¡Buen día! Mark Twain escribió un artículo fascinante en la revista Harper’s en el año 1897, “Sobre los judíos”. En el epílogo, concluye diciendo:

"Los egipcios, los babilonios y los persas se elevaron, llenaron el planeta con sonido y esplendor y después desaparecieron como si hubieran sido parte de un sueño. Después aparecieron los griegos y los romanos e hicieron mucho ruido, pero también desaparecieron. Otros pueblos surgieron y mantuvieron su antorcha en alto por algún tiempo, pero finalmente se les apagó y ahora viven en la obscuridad o ya no existen. El judío los vio a todos, les ganó a todos y ahora sigue siendo lo que siempre fue. No exhibe decadencia ni enfermedades por los años, no se han debilitado sus parte ni tampoco han disminuido sus energías; se mantiene alerta y su mente agresiva no se ha adormecido. Todas las cosas son mortales, excepto el judío; todas las demás fuerzas pasan, pero él se mantiene. ¿Cuál es el secreto de su inmortalidad?”.

Si Twain hubiera mirado la Torá y los profetas, hubiese encontrado las siguientes profecías que se refieren al pacto eterno entre Dios y el pueblo judío. Las profecías de eternidad respaldadas por Dios son el secreto de la inmortalidad del pueblo judío. Estas son:

"Estableceré Mi pacto entre Mí y ti, y entre tu descendencia después de ti a través de sus generaciones como pacto perpetuo, para ser Dios para ti y para tu descendencia después de ti”. (Génesis 17:7)

"Pero también, a pesar de esto, mientras estén en la tierra de sus enemigos Yo no los habré despreciado ni los habré rechazado para exterminarlos a fin de anular Mi pacto con ellos, ya que Yo soy Hashem su Dios. Recordaré para ellos el pacto con los ancestros a los que saqué de la tierra de Egipto ante los ojos de las naciones para ser Dios para ellos. Yo soy Hashem”. (Levítico 26:44-45)

"Y las montañas podrán alejarse, y podrán moverse las colinas, pero Mi misericordia no se alejará de ti ni será anulado Mi pacto de paz, dice Hashem, Quien tiene compasión de ti”. (Isaías 54:10)

"Y en cuanto a Mí, este es Mi pacto con ellos, dice Hashem. Mi espíritu que reposa sobre ti y Mis palabras que he puesto en tu boca, no se apartarán de tu boca ni de la boca de tu simiente, ni de la boca de la simiente de tu simiente, dice Hashem, desde ahora y por siempre”. (Isaías 59:21).

"Así dice Hashem, Quién estableció al sol por luz durante el día, y las leyes de la luna y las estrellas por luz de noche, Quién agita el mar para que rujan sus olas y cuyo Nombre es Hashem de los ejércitos: si estas ordenanzas se apartaran de ante Mí, dice Hashem, también cesará la simiente de Israel, que dejará de ser nación ante Mí por siempre”. (Jeremías 31:34-35)

"Pero tú no temas, Oh Iaakov Mi siervo, y tú no desmayes, Oh Israel, porque he aquí que te salvaré desde lejos y a tu simiente, de la tierra de su cautiverio. Y Iaakov estará otra vez tranquilo y no habrá quién le espante. No temas, Oh Iaakov, siervo Mío, dice Hashem, porque estoy contigo y porque haré que terminen todas las naciones donde te he llevado, pero no haré que termines tú, y te corregiré, más no te destruiré”. (Jeremías 46:27-28)

Cuentan que el rey Luis XIV le pidió al filósofo Pascal que le diera una prueba de una fuerza sobrenatural en el mundo. “Los judíos, Majestad… los judíos”, le respondió Pascal.

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Vaishlaj, Génesis 32:4 – 36:43

En el viaje de regreso a Canaán, Iaakov se encuentra con su hermano Esav. Iaakov lucha con el ángel. Cuando llegan a Shejem, Shejem, el hijo de Jamor el hitita (heredero de la ciudad de Shejem), viola a Dina, la hija de Iaakov. Los hermanos de Dina, Shimon y Levy, masacran a los hombres de Shejem. Muere Rivká. Dios le da a Iaakov un nombre adicional: “Israel” y reafirma la bendición que dio a Abraham respecto a que la tierra de Canaán (Israel) será entregada a sus descendientes. Rajel muere al dar a luz a Biniamín. Se enumeran los 12 hijos de Iaakov. Fallece Itzjak. Se registra el linaje de Esav y el de Seir el Horita. Finalmente se crónica la sucesión de los reyes de Edom.

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Devar Torá

Basado en “Growth Through Torah” por el Rav Zelig Pliskin

La Torá dice:

“Y (Iaakov) ordenó (a sus mensajeros) diciendo: Esto es lo que deben decir a mi amo, a Esav… Esto es lo que dijo tu siervo Iaakov: ‘Con Laván habité y me he demorado hasta ahora’” (Génesis 32:5)

¿Qué aprendemos de este versículo?

El Or HaJaim explica que la intención de Iaakov al decirle esto a Esav era mostrarle su amor fraterno por él. Cuando dos personas se aman mutuamente, uno comparte con el otro todas las cosas que le ocurren. Esto incluye tanto las cosas buenas como los infortunios. Compartir esta información es un signo de cercanía y por esta razón Iaakov le contó a Esav sobre las cosas buenas y malas que había experimentado.

Este es un principio importante para alguien que desea acercarse a otra persona. Cuando te abres y compartes tus experiencias de vida, eso desarrolla cercanía y amistad. Es posible conocer a alguien durante muchos años sin llegar realmente a conocerlo. Cuando compartes información personal con los demás, adquieres una conexión emocional. Si bien uno debe tener cuidado de no relatar información que pueda constituir lashón hará o que pueda provocar dificultades, un nivel de comunicación profunda es un requisito necesario para que haya cercanía.

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6 de diciembre

(O consultar: www.aishlatino.com/sh/hedv/109619944.html)

Jerusalem 4:01
Barcelona 5:04 – Bogotá 5:28 - Buenos Aires 7:44
Caracas 5:49 - Guatemala 5:16 – Lima 6:09 PM
Los Ángeles 4:26 – Madrid - 5:30 - Ciudad de México 5:41
Miami 5:13 - Montevideo 7:34 - Nueva York 4:10
Panamá 5:42 - San José (Costa Rica) 4:59 – Santiago 7:29

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"Suerte” es el apodo que como algunas personas le dan a Dios