Hay un viejo dicho: "El tiempo es dinero". Todos sabemos muy bien que la vida es la suma total de todos nuestros momentos en el tiempo. Por lo tanto, "el tiempo es vida". De forma transitiva, concluimos que la vida es dinero. Esto puede ser muy cierto en ciertos segmentos de la sociedad, cuyo único objetivo en la vida es alcanzar el éxito económico.

Pero nosotros somos más sabios. Entendemos que para vivir una vida llena de significado, debemos involucrarnos a diario en actividades espirituales. ¿Cómo hacemos para evitar caer en la carrera de la acumulación de dinero? El primer Rashi de Bejukotai, la parashá semanal, nos da la clave:

Si se conducen de acuerdo con Mis leyes y observan Mis mandamientos, brindaré sus lluvias en los momentos adecuados, la tierra dará su producto y los árboles del campo producirán su fruto (Vaikrá 26:3-4)

Rashi explica la frase “si se conducen de acuerdo con Mis leyes”: Esto significa amelut baTorá, que debemos esforzarnos en la Torá.

¿Por qué es tan importante esforzarse en la Torá?

La parashá describe las grandes recompensas y beneficios que podemos recibir si seguimos la Torá, las Instrucciones Divinas para la Vida. La primera frase del primer versículo es el paso inicial necesario para cumplir la Torá en su completitud y recibir las bendiciones de Dios. Esta frase nos dice que debemos esforzarnos en la Torá.

¿Qué ocurre si no nos esforzamos en la Torá? Rashi (26:14, traducción no literal) explica: Si no te esfuerzas y no estudias, no observarás las leyes. Luego denigrarás a quienes cumplen los mandamientos, odiarás a los eruditos de Torá, impedirás que otros cumplan y negarás lo que les ordené, hasta que eventualmente llegues a rechazar la creencia en Dios.

Este trágico espiral descendiente comienza inocentemente con una simple falta de esfuerzo en la Torá. Ten en cuenta que una persona puede ser muy dedicada y consistente en su estudio de Torá, pero que no esforzarse en ella. El trabajo y el esfuerzo exigen que uno tenga un gran interés en el estudio de la Torá y que se esfuerce mucho para sumergirse en su profundidad.

Si yo realmente deseara ganar dinero en la bolsa de valores, no me conformaría con un entendimiento simple de las técnicas de compra-venta y de inversiones. Debería saber absolutamente todo sobre las acciones. Mucho más aún respecto a la Torá. El estudio superficial puede ser un comienzo maravilloso, pero no es suficiente. Debemos tratar de entender la Torá en sus niveles más profundos, de acuerdo con las capacidades de cada uno. Si uno estudia sin sumergirse en las profundidades, muestra cierta carencia en el interés en lo que la Torá tiene para decir. Es por esto que no debemos simplemente estudiar, sino también esforzarnos. Debemos tener amelut baTorá.

¿Esto nos hace sentir deprimidos? ¿Cómo es posible realmente esforzarse en la Torá? Una cosa es cuando eres un estudiante de ieshivá y puedes pasar 10 horas al día estudiando Torá. Pero, ¿qué hace quien tiene que trabajar para sustentarse? ¿Hay alguna forma de esforzarse en la Torá cuando se cuenta con una cantidad limitada de tiempo?

Sí, la hay. La verdad es que sólo formulamos esta pregunta porque no entendemos el significado real de amelut, esfuerzo.

Pirkei Avot dice: “Minimiza tu trabajo y ocúpate en la Torá” (4:12) y “Haz que el estudio de la Torá sea lo fundamental” (1:15). ¿Qué significan estas palabras de los Sabios? Podemos entender estas declaraciones en referencia a los estudiantes de ieshivá, quienes pueden estudiar todo el día. Con certeza, ellos pueden hacer que la Torá sea lo principal y no tienen que trabajar. Sin embargo, los Sabios dirigieron sus palabras a todos los judíos. ¿Cómo puede una persona trabajadora minimizar su trabajo?

La clave está en la actitud. No depende de la cantidad de tiempo, sino del enfoque. Un estudiante de ieshivá puede estudiar Torá durante 10 horas y, aún así, no hacer de la Torá su prioridad. Si después de un largo día de estudio llega a casa y mira apasionadamente un partido de fútbol, con más entusiasmo que el que tiene al estudiar Torá, para él lo más importante es el fútbol y no la Torá. No es amel y no se esfuerza en la Torá. Sus preocupaciones reales no involucran a la Torá.

Por otro lado, si un empresario trabaja duro todo el día y al llegar a casa por la noche estudia con gran entusiasmo dos o tres horas; o se levanta a las cinco de la mañana para comenzar su día deseando apasionadamente estudiar Torá, entonces se esfuerza por la Torá. Incluso si la persona está sumamente involucrada en su trabajo y sólo tiene cinco minutos al día para estudiar, pero durante todo el día ansía que lleguen esos cinco minutos porque la Torá es tan importante para él, es un amel en Torá.

La clave está en la calidad del tiempo de estudio y en la forma de ver el mundo más que en la cantidad de tiempo invertida.

Con la actitud correcta, se puede hasta ser amel beTorá sin estudiar. Esto lo entendemos si analizamos el primer versículo y el comentario de Rashi citado anteriormente.

La frase “si te conduces de acuerdo con Mis leyes” se refiere al esfuerzo en la Torá. Esto le habla a todo el pueblo judío. Tanto si eres un estudiante de ieshivá como un erudito en Torá, debes esforzarte en Torá. El esfuerzo no se define en base a la cantidad de horas invertidas, sino a la calidad del tiempo dedicado al estudio.

Además, nada indica que este versículo les hable específicamente a los hombres, sino que parece dirigirse también a las mujeres. Sin embargo, sabemos que las mujeres técnicamente no están obligadas a estudiar Torá más allá de lo que tiene para ellas aplicación práctica (Por supuesto, las mujeres reciben una gran recompensa si eligen estudiar Torá. Una explicación completa sobre la relación entre las mujeres y la mitzvá de estudiar Torá está más allá del alcance de este ensayo). Entonces, ¿cómo se puede esperar que cumplan el mandamiento de esforzarse en la Torá, si no deben estudiarla? Es obvio que lo que conjeturamos es cierto. Esforzarse en la Torá significa entender que la Torá es el aspecto más importante de tu vida. Esto incluye tanto a quienes estudian como a quienes apoyan y alientan a quienes estudian.

Incluso si una mujer no estudia, ella se esfuerza en la Torá al hacer que su vida gire en torno a la Torá y al ayudar a quienes estudian Torá. Esta idea se aplicaría también a hombres que no tienen tiempo para estudiar en profundidad, pero que apoyan financieramente a quienes se esfuerzan en la Torá. Se considera que los hombres que apoyan económicamente a quienes estudian, también se esfuerzan en la Torá.

Esfuérzate en la Torá. Estudia Torá con seriedad. No estudies superficialmente.

Apoya emocional y económicamente a quienes estudian Torá.

Al esforzarnos por la Torá y dejar atrás la carrera por el dinero, vivimos una vida llena de significado.