¡Buen día! Cada día tomamos decisiones, reaccionamos, interactuamos, hacemos actos de bondad. A menudo ni siquiera recordamos nuestros buenos actos y muy pocas veces comprendemos el impacto que tienen en la vida de otra persona o incluso en nuestras propias vidas. Esta semana quiero compartir con ustedes una maravillosa historia que escuché de Rav Shmuel Dishon. Es una historia que nos da energía para ayudar a los demás.

Era el año 1917. Los comunistas habían tomado Rusia y comenzaban su tiránica campaña para borrar la religión y el judaísmo. Un Rabino de Minsk, Rav Shía, prometió que sin importar lo que le costara, él continuaría llevando adelante una vida de mitzvot (seguiría cumpliendo los mandamientos de Dios) y ayudaría a otros a cumplir la Torá. Después de 4 años en los que inexplicablemente no sufrió ninguna interferencia de los comunistas, el Rabino fue “invitado” a una entrevista con la Chejka, la policía secreta. Como sabía lo que implicaba esa invitación, él puso sus asuntos en orden, se despidió de su familia y se preparó para lo peor.

En la sede de la policía secreta, lo hicieron entrar a una habitación. El interrogador lo saludó cordialmente en ídish: “Rav Shía, ¿quiere sentarse?”. ¡Esa no era la forma en que le habían descrito las interrogaciones las personas que las habían sobrevivido! Al ver que el Rabino se mostraba indeciso, el interrogador le dijo: “Por favor, siéntese”. Entonces le preguntó: “Rav Shía, ¿quizás a usted y a su familia les gustaría irse a Palestina?”. Rav Shía no sabía qué responder. Si decía que sí, entonces lo considerarían un ciudadano desleal. Decidió no responder.

Al ver que no avanzaban en ninguna dirección, el interrogador se acercó a un cajón y sacó una carpeta muy gruesa que colocó delante del Rabino. “Rav Shía, este es su archivo. Allí está todo registrado detalladamente… cada mitzvá, cada niño al que le enseñó, cada brit milá que hizo”. Rav Shía miró la carpeta y tembló.

"Rav Shía durante los últimos cuatro años estuve a cargo de su caso. Yo fui quien lo protegió. Ahora me han ascendido de cargo y no hay manera en que pueda estar a salvo con semejante archivo. Lo mejor que puedo hacer por usted es ayudarlo para que su familia se vaya a Palestina. Veo que no me ha reconocido…”. Entonces el interrogador le dijo al Rabino su nombre y él se estremeció. El interrogador era el hijo de un Rabino famoso que había fallecido muy joven.

El interrogador continuó diciéndole: “Quiero que sepa por qué lo he protegido. Cuando mi padre falleció, mi familia pasó momentos muy difíciles. Un viernes, antes de Shabat, mi madre llegó corriendo a su casa llevándome en sus brazos. Ella le dijo: ‘¡Rav Shía! ¿Qué vamos a hacer? ¡No nos queda nada en la casa!’. Usted ya estaba vestido con su saco largo de Shabat y tenía un bello reloj de oro con una cadena. Sin dudarlo ni un instante, le dio a mi madre su reloj. ¡Durante varios meses vivimos gracias al dinero que obtuvimos a cambio del reloj y yo nunca lo he olvidado!”.

Rav Dishon concluyó su historia diciendo: “No pienses que cuando ayudas a alguien sólo estás ayudando a otro… ¡A veces también te ayudas a ti mismo!”

 

CADA VEZ

Cada vez que actúas con amabilidad,

en el mundo hay más bondad.

Cada vez que eres compasivo,

el mundo tiene más compasión.

Cada vez que le sonríes a alguien,

el mundo es un lugar más alegre.

Cada vez que das dinero para caridad,

el mundo es un lugar más caritativo.

Cada vez que calmas a alguien que está enojado,

el mundo es un lugar más agradable.

Cada vez que juzgas a alguien para bien,

haces que el mundo sea un lugar mejor para vivir.

Cada vez que ayudas a transformar

la preocupación de alguien en serenidad,

el mundo se vuelve un lugar más sereno.

Cada vez que alientas a alguien

a hacer algo por los demás,

creas un patrón para construir un mundo mejor.

De Kindness – Changing people’s lives for the better,

por Rav Zelig Pliskin

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La porción semanal de la Torá

Vaietzé, Génesis 28:10 – 32:3

Esta semana encontramos las pruebas y las tribulaciones que sufrió Iaakov al vivir y trabajar para su suegro, Laván. Iaakov aceptó trabajar cuidando el rebaño de Laván durante siete años para poder casarse con Rajel, pero en la ceremonia de casamiento Laván cambió a sus hijas. Por esta razón tenemos la ceremonia del badeken (“cubrimiento”), en la cual el novio observa el rostro de su novia para asegurarse que se casa con la mujer correcta antes de cubrirle el rostro con el velo.

Cuando Iaakov trató de recibir su pago, Laván cambió una y otra vez las condiciones. Después de 20 años, Dios le dijo a Iaakov que había llegado el momento de regresar a la tierra de Canaán. Iaakov y su familia partieron de forma oculta, pero Laván los persiguió y se quejó. La historia termina con bendiciones entre Iaakov y Laván.

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Devar Torá

Basado en “Growth Through Torah” por el Rav Zelig Pliskin

La Torá dice:

“Y Iaakov observó el semblante de Laván, y he aquí que no era hacia él como lo había sido en días anteriores” (Génesis 31:2)

¿Qué aprendemos de este versículo?

Aquí aprendemos la importancia de ser capaces de reconocer el estado emocional de otra persona a partir de sus expresiones faciales. Laván no le dijo a Iaakov ninguna palabra desagradable. No hubo nada verbal que comunicara que Laván sentía resentimiento o animosidad contra Iaakov. Sin embargo, Iaakov fue sensible a la expresión del rostro de Laván.

Especialmente con las personas que vemos regularmente, debemos prestar atención a las señales que transmiten respecto a si alguien les agrada o no. Al incrementar nuestra sensibilidad para detectar estas diferencias, seremos capaces de entender cuando decimos algo que ofende o lastima los sentimientos de otra persona.

También podemos aprender cuán cuidadosos debemos ser con nuestras propias expresiones faciales. Esto es así en especial cuando hablamos de algo muy sensible que puede herir los sentimientos de la otra persona. No debemos provocar sufrimiento a otra persona ni siquiera con un gesto.

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Encendido de Velas

6 de diciembre

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 4:00
Barcelona 5:03 – Bogotá 5:25 - Buenos Aires 7:38
Caracas 5:46 - Guatemala 5:14 – Lima 6:05 PM
Los Ángeles 4:25 – Madrid - 5:30 - Ciudad de México 5:39
Miami 5:11 - Montevideo 7:29 - Nueva York 4:10
Panamá 5:39 - San José (Costa Rica) 4:56 – Santiago 7:23

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"Si deseas encontrar miseria en la vida, busca la justicia y rectitud; si quieres encontrar felicidad, nunca dejes pasar una oportunidad de hacer un buen acto o de expresar gratitud”

 

Rav Kalman Packouz

Shabat shalom, Rav Kalman Packouz