Todos cometemos errores – errar es humano. Muchas veces, nos sentimos mal si hacemos algo que no debíamos. Pero lo que está hecho ya está hecho.

En Iom Kipur, Dios le da una oportunidad especial al pueblo judío de borrar sus errores. “Yo sé que cometen errores, hijos míos”, Él nos dice, “pero si veo que están realmente arrepentidos y quieren enmendarse para la próxima vez, Yo los perdono y les doy otra oportunidad”.

El pueblo judío ayuna en Iom Kipur. Al no ingerir alimentos, pasamos más tiempo pensando acerca de como podemos mejorar, y también le demostramos a Dios que estamos dispuestos a hacer sacrificios para lograrlo. Él ve que estamos realmente arrepentidos y que actuaremos mejor de ahora en adelante, y está más que feliz de perdonarnos.

En nuestra historia, una niña recibe una segunda oportunidad y aprende acerca del perdón.

"Se Necesita un Pastel"

Shoshi estaba camino a entregar un pastel que su madre había horneado para la Sra. Fried, una viuda que vivía más abajo en la misma cuadra.

“Huau, eso huele increíble”, pensó Shoshi mientras contemplaba el pastel bellamente envuelto para regalo. “Quizás podría probar solamente un pequeño pedacito”, se dijo a sí misma mientras levantaba la esquina del envoltorio. Era el famoso pastel de mamá de triple chocolate, recién salido del horno.

Bueno, un pedacito llevo a otro hasta que, al momento de llegar a la casa de la Sra. Fried, ya no había nada para entregar.

De pronto, Shoshi se percató de lo que había hecho, y se sintió terrible. “¿Cómo pude haber hecho esto?”, se preguntó a sí misma.

“Mamá confió en mí para que entregara este pastel a la Sra. Fried, ¡y yo me lo comí! Cuando Mamá se entere, nunca más confiará en mí”.

Shoshi volvió a casa. Mientras más se acercaba, más mal se sentía acerca de todo el asunto. Cuando pasó por el lado de sus amigas camino a casa, ella apenas pudo emitir una débil respuesta para responder al cordial “Shabat Shalom” que ellas le desearon de corazón.

Cuando Shoshi finalmente llegó a casa, corrió rápidamente por las escaleras hasta su habitación. Pero ni siquiera sus juguetes y sus libros favoritos podían desviar su atención de lo que había hecho.

Después de unos minutos, ella descendió por las escaleras y encontró a su madre meciendo al bebé en el patio trasero. Shoshi se paró firme y aclaró su garganta para captar la atención de su madre.

“Oh, Shoshi”, dijo su madre con una sonrisa. “No te escuché entrar”.

Shoshi sonrío debilmente de vuelta y dijo, “Mamá, tengo algo que confesar”.

Los ojos de su madre se abrieron. “¿Qué ocurre Shoshi?”, preguntó impaciente.

“Bueno, Mamá”, la niña balbuceó, “El pastel que me diste para que le entregara a la Sra. Fried... yo no pude... yo me lo comí... ¡lo siento mucho!”. Lágrimas se formaron en los ojos de Shoshi.

“Mmm...”, dijo su madre con el ceño levemente fruncido. “Siento que haya ocurrido eso. Pero veo que estás genuinamente arrepentida”. Ella pensó por un momento y luego agregó. “Ya que te sientes tan mal acerca de lo que ocurrió, te daré otra oportunidad. Corre rápidamente al congelador; acabo de poner un pastel extra ahí. Está envuelto en papel aluminio. Si vas en este preciso momento, yo creo que podrás entregárselo a la Sra. Fried antes de que oscurezca. Yo pienso que ella realmente disfrutará el pastel”.

Shoshi miró a su madre y exclamó, “¡Oh, Mamá!, muchísimas gracias por darme una segunda oportunidad. Desde hoy en adelante puedes contar conmigo”, dijo ella de corazón.

Shoshi prácticamente voló hasta la casa de la Sra. Fried con una sonrisa en su rostro, sintiéndose más dulce por dentro que un pastel de triple chocolate.

Preguntas Para Discutir

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Shoshi cuando se dio cuenta de que se había comido el pastel?

R. Ella se arrepintió de lo que había hecho, y temió que su madre no confiaría más en ella.

P. ¿Qué ocurrió cuando su madre la envió de vuelta con otro pastel?

R. Ella estaba feliz de que su madre la había perdonado a pesar de haber actuado mal antes, y le había dado una segunda oportunidad para enmendar su error.

P. ¿Crees que si una persona comete un error, debería recibir una segunda oportunidad?

R. Sí. Todos cometemos errores eventualmente. Pero cuando recibimos una segunda oportunidad, debemos tratar realmente de no cometer el mismo error nuevamente.

De 6 a 9 años

P. ¿Crees que Shoshi podría haber cometido el mismo error nuevamente comiéndose el segundo pastel? ¿Por qué sí, o por qué no?

R. Ella no habría cometido el mismo error, ya que había aprendido su lección. Ella vio lo mal que se sintió la primera vez después de comérselo. Además, quería demostrarle a su madre que desde ese momento en adelante ella podía confiar en ella.

P. ¿Por qué la madre de Shoshi le dio una segunda oportunidad?

R. Ella vio que Shoshi estaba realmente arrepentida acerca de lo que había hecho. Y ella sabía que ambas estarían más felices si es que Shoshi podía enmendar su error.

10 años y más

P. ¿Crees que es sano que una persona sienta arrepentimiento por los errores que ha cometido en el pasado? ¿Cuándo sí, y cuándo no?

R. El arrepentimiento enfocado en corregir la mala acción es positivo y sano ya que ayuda a la persona a cambiar para bien; conduce a cambios positivos. La culpa por otra parte, sólo hace que una persona se sienta deprimida y desesperanzada; no es sana, porque en vez de concentrarse en cambiar el comportamiento, se enfoca en auto-castigarse.

P. En Iom Kipur, la habilidad divina del perdón de Dios se revela. ¿En qué se parece esto al perdón humano, y en qué aspecto es distinto?