¡Buen día! Un ateo va de visita a Escocia. Al navegar por el famoso lago Ness, ve una criatura gigantesca con forma de anguila ondulando bajo el agua. La criatura golpea la nave con su cola y el hombre y el bote vuelan por los aires. ¿Qué es lo que grita el ateo en ese momento? “¡Dios, sálvame!”. ¡Un milagro! El hombre está suspendido en el aire a 60 metros de altura. El monstruo del lago Ness lo espera abajo con la boca abierta, listo para tragárselo. Entonces sale una voz profunda desde el Cielo: “Dame una buena razón para que tenga que salvarte. ¡En toda tu vida no creíste en mí ni un día!”. El ateo le responde: “Dios, por favor, no seas tan estricto. ¡Hasta hace cinco minutos tampoco creía en el monstruo del lago Ness!”

Muchas personas se consideran ateas o agnósticas. ¿Acaso tiene alguna diferencia lo que la persona crea siempre y cuando sea una buena persona? ¿Cómo sabe o decide la persona qué es lo correcto?

Hace muchos años un rabino viajó en un taxi interdepartamental de Jerusalem a Beersheva. A su lado viajaba un judío muy inteligente que se enorgullecía de ser ateo y promocionaba su elevado nivel moral. El rabino le preguntó: “¿Le daría una bofetada a la persona que está sentada a su lado (¡del otro lado!)?” “¡Por supuesto que no! ¿Qué piensa que soy?”, respondió el ateo. “¿Lo haría a cambio de $100.000?”, le preguntó el rabino. “¡Por supuesto! Piense cuántas cosas buenas podría hacer con ese dinero”. El rabino le dijo: “¡Eso no es moralidad! Moralidad es tener una línea básica de lo que es bueno y malo. Pegarle a otra persona es algo malo y no se lo puede racionalizar”.

El problema con el ateísmo (además del hecho de que no tienen festividades) es que su moralidad es flexible. Para ser bueno es necesario tener una definición absoluta de qué es el bien. Si alguien no cree en la moralidad dada por Dios, entonces su sentido moral es ajustable y se ve influenciado por la sociedad. Una “moralidad” social puede llegar a decidir que el mayor bien para la sociedad es la “limpieza étnica”… genocidio, cámaras de gases y hornos crematorios.

La Torá fija un estándar absoluto para lo que es bueno y malo. Mantenemos ese estándar porque creemos que Dios nos dio la Torá y estamos obligados a responder a ella. (Si quieres conocer la evidencia por la cual creemos en Dios y creemos que Él nos dio la Torá, te recomiendo leer “Libertad para creer”, de Lawrence Kelemen).

Además, un judío que cree en Dios se ve motivado por su amor y su temor a Dios. Todos están de acuerdo en que actuar por amor es superior a actuar por temor. Sin embargo, en la vida necesitamos tanto el amor como el temor.

El amor nos motiva a realizar actos positivos, mientras que el temor evita que cometamos actos negativos. Un padre se ve motivado por amor a comprarle a su hijo un regalo de cumpleaños; pero eso no evitará que pierda el control y llegue a gritarle a su hijo.

El temor evita que lleguemos tarde al trabajo o que le gritemos a nuestro jefe; no nos motiva a hacer algo extra para ser especialmente agradables con el jefe. Todos los gobiernos reconocen que la gente sólo paga impuestos cuando hay serias consecuencias para quienes no los pagan. El temor a las consecuencias es una fuerte motivación para hacer lo correcto. Temer a Dios y temer las consecuencias en este mundo y en el Mundo Venidero son factores importantes para que actuemos moralmente.

Muchos se burlan de la idea de una moralidad absoluta. Ellos sostienen que no existen absolutos. La próxima vez que alguien manifieste su opinión, pregúntale: “¿estás seguro?”. Probablemente te responderá que sí. Entonces pregúntale: “¿Realmente estás seguro?” Una vez más, incluso con más fuerza, te dirá: “¡SÍ!”. Entonces pregúntale: “¿Estás absolutamente seguro?”

Todos queremos ser buenos. Si nos preguntaran: “¿Preferirías ser bueno o ser rico?”, responderíamos: “bueno”. Si nos preguntaran: “¿Preferirías ser bueno o estar feliz?”, responderíamos: “bueno”. Si valoramos tanto el hecho de ser buenos y deseamos ser buenos… ¿no tiene sentido que estudiemos qué es ser bueno en vez de ir por la vida de acuerdo con lo que nos dice la sociedad y nuestros instintos?

¿Dónde se comienza a aprender lo que es bueno? ¡Comienza estudiando la Torá, que tiene un récord de 3.000 años fijando el estándar de moralidad!

 

Shemot, Éxodo 1:1 – 6:1

La parashá de esta semana relata una historia que se repitió a menudo a lo largo de la historia: los judíos comenzaron a destacarse y a ser numerosos. En Egipto hubo un nuevo rey “que no conocía a Iosef” (esto significa que eligió no conocer a Iosef ni reconocer ninguna deuda de gratitud). Él decretó la esclavitud para el pueblo judío, para que no fuera a ocurrir que “se incrementen demasiado y si hay una guerra se unan a nuestros enemigos para pelear en nuestra contra y nos echen de la tierra”. (El antisemitismo puede florecer con cualquier excusa; no necesita ser lógico ni real. Te recomiendo nuestro seminario ¿Por qué los judíos?en Aish latino. Este seminario va a transformar la manera en que te ves a ti mismo, a tu pueblo y a tu historia. ¡Es espectacular!)

Moshé nació y de inmediato debieron ocultarlo porque había un decreto que ordenaba matar a todos los bebés varones judíos. La hija del faraón salvó a Moshé, y él creció en el palacio real. Moshé salió y vio el sufrimiento de sus hermanos. Mató a un egipcio que le pegaba a un judío y cuando se divulgó lo que había hecho, se escapó a Midián y se convirtió en pastor. En la zarza ardiente Dios le ordenó a Moshé: “Saca a Mi pueblo de Egipto”. Moshé regresó a Egipto y confrontó al faraón, pero este se negó a dejar salir a los israelitas. Entonces Dios dijo: “¡Ahora verás lo que le haré al faraón!”

Devar Torá

Basado en Growth Through Torah, por el Rav Zelig Pliskin

Cuando Dios le dijo a Moshé que él sería el líder que iría ante el faraón para exigir que libere a los israelitas, Moshé respondió:

“Por favor mi Señor, envía a otro” (Éxodo 4:13)

¿Por qué Moshé trató de evitar ese puesto de liderazgo?

El Rambán, Rabí Moshé ben Najmán, explica que Moshé le dijo a Dios que enviara a otro porque creía que cualquier otra persona del mundo era más adecuada que él mismo para esa misión.

A primera vista esto no se entiende. ¿Cómo es posible que Moshé sinceramente pensara que él no era digno? Rav Jaim de Volozhin explicó que incluso si una persona es muy inteligente y sabia y ha logrado grandes cosas, de todas maneras es posible que no se esté esforzando tanto como puede. Con sus talentos y habilidades podría haber logrado mucho más si se hubiera esforzado más. Por otro lado, la persona que logró poco quizás está haciendo todo lo que puede. Esa persona está desarrollando su potencial, mientras que la persona con más éxitos puede encontrarse muy lejos de lograrlo.

Por esta razón Moshé sintió que no era digno. En su humildad, pensó que estaba más lejos que cualquier otra persona de la realización de su potencial.

Esta es una lección para dos clases de personas. Aquellos que se sienten arrogantes y engreídos por su gran intelecto y por sus muchos logros deben tener consciencia de que tal vez están muy lejos del desarrollo completo de su potencial. Eso debe desinflar un poco los sentimientos que tienen sobre sí mismos. Por la misma razón, aquellos que se esfuerzan mucho no deben sentir envidia ni perder las esperanzas cuando ven que otros aparentemente logran más que ellos.

El verdadero nivel espiritual de la persona no puede ser medido por ningún mortal. No hay un medio objetivo adecuado para evaluar a ninguna persona. El verdadero nivel de cada uno se basa por completo en el esfuerzo y esto es algo que sólo Dios puede evaluar.

28 de diciembre

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 4:08
Barcelona 5:11 - – Bogotá 5:35 - Buenos Aires 7:51
Caracas 5:56 - Ciudad de México 5:49 - Guatemala 5:24
Lima 6:16 PM - Los Ángeles 4:33 – Madrid - 5:37 PM -
Miami 5:20 - Montevideo 8:42 – Nueva York 4:18 
Panamá 5:50 - San José (Costa Rica) 5:06 – Santiago 8:36

“Aprovecha al máximo tu potencial,
porque eso es todo lo que hay de ti”

Ralph Waldo Emerson