Cuando un hombre tome una nueva esposa, no saldrá al ejército, ni será obligado en ningún sentido, estará libre durante un año y alegrará a la mujer con la que se casó”. (Deuteronomio 24:5)

Pregunta:

¿Por qué un hombre recién casado está exento de ir a la guerra y no puede ser obligado en ningún sentido? ¿Por qué el resto de la sociedad tiene que arriesgarse por él y hacer sacrificios mientras él permanece cómodamente en su casa durante un año?

Respuesta:

De acuerdo al Rambam la pregunta es aún más fuerte, él escribe en relación al recién casado (ver Leyes de reyes y sus guerras 7:11): “Durante todo el año, no debe proveer agua ni comida, arreglar los caminos, resguardar los muros, pagar impuestos de defensa, y nada será impuesto sobre él, ya que está escrito ‘no saldrá al ejército, ni será obligado en ningún sentido’, esto enseña que hay dos prohibiciones involucradas, no debe proveer para las necesidades de la ciudad ni para las necesidades de las tropas”.

¿Por qué esta persona no contribuye a la sociedad durante todo un año? ¿Acaso no es esto un poco injusto para el resto?

La verdad es que todo depende de la importancia que le damos al matrimonio dentro de nuestra sociedad.

El Sefer hajinuj (Mitzvá 582) explica que el recién casado ni siquiera puede salir de viaje durante el primer año (si es por un periodo prolongado) ya que toda la idea es que estas dos personas que acaban de contraer matrimonio creen un vínculo y construyan un relación duradera. Y agrega que si el hombre se dedica a su mujer al comienzo de la relación y establece una conexión con ella, entonces, el amor se arraigará en su corazón y no se desviará detrás de otras mujeres.

En pocas palabras la voluntad de Hashem es que estas dos personas formen un hogar estable, y, para que el matrimonio sea sólido y comience con una base firme, se necesita un año entero para que estas dos personas —que no se conocen entre sí— construyan un lazo significativo y duradero. Como ella es nueva para él y la relación aún no tiene raíces fuertes, si él la deja de lado en este momento, es posible que el vínculo entre ellos se rompa para siempre. Por lo tanto, este hombre no puede alejarse de ella durante el primer año si es que esto pondrá en peligro su unión matrimonial.

Cuando una nueva pareja contrae matrimonio, nosotros le deseamos a los recién casados que tengan el mérito de construir un bait neemán beIsrael ‘una casa fiel a los valores de la Torá dentro del pueblo judío’, ya que esta es la base de todo el pueblo judío. Nuestros Sabios dicen que un hogar judío fiel a los valores de la Torá es como una réplica en miniatura del Sagrado Templo.

Ahora bien, la única manera de lograr esto es sentando bases sólidas. La Torá estableció que el primer año de matrimonio es crucial para lograr esto, en él se sentarán las bases de un bait neemán. Durante este tiempo, las necesidades públicas deben ser cubiertas por el resto ya que el interés a largo plazo de toda la sociedad es que este nuevo matrimonio sea sólido y duradero. Visto desde esta perspectiva no es para nada injusto, puesto que en última instancia, en el judaísmo, esta unión es la base de toda la sociedad.

Fuentes: Sefer hajinuj, Ki Tetzé, Mitzvá 582.