¡Buen día! ¿Qué es lo que una persona necesita para vivir? Aire, agua, alimento, un sentido de propósito… ¡y aliento! El aliento provee esperanzas e incrementa la autoestima.

Cuando tenía alrededor de 12 años, leí el libro de Dale Carnegie: “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”. Ese libro impactó mi vida. Me ayudó a entender y valorar a las personas, a ver las cosas desde la perspectiva de los demás. Si me acuerdo bien, en el Capítulo 5 él cuenta que la reina de Inglaterra le dijo a una camarera que sufría de acné (nunca pude olvidar esa imagen…): “Tú no sabes cuánta grandeza hay en tu interior”. Dale Carnegie cuenta cómo esa frase cambió su vida. Le permitió mejor su autoestima y su confianza en sí misma… ¡y terminó casándose con un Duque!

Todos necesitamos aliento… y todos tenemos que alentar a los demás. La vida es difícil; tiene pruebas y desafíos que pueden ayudarnos a construir nuestro carácter. Pero no podemos lograrlo solos. Creer y confiar en Dios nos ayuda a valorarnos y a encontrar significado, pero la mayoría también necesitamos la ayuda de otros seres humanos. Alguien dijo que un amigo duplica la alegría y reduce a la mitad el sufrimiento.

Mi amado amigo Rav Zelig Pliskin publicó un libro sobre… ¡lo adivinaste! Sobre el aliento. “Encouragement – Formulas, Stories and Insights”. Es un libro fascinante que nos enseña a tener consciencia y a utilizar el poder masivo del aliento, para alentarnos a nosotros mismos y a los demás, en particular cuando nos sentimos abrumados y agotados. Rav Pliskin comparte meditaciones y afirmaciones, historias verdaderas y consejos sabios y prácticos para ayudarnos a nosotros y a los demás a tener más confianza y para ser más optimistas.

En Pirkei Avot, Ética de los Padres 5:26, dice. “Dalo vuelta para un lado y para el otro, porque todo está en ella”. Rabí Ben Bagbag se refiere a la sabiduría en la Torá. Rav Pliskin analizó profundamente el tema del aliento y nos otorgó 69 capítulos, 69 enfoques diferentes para alentarnos a nosotros mismos y a quienes nos rodean.

Muchas personas van por la vida sintiendo que son unos perdedores y que no desarrollaron su potencial o que son incapaces de tener éxito. ¿Por qué? Eso fue lo que les dijeron sus padres y sus maestros… y ellos lo siguen creyendo. Ellos tienen un casete (o para la generación joven, un archivo digital) que les repite todo el tiempo mensajes negativos. Somos lo que pensamos. Tanto si piensas que puedes hacerlo como si piensas que no puedes hacerlo… ¡tienes razón!

Tenemos que ser sumamente cuidadosos con lo que decimos a nuestros hijos, a nuestra familia, a nuestros amigos y a los extraños. Rav Pliskin escribe: “Cuando utilizas tu poder de las palabras para hacer que alguien se sienta bien, efectúas un acto de bondad. Te elevas espiritual y emocionalmente. Haces un amigo o fortaleces una amistad que ya existía. Cumples una gran mitzvá. Eres un factor positivo en la vida de otra persona. Cuando alguien usa mal el poder de las palabras para hacer que otro se sienta mal, es un acto de maldad e incluso de crueldad. Se degrada a sí mismo espiritual y emocionalmente. Crea un enemigo o fortalece el odio. Comete una grave transgresión. Es un factor negativo en la vida de otra persona”.

Rav Pliskin escribió: “Lo que cuenta es lo crees en este momento sobre ti mismo, sobre tus capacidades y tus talentos. En el pasado, no creer en ti mismo te impidió tener éxito. Pero si te hablas a ti mismo y te alientas ahora puedes tener éxito. Y si no encuentras la forma de alentarte a ti mismo, abre los oídos y escucha los mensajes de aliento de los demás”.

Cada persona tiene el potencial de desarrollar su grandeza interior. Cualquiera que tenga una actitud negativa hacia la vida simplemente está a un paso de distancia de transformar su vida. Pero ese pensamiento tiene que ser sincero. Para la persona que lo dice debe ser completamente real y no sólo algo de la boca hacia afuera.

Un pensamiento que funcionó para muchas personas es: ‘cada día estoy más agradecido, me siento más dichoso y soy más bondadoso’. Para integrar e internalizar esta idea, es necesario estar dispuesto a repetirla una y otra vez, muchas veces cada día. Quien esté dispuesto a pagar el precio de repetir con consistencia un pensamiento positivo, mejorará la calidad de su vida”.

Yo sólo cité unos pocos párrafos. El aliento es vital para nuestra vida. ¡También el libro lo es!

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La porción semanal de la Torá

Behalotjá, Números 8:1 – 12:16

Se le ordena a Aharón encender la menorá, los levitas se purifican para el servicio en el Tabernáculo (se entrenan entre los 25 y los 30 años y sirven entre los 30 y los 50 años). Se celebra el primer Pésaj después de salir de Egipto. Dios instruye al pueblo judío viajar por el desierto cuando la nube que siempre los acompañaba se eleva sobre el Tabernáculo, y acampar cuando la nube descienda. Se le ordena a Moshé hacer dos trompetas de plata para tocar antes de las batallas o para proclamar un iom tov (una festividad).

El pueblo se dirige hacia el desierto de Parán y en ese período se rebelan dos veces contra el liderazgo Divino. La segunda vez se quejan del sabor aburrido del maná y de no tener carne en el desierto. Dios envía cantidades masivas de codornices y quienes se rebelaron mueren.

Moshé le pide a su suegro, Itró, que viaje con ellos por el desierto, pero Itró regresa a Midián.

Miriam, la hermana de Moshé, habla lashón hará (palabras difamatorias) sobre Moshé. Ella se enferma de tzaráat (una enfermedad mística de la piel que indica que la persona habló de forma indebida de otra persona), y durante una semana debe alejarse del campamento.

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Devar Torá

 

Basado en Growth Through Torah de Rav Zelig Pliskin

La Torá dice:

“Y el pueblo se quejaba malévolamente en los oídos de Dios” (Números 11:1).

¿Por qué se quejaba el pueblo?

Rashi comenta que cuando el pueblo se quejó no tenía una causa real para quejarse. Simplemente estaban buscando una excusa para separarse de Dios. Al encontrar lo que sonaba como una queja, se sintieron justificados para mantenerse alejados de Hashem.

Cuando alguien entiende todo lo que Hashem hace por él, no tiene una actitud de queja. Habrá momentos en los que tendrá necesidades no satisfechas y períodos de sufrimiento. Ese es el momento para actuar y para rezar.

Sin embargo, quejarse es un error. El tema subyacente a quien se queja no es necesariamente que desea que la situación mejore, sino que desea tener los beneficios de la queja: sentirse libre de obligaciones por todo lo bueno que la otra persona (o Dios) ha hecho. En definitiva, la persona que va por la vida quejándose no valora lo bueno que hay en su vida.

Cuando uno sólo presta atención a lo que le falta, cierra los ojos ante lo que tiene. No importa cuánto tengas, siempre habrá algo de lo que podrás quejarte si lo buscas lo suficiente. Esta actitud no es sólo un medio a través del cual uno vuelve miserable su propia vida, sino también una contradicción directa con nuestra obligación de ser agradecidos con Dios. Cualquiera que tenga esta actitud negativa debe esforzarse conscientemente para construir el hábito de valorar lo que tiene y lo que le sucede. Esto es crucial tanto por razones espirituales como para su felicidad en la vida. ¡En especial esto se aplica a la relación con tu esposo/a!

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Encendido de Velas

Israel: 14 de junio

Fuera de Israel: 21 de junio

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 7:06
Barcelona 9:10 – Bogotá 5:51 - Buenos Aires 5:33
Caracas 6:33 - Ciudad de México 7:59 - Guatemala 6:16
Los Ángeles 7:50 – Madrid – 9:30 PM
Miami 7:57 - Montevideo 5:22 – Nueva York 8:13
Panamá 6:21 - San José (Costa Rica) 5:41 – Santiago 5:24

Cita de la semana

Nada se abre “por error” con más frecuencia que la boca.

Shabat shalom, Rav Kalman Packouz


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