"Harás la bata del Efod completamente de lana turquesa… En la parte inferior harás granadas de lana turquesa, lana púrpura y lana carmesí, alrededor de todo el borde inferior; y entre ellas [harás] campanillas de oro alrededor" (1).

Una de las vestimentas del Kohén Gadol (Sumo Sacerdote) era el Meil, una bata adornada con campanas que sonaba por donde fuera que el Kohén Gadol caminara. La Guemará en Arajin explica cómo cada una de las vestimentas del Kohén Gadol expiaba por un pecado en particular; el Meil expiaba por el pecado de lashón hará (difamación). La Guemará explica que el Meil, que hacia un kol (sonido) alto, servía de expiación por el pecado de lashón hará que también hace un kol alto.

Sin embargo, la Guemará trae una baraita que aparentemente contradeciría esta idea (2), la cual dice que el Ketóret (incienso) que era usado en el Tabernáculo servía de expiación por el pecado de lashón hará, y responde que hay dos tipos diferentes de lashón hará; el Ketóret expía por una forma más silenciosa de lashón hara, cuando quien habla esconde sus sentimientos, y por lo tanto, la víctima del lashón hará no sabe que hay alguien que lo está criticando. Por otro lado, el Meil expía por el lashón hará que hace una persona cuando no oculta sus sentimientos hacia la víctima, en cuyo caso es muy probable que la víctima esté consciente de lo que se dice de ella (3).

Sin embargo, esta explicación de la Guemará pareciera presentarnos otra dificultad: ¿Por qué es necesario que hayan dos funciones separadas en el Mishkán para expiar por el pecado de lashón hará? ¿Por qué no puede el Meil o el Ketóret expiar tanto el lashón haráen voz alta’ como el ‘silencioso’? Es más, pareciera ser que el lashón haráen voz alta’ es mucho más nocivo que el ‘silencioso’ y por lo tanto, si el Meil tiene el poder para expiar el primero, entonces también debería tener el poder para expiar el segundo.

Para responder esta pregunta es necesario entender más en profundidad los aspectos negativos de estas dos formas de lashón hará: el lashón haráen voz alta’ es muy dañino porque la víctima está consciente de que hay alguien que habla mal de él y, naturalmente, eso le causa un gran dolor. En este aspecto, el lashón haráen voz alta’ se considera más destructivo que su contraparte silenciosa.

Sin embargo, hay un aspecto en el cual el lashón hará ‘silencioso’ es más pernicioso: este tipo de lashón hara está caraceterizado por el hecho de que el perpetrador de esta grave transgresión es hipócrita con la víctima; frente a ella es muy amigable pero, por detrás, la difama sin piedad y le pide al oyente que no revele sus sentimientos verdaderos hacia la víctima. Dado que la víctima es completamente ignorante del lashón hará con el que está siendo mancillada, no se esfuerza para protegerse de esos ataques, los cuales continúan sin descanso. En contraste, la víctima de lashón haráen voz alta’ tiene grandes posibilidades de enterarse que alguien está diciendo lashón hará sobre él y, consecuentemente, tiene la opción de cambiar.

Con esta explicación podemos entender por qué hacen falta dos funciones separadas en el Mishkán para expiar el pecado de lashón hará: ambos tienen un aspecto en el que son más nocivos que el otro. En consecuencia, mientras que el Meil tiene la capacidad para expiar el aspecto ‘en voz alta’ del lashón hará, no puede expiar los rasgos perniciosos del tipo ‘silencioso’. De la misma forma, el Ketóret puede expiar los rasgos perniciosos del lashón hará ‘silencioso’, pero no puede hacerlo en las áreas en las cuales el lashón hará ‘en voz alta’ es más nocivo.

Lo más sorprendente de esta explicación es que, en algunos aspectos, hablar lashón hará 'silencioso' es peor que hacerlo descaradamente. El Jafetz Jaim explica que hablar lashón hará 'silencioso' también puede involucrar una transgresión de la mitzvá "no odies a tu hermano en tu corazón" (lo tisné et ajija bilvaveja (4)). En su sentido simple, uno transgrede esta mitzvá sólo cuando alberga odio en su corazón y no se lo revela a nadie, ni siquiera al sujeto de su odio. Sin embargo, si uno expresa el odio incluso de manera negativa, entonces no estará transgrediendo 'lo tisné' ya que no albergó el odio en su corazón (5).

El Jafetz Jaim explica que esa no es la única manera de transgredir dicha prohibición; una persona puede odiar a su prójimo y contárselo a otros, pero actuar con él amistosamente. En este caso, escribe el Jafetz Jaim, también estará transgrediendo 'no albergar odio en el corazón', y explica que, en esencia, esta transgresión ocurre cuando el sujeto odiado no puede protegerse a sí mismo de la persona que lo odia. En consecuencia, si el que odia le oculta sus sentimientos al odiado entonces será culpable de 'lo tisné' incluso si les cuenta a otros sobre su odio.

Aprendemos del Jafetz Jaim que el lashón hará 'silencioso' tiene un aspecto particularmente insidioso, ya que la víctima es incapaz de protegerse de los bombardeos silenciosos que recibe.

Hay muchas ocasiones en la vida en las que una persona se puede sentir desagrada por alguien; obviamente esta aversión no justifica hablar lashón hará. Aprendemos también de la Guemará en Arajin que la hipocresía hace que el lashón hará sea más destructivo. Nuestros sabios nos enseñan que los hermanos de Iosef se equivocaron al odiarlo, pero les dan crédito por no haber sido hipócritas con él.

La lección que aprendemos del comportamiento de los hermanos hacia Yosef es que, si bien odiar a alguien está mal, mucho peor es ocultar ese odio y hablar mal de él a sus espaldas; ese modo de actuar sólo causa enemistad y discordia. Lo ideal es intentar resolver la situación hablando con calma y razonablemente con el sujeto odiado y esforzarse para resolver el asunto con madurez.

Si uno actúa con honestidad y franqueza entonces podrá mejorar mucho sus relaciones con quienes lo rodean.


Notas:

(1) Tetzavé 28:31-34.

(2) Una fuente que data del tiempo de la Mishná.

(3) Arajin 16a. Rav Itzjak Berkovits explicó a qué se refiere la Guemará en relación a lashón hará ‘en voz alta’ y ‘silencioso’.

(4) Kedoshim 19:17.

(5) Ver Rambam, Hiljot Deot Cap.6, Halajot 5-6; Rambán y Rashbam, Kedoshim 19:17. De más está decir que está prohibido expresar el odio de manera hostil, como gritándole o golpeando al prójimo.