Éstos son los descendientes de Aarón y Moshé el día en que Hashem le habló a Moshé en el Monte Sinaí. Éstos son los nombres de los hijos de Aarón, el primogénito era Nadab, y Abihu, Elazar e Itamar” (Números 3:1-2)

Pregunta:

En un comienzo, la Torá aparentemente tenía la intención de mencionar tanto a los descendientes de Moshé como de Aarón, sin embargo, después de mencionar a los hijos de Aarón, la Torá pasa rápidamente a otro tema y no habla de los hijos de Moshé. ¿Por qué la Torá se expresó de esta manera?

Respuesta:

Rashi explica que la intención de la Torá era referirse a los hijos de Aarón como si también ellos fuesen descendientes de Moshé ya que él les enseñó Torá. Y agrega que de aquí podemos aprender que quien enseña Torá a alguien, la Torá considera como si realmente existiera un vínculo paternal de carácter espiritual entre maestro y alumno.

Ahora bien, en relación a los hijos de Aarón podemos preguntar, ¿por qué sólo ellos son considerados "descendientes de Moshé" y no así todo el resto de los integrantes del pueblo judío que también aprendieron directamente de Moshé?

El Maharal responde que si bien Moshé le enseñó Torá a todos, ciertamente se tomó un tiempo extra y puso un esfuerzo extra para enseñarle a sus sobrinos, los hijos de su hermano Aarón. Y es precisamente esa cualidad de ir "un paso más allá", de poner un esfuerzo extra, lo que determina la relación entre un padre y un hijo.

La definición de padre (o madre) en el contexto de una relación es 'aquel que está dispuesto a ir un paso más alla en todo'. Para un padre no existen horarios, no existen límites a la hora de dar, no existen concesiones; un padre siempre está dispuesto a ir un paso más allá cuando se trata de sus hijos.

Lo que se desprende de acá es que el vínculo paternal en términos espirituales al cual se refiere la Torá se establece únicamente en el momento en que el maestro está dispuesto a ir 'un paso más allá' en su relación maestro/alumno. La preocupación extra por el otro, el estar dispuesto a poner un esfuerzo extra en la relación es lo que determina finalmente la 'descendencia espiritual' a la cual se alude en este contexto.

Fuentes: Rashi y Maharal, comentario a Números 3:1.