Reprochable aquel que no mantenga con firmeza las palabras de esta Torá para realizarlas(Deuteronomio 27:26)

Pregunta:

¿Por que el versículo agrega al final “para realizarlas”? ¿No es redundante acaso decir que tenemos que mantener con firmeza las palabras de la Torá y que además debemos realizarlas?

Respuesta:

Es muy fácil llegar a concluir que para mantener con firmeza las palabras de la Torá, es decir, para resguardar su mensaje y preservar su existencia, no necesitamos necesariamente cumplir las mitzvot que están escritas en ella.

De hecho, muchas personas llegan equivocadamente a esta conclusión y se convierten en lo que algunos llaman “judíos de corazón”, esto es, una persona que piensa que es posible practicar el judaísmo sólo dentro de su corazón, pero que no cumple activamente con las mitzvot de la Torá; se siente judío en su interior, pero alguien que lo ve desde afuera no podría distinguir si es judío o no.

Sin embargo, es un error creer que la Torá puede resguardarse manteniendo solamente “el espíritu de la ley” sin acompañar estas buenas intenciones con actos concretos. Es lo mismo que decirle a tu pareja que la amas, pero nunca acompañar estas palabras con acciones concretas. ¿Cuánto puede durar el amor entre dos personas que no hacen activamente nada el uno para el otro? ¿Acaso este amor puede mantenerse con firmeza en el tiempo? ¡Claro que no! Y lo mismo aplica para las palabras de la Torá.

Es por eso que la aparente redundancia del versículo nos enseña que la única —literalmente la única— manera de mantener con firmeza las palabras de la Torá es realizarlas, es decir, cumpliendo las mitzvot que están detalladas en ella.

No te equivoques, no importa cuánto lo intentes o en cuántos lugares busques, no existe otra manera, mecanismo o fórmula que pueda perpetuar su mensaje ni asegurar su existencia. Si no cumplimos las mitzvot de la Torá, ésta simplemente no puede mantenerse en el tiempo con firmeza.

Fuentes: Ktav Sofer, Ki Tavó (divur hamatjil “Od yesh lomar”).