Todos somos diferentes. Pero cada persona tiene algo valioso que aportar. Nuestro trabajo es intentar verlo.

En la parashá de esta semana, aprendemos como Iaacov – que estaba a punto de dejar este mundo – llamó a sus hijos y le dio una bendición a cada uno de ellos.

Él vio claramente cual era la característica especial de cada uno de ellos, y dijo exactamente lo que cada uno necesitaba escuchar para sacar afuera todo su potencial.

Cuando tratamos de ver las características especiales de los demás, eso ayuda a que ellos también puedan verlas.

En nuestra historia, un entrenador le da una lección a su equipo acerca de como apreciar las características especiales de cada persona.

"Los Jugadores Más Valiosos"

El equipo de la escuela ‘Sun Valley' tuvo una temporada milagrosa.

Al comienzo de la temporada nadie esperaba nada de ellos, pero luego, ellos sorprendieron a todos y llegaron hasta el Campeonato Estatal, obteniendo el segundo lugar.

Para demostrar su apoyo a los héroes, la escuela organizó un banquete de fin de año para celebrar la victoria con todos los estudiantes y sus familias.

Marc Sherman, uno de los miembros del equipo, se sentía excitado y ansioso mientras él y su hermano viajaban sentados en el asiento trasero del coche de sus padres, camino al banquete.

"¿Por qué estás tan nervioso?", bromeó su hermano menor. "¿Acaso piensas que vas a la final del campeonato en vez de a una fiesta?"

Marc sonrió tensamente. "Tú no entiendes. El entrenador Adelman entregará el premio al "Jugador Más Valioso" esta noche. Sólo uno de nosotros ganará. Realmente me esforcé mucho este año, me pregunto si el entrenador habrá notado esto y me dará el premio a mí.

En ese momento el coche de los Sherman ingresó al estacionamiento del colegio. Usualmente vacío a estas horas, el estacionamiento estaba casi lleno de fanáticos que se aglomeraban para festejar la gran temporada del equipo. Adentro, la atmósfera era festiva. El auditorio de la escuela se había transformado, gracias a los esfuerzos del comité organizador, en un increíble salón de eventos. Coloridos adornos, y un cartel que decía "¡Vivan los campeones!". Los miembros del equipo y el entrenador estaban sentados en una tarima sobre el escenario, vestidos de gala con trajes arrendados.

Una sabrosa cena fue servida y la banda de la escuela animó la celebración con un popurrí de éxitos populares. Los miembros del equipo sonreían y conversaban nerviosamente entre ellos.

Sin embargo, muy pronto todo el salón guardó silencio cuando el entrenador Adelman se puso de pie y caminó hasta el podio ubicado en el centro del escenario. Era hora de entregar el premio.

Todos los ojos se dirigieron al entrenador. El bajo, pero robusto hombre se colocó bajo el foco, él se veía un poco inconfortable en su "ligeramente" apretado esmoquin. Él era obviamente el tipo hombre que se sentía más cómodo con un silbato alrededor del cuello que con un micrófono.

"Mmm... señoras y señores...", él comenzó tímidamente. "Quisiera agradecer a todos por el apoyo que nos han brindado durante esta temporada". Ronda de aplausos. Él continuó. "Soy un hombre de pocas palabras, por lo tanto voy a pasar directamente a la entrega del premio al "Jugador Más Valioso".

La audiencia observó atentamente mientras el entrenador Adelman estiraba su mano hasta una gran caja que había sido ubicada junto a su podio y sacaba un flamante trofeo de plata. Con su manera directa de hablar él dijo: "Me gustaría llamar al frente a un joven que realmente le dio vida a este equipo".

Marc y los demás jugadores mantuvieron la respiración por un momento y se sentaron en la punta de sus asientos. "Por favor, el joven... Jonathan, que lideró a su equipo en anotaciones y en rebotes, suba a recibir su premio".

La audiencia reventó en aplausos mientras el larguirucho joven, que se veía emocionado y un poco avergonzado, caminó hasta el centro del escenario para recibir su trofeo. En el camino de vuelta a su asiento Marc felicitó al muchacho, y trató de ocultar su frustración. Pero cuando terminaron los aplausos, el entrenador sorprendió a todos estirando su mano y sacando un nuevo trofeo de plata exactamente igual al anterior. Sonriendo, él dijo, "También me gustaría llamar a Marc, que fue el jugador más esforzado de esta temporada, que suba a recibir su premio".

La sorprendida audiencia pronto se recuperó y le brindó una nueva ronda de aplausos al segundo "Jugador Más Valioso". Pero entonces, la escena se repitió una y otra vez a medida que el entrenador sacaba y sacaba trofeos. Él entregó un trofeo a Fred por ser "el jugador menos egoísta de todos", y uno a Alex "el jugador con más espíritu de equipo", y así un premio tras otro, hasta que todos los jugadores recibieron uno.

Incluso Larry, un inocente muchacho que estuvo en la banca prácticamente toda la temporada, se llevó un trofeo por ser "el jugador que menos se quejó durante el año".

Mientras los muchachos en la tarima se felicitaban unos a otro el entrenador tomó el micrófono y dijo, "¿qué puedo decir amigos?, para mí todos son jugadores valiosos. Cada uno, en su propia y especial manera, ayudó para que este equipo tuviera la temporada que tuvo.

Toda la audiencia se puso de pie y ovacionó al entrenador. La banda tocó una melodía de cierre a medida que se vaciaba el auditorio. Cada uno de los chicos corrió hasta sus padres para mostrar con orgullo su trofeo.

Mientras el entrenador Adelman bajaba del escenario se topó con uno de los muchachos que lo estaba esperando. "Hey Marc, ¿qué ocurre?", preguntó con una sonrisa.

Sosteniendo orgullosamente su trofeo, el muchacho dijo emocionado, "entrenador, quería agradecerle por haberme prestado atención, a mí y a todos los miembros del equipo. Usted hizo que esta noche fuera inolvidable para cada uno de nosotros".

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sentía Marc cuando estaba esperando que el entrenador entregara el premio al "Jugador Más Valioso"?
R. Se sentía ansioso y esperaba que el entrenador le entregara el premio a él.

P. ¿Cómo se sintió después que el entrenador le entregó un trofeo a cada integrante del equipo?
R. Estaba realmente feliz y sentía que el entrenador valoraba todas las cosas buenas que cada uno de ellos había hecho.

De 6 a 9 años

P. Si el entrenador hubiera entregado sólo un trofeo, ¿cómo se habrían sentido los demás jugadores?
R. Si bien cada uno de ellos se habría alegrado por el compañero que obtuvo el premio, quizás no se habrían sentido tan bien acerca de ellos mismos. Podrían haber llegado equivocadamente a la conclusión que sus contribuciones al equipo no eran tan valiosas. Quizás habrían sentido celos. Pero cuando el entrenador le entregó un premio a cada uno de ellos, entonces, todos se sintieron bien acerca de si mismos, acerca de los demás y también acerca del equipo como un todo.

P. ¿Qué efectos positivos puede tener en la gente cuando intentamos reconocer sus características especiales?
R. Además del hecho de hacerlos sentir bien, lo cual es muy importante, los ayudamos a ver cosas buenas acerca de ellos mismos que quizás ni siquiera habían notado. Esto también los motivará a desarrollar estas y otras buenas cualidades para transformarse así en mejores personas.

P. ¿Cómo puede una persona reconocer y desarrollar sus buenas cualidades?
R. Todos tenemos ciertas cosas que nos gusta hacer de vez en cuando. A una persona le gusta ayudar a los demás. A otra le gusta aprender acerca de cosas nuevas. Quizás a otra persona le gusta hacer reír a los demás. Nuestras habilidades especiales nos dan una pista para saber en que área podemos sobresalir. Después de eso, depende de nosotros desarrollar y utilizar nuestros talentos para fines positivos y valiosos. Por ejemplo, alguien que tiene el don de hacer reír a los demás, puede decidir utilizar este don para alegrar a gente que está enferma.

P. ¿Cuál crees tú que es una de tus cualidades especiales?

10 años y más

P. En nuestra historia, hicimos referencia al "Jugador Más Valioso". ¿Es apropiado juzgar a una persona en términos de ser "más valiosa" que otra? ¿Por qué sí o por qué no?
R. Esto depende de nuestra perspectiva. En un aspecto, las acciones de una persona hacen que esta sea más valiosa que otra. Por ejemplo, alguien que se dedica a salvar vidas ciertamente está haciendo algo más valioso que una persona que se dedica a juntar tapas de botella. Sin embargo, en términos de lo que realmente es una persona, no podemos considerar a alguien más valioso que a otro. Cada persona es una creación de Dios y posee valor infinito. Cada uno de nosotros tiene sus propias fortalezas, debilidades y tareas que debe cumplir. El mundo es como un rompecabezas gigantesco. Si falta incluso una pequeña pieza (es decir, una persona) entonces a todos nos falta algo, está incompleto. Cada persona es igualmente valiosa y necesaria para el plan divino.

P. En tu opinión, ¿la competencia es algo beneficioso o dañino? ¿Por qué?
R. Depende. Ciertamente, la competencia tiene el potencial de sacar afuera lo bueno nosotros, para que alcancemos niveles de grandeza que no habríamos alcanzado de otra manera. Nuestros sabios fomentan un tipo de competencia entre los eruditos de la Torá sólo con este propósito. Sin embargo, uno debe ser cuidadoso de establecer un límite para asegurar que la competencia no se tornará personal. Existe un peligro cuando somos demasiado competitivos y queremos bajar a los demás para sentirnos superiores. También es importante preguntarnos a nosotros mismos, ¿para qué estamos compitiendo? Si la meta realmente vale la pena, entonces, la competencia puede ser una herramienta muy poderosa.

P. ¿Estás involucrado en una situación competitiva en este preciso momento de tu vida? Si es así, ¿de qué manera te afecta esto?