo lo necesario.

P. ¿Es una buena idea estar atento y planear para lo que pueda ocurrir después?
R. Sí. Cuando planeamos con anterioridad estamos preparados para cualquier cosa que pueda ocurrir.

De 6 a 9 años

P. ¿Quién crees tú que se divierte más, alguien que actúa espontáneamente y hace cosas sin pensar, o alguien que piensa con antelación y trata de planear el futuro?
R. A pesar de que siempre es importante disfrutar el presente, es una buena idea pensar con antelación y anticipar las posibles consecuencias. Por ejemplo, puede parecer divertido dejar todo de lado y partir a la playa espontáneamente. Pero cuando lleguemos allí probablemente desearemos haber llevado los trajes de baño y también cosas para comer y tomar. Pensar nuestras decisiones y hacer planes puede marcar la diferencia, puede hacer que el día, la semana, incluso la vida entera sea mucho más entretenida. Es una aproximación madura y considerada que paga grandes dividendos.

P. En la historia, Steve no sabía que haría frío y comenzaría a llover. ¿Es posible saber exactamente que ocurrirá en el futuro para estar totalmente preparados?
R. No. Pero lo que si podemos hacer es mantener nuestros ojos abiertos, pensar que es lo más probable y actuar consecuentemente. Así como enseñan nuestros sabios, "Una persona sabia trata de ver las futuras consecuencias de sus acciones". El futuro generalmente esconde sorpresas inesperadas, y nunca podemos saber con certeza si estamos realmente preparados. Al final, debemos depositar nuestra confianza en Dios y debemos confiar en que podremos manejar las cosas que se presenten en nuestro camino. Pero Dios también quiere que actuemos responsablemente y que hagamos planes razonables para estar preparados. Steve debería haber entendido que, considerando la estación del año en la que estaban, el clima podía cambiar, y por lo tanto debería haber empacado acordemente todo lo necesario.

10 años y más

P. Según tú, ¿quién demuestra tener más fe, alguien que planea para el futuro, o alguien que deja todo en manos del "azar"?
R. La fe no debe ser ciega. Dios nos ha dado mentes para que nuestras vidas tengan sentido y sean agradables. Parte de esto es planear razonablemente. Pero cuando nuestros planes no resultan como esperábamos, debemos tener fe y debemos creer que Dios hizo que las cosas fueran de ese modo por una razón específica. Por ejemplo, podría haber ocurrido que, después de desempacar su tienda de campaña, Barry descubriera que la tienda tenía un gran agujero y que iba a terminar empapado de todos modos. Fe en Dios en ese momento, habría sido tratar de pasar un buen momento y no quejarse, ya que Dios seguramente tenía una buena razón para hacer que las cosas ocurrieran de esa manera.

P. ¿Cuál, en tú opinión, es la diferencia entre planear el futuro y preocuparse del futuro?
R. Planear es un acto positivo que indica que tenemos confianza en nosotros mismos y en el mundo. La preocupación en cambio, es una emoción negativa y paralizante que nos hace perder energía. Cuando nos preocupamos, en general nos paralizamos con ansiedad y no hacemos nada; de esta manera, renegamos nuestra responsabilidad de mejorar el mundo. Como dice el dicho, "cuando fracasamos en planear, en realidad estamos planeando fracasar"