¡Buen día! Hace muchos años vivió en Israel una pareja que tenía una niña pequeña. Como la madre temía que la niña viajara sola en el transporte público, la enviaron a una escuela religiosa que quedaba cerca de su hogar, a pesar de que ellos no eran religiosos. Allí la niña descubrió la belleza de la Torá y del Shabat. La niña todo el tiempo le pedía a su madre que encendiera las velas de Shabat y la madre le prometía que lo haría, pero nunca lo hacía. Ella regresaba a la casa los viernes demasiado tarde o salía con su esposo y nunca estaba a la hora en que se debían encender las velas.

La niña decidió que ella misma encendería las velas. Fue a un almacén del barrio y pidió dos velas. Como el dueño del almacén sabía que no era una familia religiosa, imaginó que la niña deseaba velas de iortzait (las velas que se encienden el día del aniversario del fallecimiento de los parientes cercanos), porque incluso los judíos más alejados encienden estas velas. Cuando se estaba por poner el sol el viernes los padres no estaban, así que la niña encendió las velas.

Al regresar a la casa, los padres se sorprendieron al ver encendidas dos velas de iortzait. Despertaron a la pequeña y le preguntaron qué significaban esas velas. Medio dormida, la niña les dijo: “Como ustedes no iban a encenderlas para mí, yo las encendí para ustedes”.

No sé cómo terminó la historia. Quizás la madre comenzó a encender las velas de Shabat a partir de ese día. ¡Espero que sí! Si los padres desean que sus hijos amen ser judíos y que eventualmente se casen con alguien judío, tienen que brindarles a sus hijos un cálido hogar judío. Sus actos y sus actitudes son la herencia de sus hijos. Si amas el judaísmo y lo vives, también tu hijo seguirá tu camino. Shabat es esencial y probablemente es el mejor lugar para comenzar.

A menudo los padres se preguntan por qué sus hijos no tienen hacia el judaísmo los mismos sentimientos afectuosos que tienen ellos. La respuesta es simple: las emociones y los sentimientos no se transmiten por el ADN. Somos producto de nuestras experiencias; por eso sentimos y creemos de la forma en que lo hacemos. Hablar filosóficamente y valorar intelectualmente no llega al corazón del niño y no puede transferir a la siguiente generación el amor por el judaísmo. Si queremos que nuestros hijos tengan sentimientos positivos sobre su judaísmo, es necesario que experimenten eso en el hogar, que sientan la alegría y que tomen parte en la misma.

Entonces, ¿cómo logramos llevar el Shabat a nuestro hogar? Aquí hay algunos aspectos básicos que se pueden comenzar a incorporar a nuestro estilo de vida casi sin sentir dolor: 1) la madre enciende las velas de Shabat 2) el padre hace Kidush (una plegaria sobre una copa de vino para santificar el día del Shabat) 3) Una cena de Shabat con dos jalot (pan especial trenzado). Yo recomiendo no responder el teléfono ni encender la radio ni el televisor por lo menos durante la comida, para preservar la atmósfera. ¡A partir de allí se puede seguir construyendo!

Llevar el Shabat a tu hogar puede ser difícil si nunca lo has observado en la casa de otra persona. ¿Quizás conoces a alguien que cuida Shabat y que puede invitarlos a ser sus huéspedes? Créeme, a la gente que observa el Shabat le encanta tener invitados. Es muy bueno tener un ejemplo a seguir.

En Aishlatino puedes encontrar una guía paso a paso para saber qué debes hacer y también para entender el significado de cada paso.

Comencé con una historia sobre el encendido de las velas y quiero terminar con un bello pensamiento sobre el encendido de las velas. Esto lo escribió el Rav Abraham J. Twerski en su libro De generación en generación: “El hecho de encender una vela está repleto de simbolismo. Hay actos que hacemos completamente para nosotros mismos y otros actos que pueden ser totalmente altruistas. Sin embargo, generar luz desafía estas limitaciones. Yo puedo encender la luz para mí mismo pero no puedo contener la luz, porque inevitablemente ella ilumina la habitación también para los demás. Si creo luz para beneficiar a otro, yo también puedo ver mejor.

Qué mejor manera de comenzar el Shabat, el último escalón en el proceso de creación del universo y su máximo objetivo, que encender velas, un acto que simbólicamente une a los habitantes del mundo. Nadie puede ser una isla; lo que yo hago te afecta a ti y lo que tú haces influye sobre mí. Si comprendemos esto, entenderemos por qué en la literatura rabínica se considera que encender velas es esencial para que haya shalom bait, paz en el hogar. El disenso sólo puede tener lugar cuando los individuos creen que están separados, que son diferentes y que cada uno puede hacer lo que quiere, sin ningún contacto con los demás”.

***

La porción semanal de la Torá

Bamidbar, Números 4:21 – 7:89

La porción de esta semana incluye más descripciones de las tareas de los levitas. Se le instruye a Moshé purificar el campamento en preparación para la inauguración del Mishkán, del Santuario portable.

Se enumeran cuatro leyes relativas a los cohanim: 1) restitución de la propiedad robada cuando el dueño falleció y no hay herederos directos… en este caso la herencia pasa a los cohanim. 2) Si un hombre sospecha que su mujer fue infiel, la lleva ante los cohanim para la ceremonia de clarificación de Sotá 3) Si una persona decide abstenerse del mundo material y consagrarse exclusivamente al servicio de Dios convirtiéndose en un nazir (asumiendo los votos de abstenerse de beber vino o productos derivados de las uvas, evitar tener contacto con cadáveres y no cortarse el cabello), al completar su promesa debe presentarse ante el cohen 4) se les instruye a los cohanim bendecir al pueblo con la bendición: “Que Hashem te bendiga y te proteja. Que Hashem te ilumine con Su presencia y te agracie. Que Hashem dirija Su presencia hacia ti y te conceda la paz.

Se erige el Mishkán y se lo inaugura el primero de nisán del segundo año después del Éxodo. Los líderes de las tribus se unen y donan carretas y bueyes pata transportar el Mishkán. Durante los doce días de la dedicación, sucesivamente el líder de cada tribu lleva de regalo utensilios de oro y plata, sacrificios animales y ofrendas de harina. Los líderes de todas las tribus llevan exactamente los mismos regalos.

***

Devar Torá

 

Basado en Growth Through Torah de Rav Zelig Pliskin

La Torá dice:

“Y luego el nazir puede beber vino” (Números 6:20)

Después de haber completado todo el proceso que describe la Torá, el nazir puede volver a beber vino. ¿Por qué en este versículo la Torá sigue llamando a la persona un nazir si ya no está más en el estado de ser un nazir? El Alshij explica que cuando una persona pasa un período de treinta días siendo un nazir, se eleva a un alto nivel de espiritualidad. Ahora está en tal nivel que incluso si bebe vino bebe como una persona en el nivel espiritual de un nazir.

Dos personas pueden beber vino y el significado detrás de su comportamiento puede ser completamente diferente. Los siguientes incidentes ilustran esto con claridad:

Al avión en el que viajaba el Rav Mordejai Gifter, quien fue Rosh Ieshivá de Telz, se le incendió un motor y el capitán anunció que efectuarían un aterrizaje de emergencia en una ciudad cercana. Uno de los pasajeros llamó a la azafata: “¡Por lo menos denme un último trago antes de morir!”. Una persona que se identifica por completo con su cuerpo y no con su alma mantiene esta actitud incluso en el último minuto de su vida. (El avión aterrizó sin problemas y nadie murió).

Segunda historia: Un erudito de Torá vivía una vida de ascetismo y se negaba muchos de los placeres de la vida. Cuando estaba en su lecho de muerte pidió: “Por favor, tráiganme un vaso de vino antes de que muera. Toda mi vida le negué a mi cuerpo los placeres físicos. Ahora quiero pedirle perdón a mi cuerpo y deseo apaciguarlo con un vaso de vino”. Esta persona recta se identificaba por completo con su alma. Su pedido de un último trago tenía la espiritualidad de un nazir.

***

Encendido de Velas

En Israel: 7 de junio

Fuera de Israel: 14 de junio

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 7:03
Barcelona 9:07 – Bogotá 5:50 - Buenos Aires 5:32
Caracas 6:31- Ciudad de México 7:58 - Guatemala 6:14
Los Ángeles 7:48 – Madrid – 9:28 PM
Miami 7:55 - Montevideo 5:21 – Nueva York 8:10
Panamá 6:19 - San José (Costa Rica) 5:39 – Santiago 5:23

Nos preparamos para esta vida como si nunca fuera a terminar y para la próxima como si nunca fuera a comenzar…

Shabat shalom, Rav Kalman Packouz


Para suscribirte a la serie Shabat Shalom Semanal, haz clic aquí