Lot y la insubordinación

Muchas veces olvidamos aprender lecciones de las personalidades bíblicas menos famosas, como Lot.

"¿Quién es Lot?"

Lot es el sobrino de Abraham y la parashá de esta semana describe su firme dedicación a su tío Abraham.

Y Lot fue con él – Vayélej itó Lot (Génesis 12:4).

Abraham cumplió la orden de abandonar su cómoda patria, su lugar de nacimiento y su familia para viajar a Israel. Lot decidió unirse a Abraham en esa difícil tarea.

Luego, cuando Abraham se ve forzado a partir de Israel e ir a Egipto para sobrevivir a la hambruna, una vez más Lot lo sigue tanto en el viaje a Egipto como al regresar a Israel. Sin embargo, la Torá se refiere a las acciones de Lot con una leve y sutil diferencia. Esta sutileza demostrará la transformación de Lot.

La Torá declara:

Abraham subió de Egipto con su esposa y todo lo que poseía, y Lot con él - VeLot Imo (Génesis 13:1).

En la traducción, la diferencia ni siquiera se nota. En español ambas palabras significan "con él". Sin embargo, en el texto hebreo, la primera oración dice itó, mientras que la segunda dice imó. La Torá nunca elige palabras o expresiones al azar. ¿Por qué estas dos expresiones, que aparentan ser iguales, usan dos palabras diferentes?

Para responder, primero debemos analizar la personalidad de Lot en general, prestando atención a otros lugares de Lej Lejá en los que Lot exhibe un comportamiento extraño.

Más adelante, Lot se vuelve rico, al igual que Abraham (Génesis 13:2-12). Surge una disputa entre los pastores de Abraham y los de Lot sobre la poca tierra que hay para pastar. Abraham le dice a Lot que ya no pueden vivir juntos y que deben separarse para que ambos tengan suficiente tierra. Lot acepta de inmediato.

Pregunta: ¿No era Lot un estudiante cercano de Abraham? ¿No fue esa la razón por la que Lot abandonó su cómoda tierra patria y siguió a Abraham? ¿Qué harías si tu anciano, sabio y respetado mentor te informara sobre una disputa entre tus trabajadores y los de él? ¿No tratarías de solucionar las cosas para poder continuar a toda costa a su lado? ¿Por qué Lot no hizo eso? ¿No te sentirías avergonzado ante tu mentor? ¿Por qué Lot no se avergonzó?

Hay otro comportamiento confuso en Lot. Todo el capítulo 14 describe una Guerra Mundial en la que Abraham entró, luchó y ayudó a vencer a favor de Lot. ¿Por qué se metió Abraham en esa guerra? El versículo 14 nos dice:

Abraham escuchó que su pariente (Lot) había sido tomado cautivo y armó a sus hombres… y los persiguió hasta la tierra de Dan.

Al final del capítulo, vemos que Abraham recibe palabras de gratitud y la oferta de regalos de los diversos reyes para los que luchó y a quienes ayudó a ganar la guerra. Sin embargo, en ninguna parte encontramos alguna muestra de gratitud de Lot. Ni palabras de agradecimiento, ni una conversación entre Lot y Abraham.

Incluso sin tener en cuenta que era el mentor de Lot, Abraham acababa de salvarle la vida, pero Lot ni siquiera se lo agradece…

Volvamos a las dos palabras hebreas que significan "con": imó vs. itó. Sí, ambas palabras significan "con". Pero en hebreo, la raíz de itó es la palabra et. La palabra et se usa para preceder un sujeto poniendo énfasis en el mismo. En su esencia, et indica subordinación. Originalmente, cuando Lot estuvo con Abraham, sabía cuál era su rol. Abraham era el maestro, el líder sabio y talentoso. Lot era el estudiante fiel y capaz.

Para lograr el éxito en cualquier cosa, uno tiene que conocer sus talentos y limitaciones. Imagina un delantero en fútbol que cree ser defensor. O un talentoso mecánico de autos que piensa que es el gerente de la empresa. Esas personas no sólo fracasarán en sus posiciones soñadas, sino también en los trabajos para los que sí tienen talento.

Lot pasó de una perspectiva adecuada de itó, subordinación, a una desastrosa de imó. Imó significa estar al mismo nivel que el otro. Cuando Lot volvió de Egipto cargado de riquezas, se convirtió en imó. Ya no se consideró subordinado a Abraham.

Como ocurrió con tantas otras personas en la historia mundial, su nueva riqueza y poder destruyeron la perspectiva de Lot. Ahora se sentía tan importante como Abraham. Esto también explica por qué huyó ante la primera oportunidad que se le presentó: él no quería depender constantemente de la dirección de Abraham. Era hora de que él guiara a otros. Quería liberarse de las cadenas de tener un mentor.

Incluso cuando en la guerra Abraham arriesgó su vida por Lot, él se negó a reconocer que le debía algo a Abraham. Si lo hubiera hecho, habría tenido que considerarse nuevamente subordinado a Abraham, algo que no podía admitir.

Todos somos Lot en algún momento. Podemos ser necios y no reconocer que nuestros compañeros o jefes, nuestras parejas o amigos, tienen realmente más experiencia o talento en ciertas áreas. Es importante saber cuándo liderar, pero igualmente importante es saber cuándo debemos subordinarnos a otros y ser felices con nuestros roles secundarios.

Al fin de cuentas, ¿qué sería un talentoso delantero sin una buena defensa subordinada?