Jorge pasó esa mañana por la escuela judía tal como lo hacía todos los días en su camino al trabajo. Esta vez, la ventana estaba abierta totalmente y Jorge se detuvo unos minutos para escuchar al rabino Levi explicar: “Mis queridos niños, ahora debemos describir las hermosas vestimentas del Sumo Sacerdote de Israel”. La descripción que siguió dejó a Jorge asombrado. “¡Qué hermoso atuendo!” declaró. “Si eso es judaísmo entonces, tal vez yo también puedo ser parte de ellos”.

A la mañana siguiente Jorge estaba esperando en línea en la oficina del rabino Shamai, el encargado de la corte rabínica judía. Mientras esperaba escuchó una discusión entre su amigo Miguel y el rabino. “Me gustaría convertirme al judaísmo con una condición,” dijo Miguel, “¡Si puede enseñarme toda la Torá mientras estoy parado en un pie!”.

El rabino Shamai no estaba impresionado, “¿Le pedirías a un doctor que te enseñe sobre cirugía de cerebro, o le pedirías a un abogado que te diga cómo presentar un caso importante, mientras estás parado en un pie? ¡Esa no es la actitud correcta para enfrentar una conversión!”.

Luego fue el turno de Jorge de entrar al estudio del rabino. “A mí también me gustaría convertirme al judaísmo”, comenzó Jorge. “Escuché la descripción de las vestimentas sacerdotales y si usted me nombra Sumo Sacerdote yo inmediatamente me convierto al judaísmo”.

El rabino Shamai indicó la puerta. “¡¿Por qué toda esta gente poco sincera viene donde mí?!”.

La dirección siguiente era la del rabino Hilel, quien era reconocido por su humildad. Una vez que dos bromistas habían apostado que podían hacer enojar a Hilel. Lo llamaron cuando estaba en la ducha el viernes en la tarde para hacerle preguntas tontas, a pesar de sus esfuerzos no lograron hacerlo perder la calma.

A Miguel, Hilel le respondió: “Párate en un pie y yo te voy a decir la esencia de la Torá. “Lo que es desagradable para ti, no lo hagas a otros” (basado en Levítico 19:18) el resto son comentarios – ahora anda y estudia”.

(Esto no significa, como algunos creen, que sólo la conducta con otras personas es importante. Por el contrario, significa que nuestro respeto por Dios no debe ser nada menor que el que tenemos por las demás personas. Si no haces a otros lo que no te gusta que te hagan, entonces más aún, no le harás a Dios. ¿Cómo sabes lo que es desagradable para Dios? “¡Anda y estudia!”).

¿Cuál fue la respuesta del rabino Hilel a Jorge? Lo convirtió y luego le sugirió que antes de convertirse en Sumo Sacerdote, primero estudiara las leyes del sacerdocio. Mientras Jorge estudiaba, empezó a entender por qué él no podía ser Sumo Sacerdote. Su aprecio por el rabino Hilel creció. “El rabino Hilel sintió que Miguel y yo éramos verdaderamente sinceros, sólo que estábamos desorientados y nos ayudó a entrar en el pueblo judío”.

* * *

Ocho Prendas del Sumo Sacerdote

(1) Túnica: Hecha de lino blanco puro en tejido de crochet. Se extendía desde el cuello hasta los dedos de los pies y las muñecas, cubriendo recatadamente todo el cuerpo.

(2) Manto: Se vestía sobre la túnica, el manto era una prenda con cuatro esquinas hecho completamente de lana azul teñida con el “Jilazon”. El manto se ponía sobre la cabeza con un agujero en el medio, cocido con doble punto para que no se rompiera. En el borde de la tela colgaban campanas de oro, así como decoraciones de color rojo, azul y morado con forma de granadas. Cuando el Sumo Sacerdote caminaba, se podían oír las campanas sonar.

(3) Delantal: Se ponía sobre el manto, estaba tejido con un hilo de muchas hebras de lino blanco y lana roja, azul y morada. Además, una lámina de oro era martillada hasta que quedaba muy fina, y luego, angostos hilos como hebras se cortaban de ella para agregarse a los otros colores.

El delantal cubría la parte inferior del cuerpo y los tirantes subían y pasaban por sobre los hombros. En los dos hombros había dos piedras preciosas, en cada una estaban grabados los nombres de 6 tribus. (A pesar de que la Torá prohíbe vestir Shatnez, lana y lino en la misma prenda, este es un ejemplo de un mandamiento positivo que anula a uno negativo).

(4) Pectoral: Se vestía sobre el delantal. Era tejido de lino y 3 colores de lana, con espacios para 12 piedras preciosas ordenadas en 4 filas de 3. Las piedras estaban grabadas con cada uno de los nombres de las Doce Tribus y también tenían los nombres de los patriarcas y las palabras “tribus del Señor” – para contener todas las letras del Alef-Bet.

El pectoral estaba conectado al cinturón del delantal y amarrado con tirantes y cadenas de oro. La parte interior contenía un pergamino inscrito con un nombre cabalístico de Dios, llamado “Urim Vetumim”, que le infundía poderes místicos. Cuando el rey tenía una pregunta concerniente a la nación (tal como: “¿Debemos ir a la guerra?”), el Sumo Sacerdote se paraba enfrente del Santo Sanctorum y preguntaba. Las letras del pectoral se iluminaban en un orden específico y al descifrar el código (¡con análisis computacional, por supuesto!), él recibía la respuesta del Cielo.

(5) Cinturón: Se ponía sobre la túnica. Era muy largo y hecho de los 4 colores anteriormente mencionados. Estaba enrollado muchas veces alrededor del cuerpo, cerca del corazón.

(6) Turbante: Hecho de lino blanco, amarrado alrededor de la cabeza varias veces. El turbante del sacerdote común terminaba en punta, mientras que el turbante del Sumo Sacerdote era plano en su parte más alta.

(7) Diadema (Tzitz): Sobre el turbante, pero dejando espacio suficientes para los Tefilin había una placa de oro que estaba sobre la frente del Sumo Sacerdote. Estaba ajustada sobre el turbante y amarrada atrás de la cabeza con tiras azules. Tenía grabadas las palabras “Santo para Dios”.

(8) Pantalones: Confeccionados de lino blanco puro, iban desde la cintura hasta las rodillas. Los pantalones no se mencionan en la lista de vestimentas llamadas “honor y gloria” porque su propósito es el de “decencia común”.

Un Cohén común (sacerdote) tenía 4 prendas:

    (1) Túnica

    (2) Turbante

    (3) Cinturón

    (4) Pantalones

En Iom Kipur antes de entrar al Santo Sanctorum, el Sumo Sacerdote se cambiaba para vestir una túnica completamente blanca de lino, turbante, cinturón y pantalones. La razón por la que no vestía nada de oro era porque el oro era un recordatorio del pecado del Becerro de Oro, una muestra de idolatría que era inapropiado “mencionar” en el Santo Sanctorum.

* * *

Simbolismos de las Vestimentas (Basado en el rabino Hirsch)

(1) El oro simboliza la pureza de corazón. El lino representa el aspecto vegetal del hombre – totalmente sensorial. La lana roja corresponde al aspecto animal, ligeramente superior. La lana azul habla del aspecto celestial – espiritualidad. La lana morada es una combinación del azul y el rojo, simbolizando que el hombre es físico (animal) y espiritual (Divino).

(2) El sacerdote común representa al hombre luchando por alcanzar a Dios. La túnica tenía bordado de crochet implicando su buena disposición para alcanzar la meta final. La función del cinturón era “alistarse” (tal como en el Éxodo cuando los judíos comieron el sacrificio de Pesaj con sus cinturones puestos listos para salir de viaje.) Los turbantes terminaban en punta, como para afirmar: “¡Voy camino hacia arriba!”.

(3) El Sumo Sacerdote representaba el nivel espiritual más alto de la humanidad. Su turbante era plano – como diciendo, “¡Llegué a la cima!” (Esto es sólo simbólico y no significa que el Sumo Sacerdote era “infalible”. En el Primer Templo había grandes hombres, sin embargo en el Segundo Templo hubo un período donde la posición era vendida por el gobernador romano al mejor postor. Por supuesto cuando estos hombres inescrupulosos entraban al Santo Sanctorum en Iom Kipur, morían en el instante, y luego tenían que ser sacados a través de una cuerda amarrada a sus cinturas. A pesar de esto, ¡seguían compitiendo por el honor y privilegio de estar en frente a la presencia divina!)

(4) El lino blanco representa el aspecto meramente físico que debe ser puro e inmaculado. Por eso los pantalones “expían” (colectivamente) por las transgresiones sexuales. El turbante expía por pensamientos engreídos. Y la túnica cubría todo el cuerpo y expiaba por asesinato. Todos ellos estaban hechos de lino blanco. El primer paso a la perfección, el aspecto vegetal debe ser puro. Eso corresponde al patio exterior del Tabernáculo que estaba rodeado por cortinas de lino blanco.

(5) El cinturón y el delantal también contenían lana roja (aspecto animal), lana morada (aspecto humano) y lana azul (aspecto divino) – correspondiendo a la cubierta del Tabernáculo que contenía todos estos colores. Adicionalmente, dado que esta es la manifestación humana de estos conceptos, también contenían una franja de oro para enfatizar la pureza de corazón que se requiere para servir a Dios de forma adecuada. El cinturón expía por pensamientos inmorales y el delantal por intenciones idólatras.

(6) ¿Pero a qué conducía todo? ¿Cuál es la meta de todos los colores? El manto completamente azul – totalmente inmerso en espiritualidad – ¡de eso se trata todo!

Sin embargo, esto no significa sacrificar todos los placeres mundanos. Por el contrario, había granadas en el borde inferior del manto, enseñándonos que comemos los “frutos” de nuestros esfuerzos en este mundo (además de lo principal que se guarda para el Mundo Venidero). También en el borde inferior del manto había campanas de oro (pureza), como proclamando nuestras creencias para que todos escuchen.

El Talmud dice que el manto expiaba por el chisme y las habladurías, es por eso que el cuello tenía doble costura, aludiendo a las dos barreras que protegen la boca (los dientes y los labios). Además, las campanas hacían ruido, haciendo alusión a la expiación de los pecados cometidos con la palabra.

(7) Ahora que hemos establecido nuestra relación con Dios, llegamos al pectoral y al pueblo judío. Nos unimos con todas las tribus de Israel (¡algo como una noche de viernes en el Muro de los Lamentos!). Cada tribu es una piedra preciosa que contribuye a la nación como un todo. (Desafortunadamente nosotros no apreciamos lo que se perdió cuando las Diez Tribus se fueron a un exilio desconocido). Los tirantes que amarraban el pectoral eran azules (celestiales) y las cadenas que lo sujetaban era de oro (pureza). El pectoral expiaba por los malos juicios de las cortes.

(8) Finalmente llegamos al Santo Sanctorum la placa de oro ubicada en la frente del Sumo Sacerdote. (Que expiaba por la jutzpá). Estaba asegurada sobre el turbante con tirantes azules (celestiales), y hecha de oro sólido (pureza) y tenía inscrito “Santo para Dios”. Esa es la esencia del nivel espiritual más alto.

* * *

Vestimentas Reales

Relata el Talmud:

Cuando Alejandro Magno llegó a conquistar Jerusalem, los enemigos de los judíos hablaron mal de ellos y afirmaron que los judíos se habían rebelado. Mientras Alejandro se aproximaba a Jerusalem, el Sumo Sacerdote Shimon Ha Tzadik salió a encontrarse con él con las 8 prendas especiales.

Cuando vio esta impresionante escena, Alejandro se inclinó y reverenció al Sumo Sacerdote de Israel.

Al ver esto, los generales de Alejandro preguntaron por qué se inclinó frente al judío. Alejandro contestó, “Cada vez que voy a una batalla, veo a este hombre en un sueño la noche antes y él me asegura que voy a ser victorioso”.

Más tarde, cuando Alejandro quería poner su estatua en el Sagrado Templo – para consolidar la lealtad judía hacia él – el Sumo Sacerdote sugirió algo mejor: A cada niño que naciera ese año le llamarían “Alejandro”.

Y es así como Alex y Sender (Alexander) se convirtieron en nombre judíos.