Estas palabras [de Torá] que yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón”. (Deuteronomio 6:6)

Pregunta:

¿Por qué está escrito que estás palabras estarán “sobre” tu corazón, no sería mejor acaso que estuvieran “dentro” de tu corazón?

Respuesta:

Si bien es cierto que lo mejor sería que la persona pusiera las palabras de Torá “dentro” de su corazón y no “sobre” su corazón, esto no siempre es posible. La realidad es que muchas veces hacemos las cosas en “piloto automático” y no sentimos absolutamente nada. Esto aplica a nuestro cumplimiento de Mitzvot, nuestra Tefilá (rezo) y estudio de Torá.

Sin embargo, explica el Shem MiShmuel (Rav Shmuel Bornsztain), esto no debería desanimarnos. Ya que a nosotros sólo nos corresponde hacer nuestra parte. ¿Cómo así?

La mayoría de las veces el corazón está cerrado, y es muy difícil hacer entrar las palabras de Torá dentro de él. Sin embargo, la persona no debe desistir y decir “voy a dejar todo de lado ya que no siento nada”. ¡Al contrario! Nosotros debemos hacer nuestra parte sin preocuparnos de lo que sentimos, debemos poner estas palabras de Torá, aunque sea de manera inerte como si fueran una “piedra”, sobre nuestro corazón. De esta manera, cuando llegue un momento de inspiración y nuestro corazón se abra, entonces, estas palabras que estaban sobre él, ingresarán inmediatamente.

Pero por el contrario, si nosotros no hacemos nuestra parte y no ponemos (aunque sea de manera inerte) estas palabras sobre nuestro corazón sino que las dejamos de lado, entonces, en el momento en que nuestro corazón se abra, no habrá nada encima de él que pueda ingresar.

Fuentes: Shem MiShmuel, comentario a parashat Vaetjanán, año 5677.