Preguntó Iaakov y dijo: "Por favor, declara tu nombre". Él [el ángel] dijo: "¿Por qué preguntas por mi nombre?" (Génesis 32:30)

Durante la noche, Iaakov luchó con el ángel de Esav y resultó victorioso. Al llegar la mañana, el ángel le pidió a Iaakov que lo liberara, pero Iaakov se negó a hacerlo a menos que el ángel lo bendijera. El ángel le informó a Iaakov que su nombre cambiaría por Israel. "¿Y cuál es tu nombre?", le preguntó Iaakov al ángel. Pero el ángel le respondió con una pregunta enigmática: "¿Por qué preguntas por mi nombre?"

¿Qué implica este diálogo?

De acuerdo con nuestros Sabios, este era el ángel guardián de Esav, también conocido como el Satán o como el ietzer hará, la inclinación al mal. Rav Leib Chasman explica que, dado que el nombre de una persona o de un ser refleja su esencia, cuando Iaakov le preguntó al ángel cuál era su nombre de hecho estaba tratando de descubrir su esencia. De hecho, le estaba diciendo: "¿Qué es lo que eres, ietzer hará? ¿Qué es lo que te da fuerza? ¿Cuál es el secreto de tu poder sobre las personas?

El ángel le respondió: "¿Por qué preguntas por mi nombre?". Rav Leib Chasman explica que, en otras palabras, el ángel le dijo que no tiene sentido formular esa pregunta. El ietzer hará no es una realidad, sino sólo un producto de la imaginación. Es una imagen que se evoca en la mente cuando una persona se ve consumida por el deseo. Pero en realidad no existe una entidad separada llamada ietzer hará. Es la persona misma.

A veces, una persona está acostada en la oscuridad y ve una enorme sombra sobre la pared. Se siente aterrorizada. Quizás es un oso o un intruso. Pero entonces enciende la luz y ve que no hay nada, sólo era obra de su imaginación demasiado productiva. Esto es el ietzer hará, una sombra en la noche, una imagen de la fantasía, sin ninguna realidad, sin ninguna esencia. Cuando enciendes la luz, descubres que allí nunca hubo nada.

Rav Jaim Dov Keller ofrece una interpretación diferente al diálogo entre Iaakov y el ángel. Él interpreta la pregunta de Iaakov en el mismo sentido que Rav Chasman. Iaakov quiso saber cuál era la esencia del ietzer hará, porque quiso advertirles a sus descendientes para que se fortalecieran conta este formidable enemigo.

"¿Por qué preguntas por mi nombre?", le respondió el ángel. "No tiene sentido preparar a tus descendientes para sus encuentros conmigo. Mi misión es poner a prueba a las personas, y para hacerlo cambio mi forma en cada generación. Las situaciones cambian, las tentaciones cambian y yo cambio. En una generación, la tentación puede ser la idolatría, y allí es donde concentro mis esfuerzos. En otra generación, puede tratarse de las herejías de lo que llamaron el iluminismo, y allí concentro mis esfuerzos. Siempre tomo una forma diferente y cambio mi esencia. Decirte ahora mi nombre no ayudará a tus descendientes en el futuro".

En mi opinión, en nuestra época la forma que adoptó el ietzer hará es la búsqueda de riqueza y de placeres terrenales. El materialismo es el emblema de nuestra generación. Y ese camaleón conocido como el ietzer hará trabaja activamente para promoverlo.