En Iom Kipur, cuando el cohen gadol realizaba el servicio en el Kódesh Hakodashim (el Santo Sanctórum), sólo usaba prendas blancas de lino, no las prendas dignas de un rey que vestía normalmente (1). Rashi explica que esto se debe a que ein kategor naasé sanegor, un fiscal no puede convertirse en defensor. Debido a que sus prendas regulares tenían oro, el cohen gadol no podía realizar el servicio en el Kódesh Hakodashim usando esas prendas, porque el oro fue el medio del pecado en el desierto, cuando los judíos cayeron y adoraron al Becerro de Oro.

En la parashá de esta semana aprendemos sobre el octavo y último día inaugural de Aharón y sus hijos en el sacerdocio. Una de las ofrendas que llevó Aharón fue un becerro. Rashi comenta: "Para informar que Dios, por medio de este becerro, le concedió la expiación por el incidente del Becerro de Oro y que la regla de que un fiscal no se convierte en un defensor sólo se aplica con respecto al servicio que se efectuaba en el Santo Sanctórum” (2).

Basado en lo dicho, podemos preguntarnos cómo se entiende la siguiente declaración de la Guemará (respecto a una mujer que se divorcia y se vuelve a casar):

El versículo dice "y saldrá y se convertirá" yuxtaponiendo su salida (del matrimonio con su primer marido), para convertirse (en la esposa de su nuevo marido)… entonces, ¿Por qué no decimos que así como puede convertirse (en esposa) por medio de dinero, no puede también salir (divorciarse) por medio de dinero? Abaie dice: "¿el dinero que la hace ingresar (al matrimonio, debería) sacarla (del matrimonio)? (De ser así) el defensor se convertiría en fiscal (Masejet Kidushín 5a).

En otras palabras, dado que un objeto con valor monetario es el medio a través del cual se efectúa la construcción positiva del matrimonio, no puede servir también como el medio para efectuar la destrucción negativa del mismo. Esto es resultado del principio de que un defensor no puede convertirse en fiscal.

Sin embargo, una vez que establecimos que el principio de que el fiscal no se convierte en defensor no es una regla general aplicable a todas las leyes de la Torá, sino que sólo aplica al servicio en el Kódesh Hakodashim, ¿cómo podemos utilizar este axioma para invalidar al dinero como un medio para efectuar un divorcio?

Amar Rabí Akiva… kol haketuvim kódesh veShir HaShirim kódesh kodashim - Dijo Rabí Akiva: todos los Escritos son sagrados, pero Shir HaShirim es el Santo Sanctórum (3).

El tema general de Shir HaShirim es la descripción de la intensa relación de amor que existe entre Hashem y el pueblo judío, comparándola con la profundidad del amor entre un hombre y su esposa. Aunque en ocasiones, somos descriptos como los hijos de Hashem, como sus primogénitos o como sus sirvientes, la declaración de Rabí Akiva enseña que la expresión más elevada de la relación entre Hashem y el pueblo judío es la de un hombre y su mujer, donde Hashem es el esposo y el pueblo judío su devota mujer (4).

Parece que la relación marital tiene mucho más que ver con el Kódesh Hakodashim de lo que podríamos haber pensado. De hecho, Jazal (5) nos dicen que si un hombre y una mujer son meritorios (es decir, si viven en armonía y buscan crecer en Torá y mitzvot), la Presencia Divina mora entre ellos. En un sentido muy real, la relación entre el hombre y su esposa es un microcosmos del Kódesh hakodashim, un lugar especial donde la Shejiná se siente en casa (por así decirlo).

A partir de esto aprendemos el increíble potencial que tiene cada sonrisa y cada gesto afectuoso entre el hombre y su mujer para traer kedushá al mundo. Podemos llegar a tener grandes sentimientos de significado y satisfacción al conversar tranquilamente, escuchar con verdadero interés y, en general, hacer todo lo que uno pueda para beneficiar a la pareja. Estas actividades son comparables al servicio en el Kódesh Hakodashim.

Ish veishá zajú, Shejiná beineihem - si un hombre y una mujer son meritorios, la Presencia Divina está entre ellos.


NOTAS

(1) Ajarei mot, 16:4

(2) 9:2

(3) ידים ג:ה, תנחומה פרשת תצוה פרק ה

(4) Para una elaboración mayor sobre esta idea, ver los divrei Torá de las parashiot Vaerá y Tetzavé

(5) Sotá 17a