Y sucederá que si escuchan Mis mandamientos que Yo les ordeno hoy, para que amen a Hashem vuestro Dios, y le sirvan con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma”. (Deuteronomio 11:13)

Pregunta:

¿Por qué anteriormente está escrito “Amarás a Hashem tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones” (Deuteronomio 6:5), y ahora en cambio sólo dice que debemos servirle con todo nuestro corazón y nuestra alma? ¿Qué pasó con nuestras posesiones?

Respuesta:

La Guemará en Brajot (35b) presenta una contradicción entre dos versículos. Por un lado está escrito “y cosecharás tus granos, tu vino y tu aceite” (Deuteronomio 11:14), es decir tú con tus propias manos deberás ocuparte de la cosecha. Mientras que en otro lugar está escrito “Este libro de la Torá nunca deberá dejar tu boca” (Yehoshua 1:8). De este último versículo aprendemos que uno debería estar siempre ocupado del estudio de Torá, esto implica dejar de lado todas las demás actividades mundanas, ¿cómo entonces podemos dedicarnos a cosechar?

El Nefesh Hajaim explica que la Torá hace una distinción entre el pueblo judío como grupo y los individuos dentro del pueblo que están en un plano espiritual más elevado.

Por un lado, no es realista esperar que todo judío esté en un nivel tan elevado que sea capaz de ignorar por completo sus necesidades financieras, centrándose exclusivamente en su estudio de Torá. Para el público en general, ganar un sustento de manera honrada así como está escrito “y cosecharás tus granos, tu vino y tu aceite” y estudiar Torá en ciertos momentos fijos durante el día, es considerado 'el cumplimento de la voluntad de Dios'. El Nefesh HaJaim señala que precisamente por eso cuando la Torá habla en plural: “para que amen a Hashem vuestro Dios, y le sirvan con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma” (Deuteronomio 11:13), no hay una exigencia de sacrificar las posesiones materiales, ya que ésta es la directiva para las masas.

Sin embargo, para aquellos individuos que están en un nivel espiritual más elevado, tal comportamiento es considerado menos de lo que pueden lograr, y por lo tanto, es como que no estuvieran realizando la voluntad de Dios. Ellos deben dedicarse al estudio de Torá constantemente así como está escrito en el libro de Yehoshua, y deben confiar en que Hashem proveerá sus necesidades. Por esto cuando la Torá habla en singular, es decir, cuando le habla a estos individuos especiales, ordena “Amarás a Hashem tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones” (Deuteronomio 6:5).

Fuentes: Nefesh HaJaim, 1:8.