Fecha: Primer día de Nisán, un año después del Éxodo – el 8vo día de la inauguración del tabernáculo.

Lugar: Desierto del Sinai

Escena: Después de esperar ilusionados durante 7 días una señal del cielo de que su duro trabajo había sido aceptado y sus transgresiones expiadas, el pueblo judío finalmente obtuvo su señal. Una llama bajó del cielo y consumió las ofrendas animales en el altar. La gente se sobrecogió con temor y cayeron sobre sus rostros.

    “¡Pero Nadav, mi querido hermano, no tenemos permiso para entrar al Santo Sanctorum!”, protestó Avihu.

    “¿Acaso no ves?”, respondió Nadav, “el fuego divino sólo consumió a la ofrenda animal – pero, ¿qué pasó con el incienso? Obviamente depende de nosotros. ¡No podemos sentarnos a esperar que ocurran milagros!”.

    Avihu estuvo totalmente de acuerdo. Y sugirió que se mojaran los labios con un poco de vino, “para estar de un ánimo alegre para servir a Dios adecuadamente”.

    Su hermano agregó: “No te olvides que siendo los hijos mayores de Aarón, somos la próxima generación de líderes judíos. No puedo esperar a que el tío Moshé y nuestro padre Aarón se retiren ¡para que podamos mostrarle al pueblo judío el significado de la santidad!”

A pesar que estos hermanos eran grandes hombres, ellos se sobreestimaron. Ellos no debieron haber decidido sobre un tema tan importante sin consultar primero con Moshé. Además, ellos nunca se casaron, pensando que eso iba a disminuir su habilidad de conectarse con lo espiritual.

La Torá se refiere a este conjunto de equivocaciones como “llevar un fuego extraño a Dios”. Esta actitud de “grandeza” fue central en todos sus errores y como futuros líderes judíos, Dios los hacía cumplir con estándares más estrictos. (Escuchado del Rabino Reuven Elbaz, basado en el Midrash)

* * *

La Muerte de los Hijos de Aarón

En ese momento, dos rayos de fuego bajaron del cielo y entraron en sus fosas nasales. Sus santas almas se fueron y sus cuerpos quedaron intactos. Moshé ordenó que los Levitas, sus primos, sacaran los cuerpos y la familia de Aarón continuó con las ofrendas de inauguración, a pesar de que ahora estaban de duelo.

En el día más importante de la vida de Aarón – ser inaugurado como Sumo Sacerdote de Israel – la muerte repentina de sus dos hijos fue un golpe duro. A pesar de eso, Aarón permaneció en silencio y aceptó el juicio de Dios.

Aarón reconoció esto como una expiación por su rol en el Becerro de Oro (a pesar de que su intención era ganar tiempo hasta que regresara Moshé).

Moshé confirmó la grandeza de los dos hijos de Aarón, dado que fueron elegidos como vehículo para la expiación. Moshé también dijo que Aarón hubiera perdido realmente a sus cuatro hijos, de no haber sido por el perdón parcial que Moshé logró con sus rezos.

Más adelante en la historia, cuando Moshé se da cuenta que sus instrucciones en relación a comer ciertos sacrificios no fueron cumplidas, Aarón explicó que él estaba totalmente consciente de los eventos ocurridos y que él había tomado la decisión basado en una distinción entre las ofrendas especiales de la inauguración y las regulares. Cuando Moshé escuchó esto, estuvo complacido. Esto demostraba que el silencio previo de Aarón no era porque se encontraba en un estado de shock sino que era una señal de sincera e incuestionable confianza en Dios.

* * *

Segunda Mitad del Libro de Levítico: Santidad

Pregunta: ¿Cómo mantenemos la presencia de Dios entre nosotros incluso cuando no tenemos Templo?

Respuesta: ¡Siendo santos!

Pregunta: ¿Qué es ser santo?

Respuesta: Santidad es cuando utilizamos el mundo físico como un medio, no como un fin. Cuando elevamos el materialismo al servicio de Dios.

Primer paso: ¡Comer casher!

* * *

Leyes de Cashrut

Existen aquellos que afirman que el judaísmo es principalmente una “religión de cocina”, ¡enfocada en la comida! “¿Es de leche o de carne? ¿casher para Pesaj o no?”. Muchas personas tiene dificultad con las “leyes de cashrut” en general: “¿Qué diferencia hace para Dios lo que yo ponga en mi estómago?”.

Pregunta: ¿Por qué los judíos no comen cerdo? ¿Qué tienen de malo los cerdos?

Pregunta sobre la pregunta: ¿Acaso podemos entender realmente la esencia de Dios, de los humanos e incluso de un cerdo? Sin entender su esencia, ¡no podemos entender como cierto acto de comer puede crear un obstáculo entre un judío y su Creador!

La prohibición de comer cerdo no es una ley lógica. Sino que está basada en la creencia judía básica de que toda la materia física está conectada a raíces espirituales. Cuando vemos los diez mandamientos como una prescripción del doctor, ellos adquieren un significado diferente. “¡Tú eres lo que comes!”. Nuestros hábitos alimenticios juegan un rol central en nuestras vidas y pueden influenciar nuestras personalidades de múltiples maneras. Esto es cierto tanto en el sentido médico como emocional y en otros sentidos que pueden despertarse o atenuarse por nuestra dieta.

Si Dios prohíbe ciertos animales, debe ser que el estilo de vida particular de ese animal (sucio, carnívoro, carroñero) no es el modelo que Dios quiere que emulemos. Dios quiere que nos veamos a nosotros mismos como algo más que “animales sofisticados” que limosnean su comida. Animales inofensivos como por ejemplo la gallina y la vaca son los animales casher.

El Rabino S.R. Hirsch escribe en “Horeb” que así cómo el Templo en Jerusalem se profanaba con impureza, así también nuestro propio “templo interior” se profana con comidas impuras. La comida puede alimentarnos y nutrirnos, pero el instinto animal se despierta cada vez más. Al cuerpo se le entorpece ser un instrumento del espíritu y se acerca más al animal. Tu espíritu se enfrenta a una feroz batalla y está menos equipado para pelear.

Tal como el cuerpo rechaza naturalmente la materia que considera ajena y no adecuada para el consumo humano, ¡así también tú debes rechazar lo que te impide cumplir tu santa misión como judío! Es claro que el espíritu divino en el hombre está conectado con el cuerpo. Los instintos pueden ser despertados o controlados por la gratificación del cuerpo. La claridad mental puede deteriorarse o sacrificarse, tal como los animales son agresivos o mansos, de acuerdo a la comida que consumen.

Todo esto es cierto incluso si uno no entiende la razón metafísica detrás de las leyes. ¿Acaso podemos entender las leyes de Dios? ¿Acaso conocemos la naturaleza íntima de todas las criaturas – o incluso nuestra propia naturaleza? Dios sabe todo esto y conoce tu lugar exacto en el esquema de la creación. Por eso, el Rabino Hirsch implora, sigue con las instrucciones de Dios ¡porque Él requiere que seas santo!

* * *

Evidencia de la Divinidad de la Torá

Por supuesto que el hecho de seguir las órdenes de Dios está altamente basado en la creencia en Dios y en la aceptación de la idea que Él entregó la Torá.

Una de las huellas más concretas de que Dios entregó la Torá se halla en las leyes de cashrut. Para que un animal sea casher debe tener dos signos de identificación: (1) debe tener pezuña partida y (2) debe ser rumiante (regurgitar su comida parcialmente digerida en el estómago).

Una vez que la Torá nos informa esto, es una deducción lógica que si un animal tiene sólo una de las anteriores, entonces no es casher. Sin embargo, la Torá se desvía de su camino para informarnos que sólo existe un animal que tiene pezuña partida y no es rumiante – el cerdo.

La Torá nos informa que este es el único animal en el mundo con pezuña partida que no es rumiante. Esto significa que si te encuentras un animal que nunca has visto antes y ves que tiene la pezuña partida (y sin embargo no tienes forma de saber si es rumiante o no), entonces puedes comerlo con una condición: ¡que estés seguro que no es un cerdo! ¿Por qué? ¡Porque la Torá testifica que no hay otro animal en el planeta Tierra que tenga pezuña partida y que no sea rumiante excepto el cerdo!

Esto plantea una pregunta muy interesante. ¿Cómo podría un ser humano, en la época en la que la Torá fue escrita, saber esto? Los zoólogos de hoy en día han identificado más de 5.000 diferentes especies de mamíferos. Y sólo uno, el cerdo, tiene la pezuña partida y no es rumiante. ¿Acaso Moshé conocía todos los mamíferos de todas partes del mundo? ¡Por supuesto que no! Sólo Dios podía saber eso y sólo Dios podía hacer esa afirmación en la Torá, escrita miles de años atrás.

En el apogeo de la crítica bíblica, mandaron una expedición a Australia para encontrar otras especies y desaprobar la biblia. Después de observar al canguro, al oso koala y al ornitorrinco, los investigadores seguían sin poder encontrar un animal de pezuña partida que no fuera rumiante.

* * *

Peces, Aves e Insectos

Los signos de identificación de un pez casher son “aletas” y “escamas”. El judaísmo prueba la naturaleza divina de la ley oral al señalar que la Mishná (escrita hace 2000 años) afirma categóricamente que “todos los peces que tienen escamas tienen aletas” – y no a la inversa.

¿Cómo es posible que los Sabios supieran esto?

Hace 200 años aproximadamente en Francia, se descubrió una nueva especie de pez y no podían decidir si era venenoso o no. Luego un rabino vio que tenía aletas y escamas y se ofreció a comerlo – ¡basándose en la ley de la Torá que dice que cualquier pez con estos dos signos se puede comer!

Aves: La Torá enumera los nombres de todas las aves no casher, sin dar ningún signo de identificación. Dado que no conocemos el significado exacto de todos los nombres, sólo comemos aquellas aves que tiene tradición de ser casher. La mayoría de las aves prohibidas - buitres, cuervos, halcones, águilas – son aves de rapiña.

Los insectos están prohibidos varias veces en la Torá, lo que significa que las frutas y vegetales deben ser revisados para descartar que tengan insectos, si es que existe una probabilidad de que hayan (por ejemplo, en la lechuga).

La Torá permite una especie de langosta, pero la tradición se perdió por lo que nosotros no comemos langosta. Sin embargo, algunos judíos yemenitas, ¡afirman tener una tradición de cuál langosta es casher!

* * *

La Matanza del Animal

La Torá enseña que antes de comer cualquier animal, éste debe ser matado de una forma “casher”. Se utiliza un cuchillo filoso como una navaja para cortar a través de la mayoría de la tráquea y el esófago (tubos de aire y comida). La hoja debe ser lisa sin mella y se debe cortar con presión constante sobre la hoja. La sangre sale rápidamente y el animal no siente dolor.

Si sólo se corta la mitad de los tubos, la matanza no es valida. ¡La diferencia entre casher y no casher es el pequeño balance entre 50 y 51 porciento!

Comer casher nos conecta con Dios incluso al realizar actos mundanos y físicos. La meta es santificar lo físico para Dios.