Queremos ser buenos con todos. Tratamos de ayudar a la gente en lo que podemos y tratamos de no herir sus sentimientos. Pero con algunas personas, tenemos que esforzarnos mucho.

En la Parashá de esta semana aparece que debemos preocuparnos por los sentimientos y las necesidades de las viudas, los huérfanos, y los extranjeros. En general son personas solas – viudas sin esposos, huérfanos sin padres, extranjeros sin amigos – generalmente muy débiles y vulnerables.

Cuando nos preocupamos de ellos y somos más sensibles frente a sus necesidades y sentimientos, estamos ayudando a que se sientan mejor. Dios nos está enseñando a ser cuidadosos con las personas que más nos necesitan.

 En nuestra historia una niña y su madre comparten una experiencia y aprenden la lección de la Parashá de esta semana; ser sensibles frente a quien lo necesita.

"Transplante Exitoso"

Janet colgó el teléfono con un gesto de preocupación. Su madre, que caminaba hacia el jardín, lo notó. "¿Hey, está todo bien?", preguntó inquieta.

Su hija levantó la mirada. "Bueno, sí... y no", contestó Janet con su típica manera redundante.

"¿Qué es lo que pasa?", preguntó la Sra. Bloom mientras apoyaba el masetero que andaba trayendo.

"No es nada en realidad, mamá", dijo Janet nerviosa.

"Era Marcie en el teléfono. La niña nueva en nuestra clase. Me invitó a su fiesta de cumpleaños el próximo domingo".

"¿Y eso qué tiene de malo?", preguntó su madre confundida.

"Bueno, la verdad es que no quiero ir. Marcie es una buena chica, pero... tú sabes, ella no es una amiga cercana. Sólo ha estado en nuestra clase un par de semanas. Ella y su familia se mudaron hace poco. Son de un país extraño. Casi no puedo entender cuando habla, simplemente... ella no encaja. Y además, había planeando ir de compras con Trudy el próximo domingo. ¡Está todo con descuento a mitad de precio!".

"¿Y qué le dijiste?", preguntó su madre.

"Yo iba a decirle que no, pero después mencionó que había hablado con otras cinco chicas y que ninguna podía. Entonces dije que le avisaría mañana en la escuela".

"Eso suena a difícil decisión", dijo la Sra. Bloom. "¿Qué te parece si me acompañas al jardín? Tengo que transplantar este Geranium y me podría servir tu ayuda".

Janet sonrió. Ellas amaban su espacioso jardín. Simplemente caminar entre los árboles y las coloridas flores era suficiente para hacer sentir a Janet calmada y relajada.

"Entiendo tu dilema", dijo su Madre mientras daba vueltas con la regadera, regando amablemente las plantas. "A veces los amigos que más nos necesitan no son los amigos más fáciles. Tú conoces a mi amiga la Sra. Sondheim, ¿verdad?".

Janet sonrió. La Sra. Sondheim era una viuda que vivía en el barrio. Generalmente ella llamaba a su casa incluso tarde en la noche, contaba historias extrañas y se quejaba de sus problemas. La Sra. Bloom tenía un horario muy apretado pero siempre parecía tener mucho tiempo libre cuando hablaba con ella.

"Bueno", continuó su madre, mientras buscaba las flores que estaba transplantando. "Cuando recién conocí a la Sra. Sondheim tampoco fue muy fácil para mi ser su amiga. Pero cuando me enteré que era viuda me di cuenta que ella realmente necesitaba una amiga. Ella no tiene una familia como nosotros, y cuando me llama por teléfono suena tan solitaria".

Janet escuchaba con atención mientras sostenía una flor.

"Entonces", continuó la Sra. Bloom, "decidí hacer el esfuerzo de ser su amiga. Con ciertas personas tienes que esforzarte mucho, incluso cuando no es fácil. La madre de Janet emparejó la tierra alrededor de las nuevas flores transplantadas. "Así, un poquito más de agua y estas flores van a crecer muy bien. Sólo les va a tomar un poco de tiempo acostumbrarse a su nuevo hogar". Sonrió.

Janet se sentó por un momento, perdida en sus pensamientos mientras olía los claveles. "Mamá", dijo de pronto, "me ayudaste a decidir".

¿Oh, de verdad?, dijo la Sra. Bloom.

"Marcie es justamente como estas flores. Fue transplantada de un continente a otro. Ella también necesita cariño extra para acostumbrarse a su nuevo hogar. La llamaré y le diré que cuente conmigo para su fiesta. Intentaré ser su amiga".

Su madre le dio un gran abrazo. "Estoy muy orgullosa de ti Janet", dijo ella. "Con un poco de cariño extra incluso la flor – y la persona – más necesitada crece muy bien".

 

De 3 a 5 años

 P. ¿Cómo se sintió Janet cuando Marcie la llamó para invitarla a su fiesta de cumpleaños?
R. Ella no quería ir. Ella no quería realmente ser amiga de Marcie.

P. ¿Cómo se sintió después de hablar con su mamá?
R. Se dio cuenta que Marcie era nueva en la escuela y en el país, y que necesitaba tener amigos, entonces Janet decidió ayudarla yendo a su fiesta y siendo amorosa con ella.

De 6 a 9 años

P. ¿Por qué crees que las viudas, huérfanos y extranjeros necesitan atención extra?
R. Las personas con familia y amigos tienen un sistema de soporte. Están rodeados de personas que los conocen y los quieren, y que naturalmente están pendientes de sus necesidades y cuidados. Pero las personas que no tienen ese soporte se sienten muy solas y fuera de lugar. Es por eso que la Torá nos pide que les prestemos extra atención para que se sientan más seguros. En nuestra historia, Janet que tiene muchos familiares y amigos en la ciudad puede encontrar fácilmente mucha gente que asista a su cumpleaños. Entonces si alguien no puede ir, no es grave. Pero para alguien como Marcie, que es nueva y está sola, cada chica que acepte la invitación puede marcar una gran diferencia.

P. Al principio Janet no quería ir a la fiesta de Marcie. ¿Por qué crees tú que las personas tienden a apartarse de la gente que parece diferente o que tiene necesidades especiales?
R. Es fácil y cómodo relacionarnos con personas que son similares a nosotros. En cambio, las personas que no son como nosotros nos desafían a entender sus necesidades y a conectarnos con ellos. Nos podemos sentir incómodos o con miedo de herir sus sentimientos. De todas formas, estas son las personas que más nos necesitan. Cuando nos enfrentamos al desafío, como lo hizo Janet cuando aceptó ir a la fiesta, no sólo ayudamos a los demás, sino que también nos ayudamos a nosotros mismos a crecer y a convertirnos en personas más amables.

10 años y más

P. Hay un famoso proverbio judío que dice: "No hay nada tan completo como un corazón partido". ¿Cómo entiendes esta declaración?
R. Mientras todos esperamos tener "un buen pasar", no siempre resulta de esa manera. Todos tenemos momentos en nuestras vidas que nos hacen sentir con el corazón roto. Algunos tienen problemas con amigos, otros con la familia, y otros con la salud. Mientras que estas situaciones ciertamente no son cómodas, sí contienen un regalo escondido. Estas situaciones nos ayudan a entender más profundamente el significado de nuestras vidas y nos ayudan a descubrir niveles de conciencia que no habríamos descubierto de otra manera. Ciertamente la niña en nuestra historia va a pasar por muchos desafíos y su corazón se romperá muchas veces mientras se adapta a su nueva vida en un nuevo continente. Pero al final, estos son los desafíos que la transformarán en una persona "completa".

P. En el reino animal, solamente el fuerte sobrevive y es normal que los animales más fuertes persigan a los más débiles. ¿Tú crees que las personas fuertes también tienen ese "derecho natural" de dominar y de regir sobre los que son más débiles que ellos? ¿Por qué sí o por que no?
R. Mientras que la ley del más fuerte, "la ley de la selva" es ciertamente la regla en la naturaleza, el ser humano es único ya que tiene dos impulsos internos en constante conflicto. Uno es el impulso animal de dominar y de apoderarse de lo que puede a su alrededor. El otro es un impulso más elevado y espiritual de mostrar compasión por el débil y el desafortunado. Una de las lecciones más importantes de la Torá es enseñarnos a desarrollar este aspecto divino compasivo. Cuando nosotros elegimos ser más compasivos, nos elevamos y nos convertimos en personas más completas y espirituales.

P. ¿Conoces personas que realmente te necesitan?