La parashá comienza con la recompensa de la kehuná (sacerdocio) que recibió Pinjas después de su valiente acto en defensa del honor de Dios al eliminar a Zimrí1, y detener la plaga que estaba diezmando al pueblo judío como consecuencia de su pecado con las mujeres de Midián2.

La parashá termina con una larga descripción de los sacrificios diarios, de Shabat y de Iom Tov3.

La secuencia de los temas en la parashá deja claro cómo es lógico pasar de un tema al siguiente. Después de detallar la recompensa de Pinjas y la venganza que debían cobrarse contra el pueblo de Midián, los versículos describen cómo Hashem le ordenó a Moshé censar el pueblo judío después de que la plaga eliminara a una gran cantidad de sus miembros4. Una vez terminado este último censo antes del ingreso a la Tierra de Israel, Hashem le ordena a Moshé dividir la tierra entre el pueblo de forma proporcional al tamaño de cada tribu5. Cuando este último tema se organiza y el pueblo está listo para entrar a la tierra, Hashem le dice a Moshé que llegó el momento en que él debe morir y que Iehoshúa, el discípulo principal de Moshé, asuma el cargo6. Inmediatamente después de esto viene la explicación de los sacrificios, lo cual se entiende porque es el aspecto central de estar en la Tierra de Israel.

Sin embargo, no podemos dejar de preguntarnos si no existe una conexión más directa y sustancial entre los temas con los que la parashá comienza y termina.

Para comenzar, los cohanim son quienes realizan el servicio en el Beit Hamikdash, y Pinjás recibió el elevado estatus de la kehuná. Este ya es un factor razonable que conecta a ambos temas.

Pero quizás la siguiente pregunta profundizará aún más nuestro entendimiento del tema. ¿Qué tiene el servicio que hace que sea una recompensa tan adecuada para el valiente acto de Pinjas de lekadesh Shem Shamáim, de santificar el Nombre de Dios, y salvar al pueblo judío de mayor destrucción?

El versículo describe el regalo de la kehuná como un brit shalom, un pacto de paz.

Nuestros Sabios enseñan que el primero y más grandioso de los kohanim, Aharón Hacohén, fue por excelencia el ohev shalom verodef shalom, quien ama la paz y busca la paz7. Pareciera que el estatus de kehuná está intrínsecamente ligado al atributo de shalom.

Los Sabios también nos dicen que los sacrificios traen shalom (paz) entre Hashem y Sus criaturas8. Al cumplir Su voluntad al llevar sacrificios, obtenemos Su gracia9. La pregunta que muchos harán es: ¿Por qué esta mitzvá en particular? ¿No cumplimos la voluntad de Dios cuando hacemos cualquier mitzvá de la Torá? Entonces, ¿qué tiene de especial la mitzvá de llevar sacrificios para generar esta relación armoniosa entre el Creador y Sus criaturas?

El Rambán escribe que el hecho de llevar un sacrificio es equiparable a sacrificarse a uno mismo a Hashem. El individuo que lleva el sacrificio debe entender que el animal tomó su lugar y que en realidad él mismo debería haber sido sacrificado a Hashem10. Pero dado que la voluntad de Hashem es que vivamos y crezcamos11 y no que nos sacrifiquemos a Él, esto es lo más cerca que podemos llegar a esa completa y absoluta entrega.

A partir de esta explicación de la mitzvá de los sacrificios, podemos entender por qué es esta mitzvá en particular la que genera un favor especial y forja una relación profunda y armoniosa entre el Creador y Sus criaturas.

Cuando el pueblo judío pecó con las mujeres de Midián, eso causó un gran disgusto a Hashem. Cuando Pinjas llevó a cabo su poderoso acto de lekadesh Shem Shamáim, restauró el delicado equilibrio de shalom entre Hashem y Su pueblo.

A Pinjas no le resultó simple hacer lo que hizo. El hombre al que eliminó era un jefe de alto rango y muchas personas censuraron con severidad a Pinjas por su "audacia". De hecho, no es para nada una exageración decir que Pinjas arriesgó su propia vida al actuar. Pero estuvo dispuesto a hacerlo. Estuvo por completo dispuesto a sacrificar su propia vida para lekadesh Shem Shamáim y restaurar la relación armoniosa entre Hashem y Su pueblo.

En este sentido, la parashá culmina con la mitzvá que es representa eternamente el acto heroico de Pinjas de devoción absoluta a Hashem y a Su pueblo. Pinjas, con su entrega total por el bien de Hashem y de Su pueblo, realmente mereció ser recompensado con la oportunidad eterna de realizar la avodá de llevar el sacrificio que manifiesta esa expresión de entrega completa a Hashem, y de esta forma crear y mantener el shalom entre Hashem y el pueblo judío.


NOTAS

1. Quien profanó el Nombre de Hashem pecando en público.

2. 25:10-13

3. Perakim 28 y 29.

4. 26:1-51, y Rashi 26:1

5. 26:52-56

6. 27:15-23

7. Pirkei Avot 1:12

8. Rashi, parashat Itró 20:22 y parashat Vaikrá 3:1.

9. Rashi, parashat Vaishlaj 33:10, parashat Tetzavé 29:18 y parashat Vaikrá 22:19.

10. Parashat Vaikrá 1:9

11. Parashat Ajarei Mot 18:5

12. Parashat Shoftim 18:10