¡Buen día! ¿Dónde está Dios? ¿Alguna vez pensaste, o conociste a alguien que dijo: ‘¡Busqué por todos lados, y nunca vi a Dios! ¿Cómo puede ser que no veamos Sus acciones ni lo escuchemos?”? Hay muchas formas de responder a esta pregunta. A continuación te ofrezco una respuesta lógica filosófica de Rav David Fohrman, de acuerdo con la filosofía espiritual jasídica.

Rav Fohrman es el autor de The Exodus You Almost Passed Over, un maravilloso y esclarecedor análisis de la historia del Éxodo de los judíos de Egipto. Rav Fohrman es un erudito original y creativo que busca respuestas en el texto. Cuando él enseña algo, no puedo evitar preguntarme: “¿Por qué nunca se me ocurrió formular esa pregunta?” o “¡Vaya! Esa pregunta siempre me molestó y hasta ahora nunca logré entenderla”. Su sitio web AlephBeta.org ofrece cursos sobre temas que abarcan las mayores preguntas de la vida y brindan respuestas basadas en evidencia significativa que son intelectual y emocionalmente satisfactorias, además de ser relevantes para la vida actual. Rav Fohrman escribe:

Hace algunos años conversé con un amigo que estaba orgulloso de considerarse un ateo. Él comenzó con uno de sus temas favoritos: “¿Dónde está Dios? Si Dios realmente existe, ¿cómo puede ser que tú y yo no podamos verlo?”

Le dije que me hacía acordar al pequeño sombrero y el pequeño zapato preguntando dónde está Parker.

Por supuesto, me estaba refiriendo a las fichas del juego ‘Monopoly’, el juego de bienes raíces creado por los Hermanos Parker. Si alguna vez jugaste, sabes que el juego cuenta con toda clase de fichas que se pueden elegir para representarte. Puedes ser el automóvil, el dedal, el pequeño sombrero o el pequeño zapato. Imagina una discusión entre el pequeño sombrero y el pequeño zapato, girando fielmente alrededor del tablero de Monopoly por enésima vez.

Cuando el pequeño sombrero pasa por un hotel que pertenece a uno de sus oponentes, le pregunta la pequeño zapato: ‘Dime… ¿tú crees en Parker?’.

El pequeño zapato lo mira sorprendido. El pequeño sombrero le explica: ‘Ya sabes… Mira allí, al borde del tablero. Allí dice en grandes letras negras: ‘Creado por los hermanos Parker’. ¿Tú lo crees? ¿Tú crees en Parker?’. El pequeño zapato le responde: ‘Sí, supongo que sí. ¿Y tú?’

Entonces el pequeño sombrero le responde, con bastante frustración: ‘Mira, hace tiempo que estoy aquí. Cada semana paso por la “salida” y recojo mis $200. Estuve en la Avenida Reina Victoria, en la Puerta del Sol, en todas partes… Lo he visto todo. Y nunca vi a Parker. En todo este tiempo, nunca lo encontré. Por lo tanto, no creo en Parker. Soy ateo de Parker.

Si pudieras decir algo a esta altura de la conversación, ¿qué le dirías al pequeño sombrero? Le dirías: ‘Querido sombrerito, buscas a Parker en los lugares equivocados. Parker no vive en el tablero. ¡Él creó el tablero!’.

El creador de un sistema no vive dentro de ese sistema. Como creador, tú puedes interactuar con el sistema que creaste: puedes fijar las reglas con las cuales funciona. Puedes decretar que cada ficha reciba $200 cuando pasa por el casillero de salida y que cuando un jugador recibe la tarjeta que dice “VE DIRECTO A PRISIÓN”, entonces ese jugador deba ir a prisión. Todo eso lo puede hacer el creador. Pero el creador no vive en el tablero. Ese no es su lugar natural. El tablero es el medio establecido para los creados, no para el Creador.

En el caso de la humanidad, el tablero es el universo, el mundo de espacio y tiempo en el que nos encontramos. Cuando buscamos alrededor del universo y exigimos tocar, sentir o ver al Creador, estamos buscando en el lugar equivocado; estamos tratando al Creador como si fuera uno de nosotros. El universo es el lugar hecho para las criaturas; no es el domicilio natural del Creador”. (The Exodus You Almost Passed Over, páginas 54-56).

La respuesta de la filosofía espiritual jasídica: Reb Simja Bunim de Pesijsha le preguntó a Reb Mendel de Kotzk: “¿Dónde está Dios?”. Reb Mendel le respondió: “Todo el mundo está lleno de Su gloria”. Reb Simja Bunim volvió a repetirle la pregunta. Un poco sorprendido, Reb Mendel le dijo: “No hay ningún lugar en donde Él no esté”. La tercera vez que Reb Simja Bunim repitió exactamente la misma pregunta, Reb Mendel le respondió: “Si mis respuesta son le satisfacen, por favor dígamelo usted”. Reb Simja Bunim le respondió: “Dios puede encontrarse donde lo dejan entrar”.

La porción semanal de la Torá

Bejukotai, Levítico 26:3 – 27:34

La porción de la Torá enumera las bendiciones que veremos en este mundo en respuesta a nuestros buenos actos.

Luego continúa con la tojajá, palabras de reproche: “Pero si ustedes no me escuchan y no llevan a cabo todos estos mandamientos…”. Hay siete series de siete castigos cada una. Queda claro que Dios no castiga por el castigo mismo; Él desea llamarnos la atención para que analicemos nuestro comportamiento, reconozcamos nuestros errores y corrijamos nuestro camino. Dios no desea destruirnos y nunca anulará Su pacto con nosotros. Esta es la garantía de Dios al pueblo judío: “…no los despreciaré ni los rechazaré para exterminarlos a fin de anular Mi pacto con ellos, ya que Yo soy Hashem, su Dios” (Levítico 26:44-45). Él desea evitar que nos asimilemos tanto que terminemos desapareciendo como nación. Recomiendo leer Levítico 26:14-45.

Muchas religiones colocan la base de su fe en promesas alejadas. El Talmud enseña: “El que desea mentir dice que sus testigos están lejos”. Por ejemplo: “Tengo testigos de que devolví el dinero que te debía, pero justo ahora están de viaje en Europa”, o “Ten fe en nuestra religión y llegarás al Cielo”.

Si bien el judaísmo cree en una vida después de la vida en este mundo, un Mundo Venidero, la Torá no hace promesas “alejadas”. La Torá formula declaraciones definitivas de consecuencias. La porción de esta semana dice: “Si siguen Mis decretos y preservan Mis mandamientos y los llevan a cabo, entonces Yo proveeré sus lluvias en su tiempo, y la tierra rendirá su producto y el árbol del campo rendirá su fruto. La trilla les durará hasta la vendimia y la vendimia durará hasta la siembra; comerán su pan con provecho y habitarán en seguridad sobre su tierra. Yo daré paz en la tierra y ustedes se asentarán sin nadie que los amedrente… Los haré fructificar y los incrementaré…”.

La porción culmina con las instrucciones relativas a los regalos al Templo, la valuación y redención de animales, casas, campos… y finalmente el segundo diezmo y el diezmo de los animales. ¡De esta manera termina el Libro de Levítico!

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Devar Torá

Basado en Twerski on Chumash por Rav Abraham J. Twerski

La Torá dice:

“Si siguen Mis decretos y preservan Mis mandamientos y los llevan a cabo” (Levítico 26:3)

La traducción literal del versículo es: “Si andan en Mis decretos”. Rav Simja Bunim de Pesijsha señala que mientras que los ángeles celestiales no progresan en santidad sino que siempre permanecen en el estado en que fueron creados, el hombre no debe permanecer estático sino que tiene que avanzar espiritualmente cada día de su vida. A esto se refiere el profeta al decir: “Si andas en mis caminos y guardas Mi manto… te daré libre acceso entre estos inmóviles (ángeles)” (Zejariá 3:7). Dios nos permitió tener “movimiento”, es decir crecer en espiritualidad en contraste con los ángeles que permaneces estáticos.

La cosa es que no es posible mantenerse en un lugar. Si somos descuidados y no avanzamos espiritualmente, esa falta nos hace retroceder espiritualmente. Estamos en constante movimiento. Si no nos movemos hacia adelante, caemos hacia atrás. Las palabras de la Torá son precisas. No es suficiente simplemente con observar las mitzvot (los mandamientos). Debemos hacerlo de tal forma que progresemos espiritualmente.

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Encendido de Velas

24 de mayo

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 6:55
Barcelona 8:53 – Bogotá 5:45 - Buenos Aires 5:37
Caracas 6:26 - Ciudad de México 7:53 - Guatemala 6:10
Los Ángeles 7:41 – Madrid – 9:14 PM
Miami 7:50 - Montevideo 5:26 – Nueva York 8:02
Panamá 6:14 - San José (Costa Rica) 5:34 – Santiago 5:27

Cita de la semana

Si nunca admites que estás equivocado, quiere decir que ahora no eres más sabio de lo que eras antes…

 

Shabat Shalom  Rav Kalman Packouz

 


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